El perfil de las víctimas en Colombia

Encuesta de la Unidad para las Víctimas y el Dane muestra que el número de víctimas en condición de pobreza ha disminuido, pero continúan sus dificultades para generar ingresos y dependen de la asistencia humanitaria que les da el Estado.
 
Enero 14 de 2015
Foto: Federico Ríos

 
La encuesta fue realizada a 27.727 hogares en 151 municipios del país, incluidas las 23 principales ciudades. 112.406 personas fueron encuestadas.
 
A las víctimas se les preguntó sobre el tipo de vivienda en que residen, si tienen o no empleo, acceso a salud, servicios públicos y educación, entre otros temas. Además, se indagó si las medidas que ordena la ley para su reparación están siendo efectivas o no.
 
De acuerdo con la encuesta, el 33% de los hogares víctimas de desplazamiento se encuentran en situación de pobreza extrema, mientras que el 63% vive por debajo de la línea de pobreza.
 
Según la Unidad para las Víctimas, este indicador representa un avance frente a las mediciones hechas por el Gobierno en 2010 que, aunque tenían metodologías distintas a las empleadas en esta ocasión, mostraban que el 74% de los hogares estaban en condición de pobreza extrema y el 97% por debajo de la línea de pobreza.
 
En materia de alimentación, vivienda, salud y educación, los resultados son desiguales. Mientras que el 93,5% respondió que dispone de alimentos aptos para el consumo, solo el 19,5% cuenta con acceso a una vivienda digna. El 86,7% tiene acceso a salud y el 87,8% a educación.
 
Además del escaso acceso a vivienda digna, esta carece de formalización legal. Es decir, el 42,5% de los hogares son arrendatarios, pero sin un contrato escrito, y solo el 25,1 son propietarios con un documento registrado.
 
La encuesta también muestra que las familias tienen dificultades para generar ingresos. En promedio, tres de cada cinco integrantes del hogar los generan, pero estos son insuficientes.
 
“Este componente es suplido a través de la provisión de la atención humanitaria, que se trata de un componente de atención que se ha constituido en una prestación continua, de muy alta demanda y con una grave generación de dependencia en los hogares”, explicó la Unidad para las Víctimas en el comunicado en que informa sobre la encuesta.
 
A diferencia de este componente de la atención del Estado, que ha sido recibida por el 66,3% de las familias, solo 5,3% manifestó haber sido beneficiado con medidas de satisfacción, es decir, con actos simbólicos o reconocimientos públicos de perdón, y solo el 19,6% dijo haber sido indemnizado por su condición de víctimas.