¿Cómo se dieron los ceses bilaterales en otros procesos de paz?

Ahora que está abierto el debate sobre la conveniencia de decretar un cese bilateral al fuego definitivo con las FARC, Reconciliación Colombia investigó cómo se dio ese mismo paso en otros procesos de paz exitosos a nivel mundial.

16 de enero de 2015

¿Pactar un cese bilateral del fuego antes de llegar a un acuerdo definitivo con las Farc o hacerlo una vez firmados los acuerdos?

El debate en Colombia está abierto desde que el Presidente Juan Manuel Santos anunció en una alocución presidencial televisada a todo el país que había ordenado a los negociadores del Gobierno Nacional en La Habana “iniciar lo más pronto posible la discusión de un cese al fuego y a las hostilidades bilateral y definitivo con la guerrilla”.

Desde entonces, las opiniones han estado divididas (http://www.reconciliacioncolombia.com/prensa/detalle/313/opiniones-divididas-por-cese-al-fuego-bilateral) y mientras algunos sectores lo ven como un anuncio esperanzador,  otros piensan que es riesgoso y que se podrían repetir experiencias decepcionantes del pasado, como cuando las Farc aprovecharon el despeje de San Vicente del Caguan para fortalecerse militarmente.

Pero una mirada a la matriz de procesos de paz de la Universidad de Notre Dame, que reúne datos de las negociaciones que han culminado positivamente alrededor del mundo, demuestra que  no es extraño que antes de la firma de un acuerdo se decreten ceses bilaterales entre las partes, aunque esa no ha sido una regla en todos los casos exitosos.

De hecho en países como Irlanda del Norte, Mozambique o Croacia, las negociaciones de paz se llevaron a cabo en medio del fuego y los fusiles sólo se callaron cuando se firmaron los acuerdos definitivos.

En el momento definitivo

Por otro lado, en varios de los lugares en donde el cese se pactó antes de la firma definitiva de los acuerdos, ambos eventos tuvieron sólo pocos meses de diferencia.

En Sierra Leona, por ejemplo, en donde había una disputa entre un Gobierno que había manejado el país por  12 años y el Frente Revolucionario Unido (RFU), que buscaba tomarse el poder,  el cese bilateral se pactó el 18 de mayo de 1999, luego de dos años de negociaciones y el acuerdo de paz se firmó casi dos meses después: el 7 de julio.

Algo similar ocurrió en El Salvador y Guatemala. En el primer caso, de hecho, al pactarse el cese bilateral al fuego entre el Gobierno salvadoreño y el Frente Farabundo Martí para la Liberación (FMLN), las partes anunciaron que ya había un acuerdo en casi todos los puntos y que sólo hacía falta detallar temas menores. Efectivamente, el acuerdo de Chapultepec se firmó 15 días después de iniciado el cese.

Desde el principio

En otros casos el cese se pactó al iniciar formalmente las negociaciones y se mantuvo hasta la firma del acuerdo final, aunque las violaciones a la tregua fueron reiterativas.

En Sudáfrica, por ejemplo, luego de décadas de violencia, el régimen del apartheid aceptó negociar con los representantes de las organizaciones de comunidades negras en mayo de 1990 y el cese de hostilidades se pactó en agosto de ese mismo año con la Minuta de Pretoria.

El acuerdo final sólo se consiguió el 17 de noviembre de 1993 cuando se acordó una nueva constitución con mayores libertades e igualdad política para los afrodescendientes. Pero la violencia política se mantuvo durante todas las negociaciones y sólo paró hasta que se llevaron a cabo las primeras elecciones de 1994 que llevaron a Nelson Mandela al poder.

Lo mismo pasó en el acuerdo que puso fin al conflicto interracial de Bosnia Herzegovina en 1995. Las negociaciones, que contaron con la mediación de los Estados Unidos y la comunidad internacional, empezaron el 21 de noviembre, pero el cese al fuego se había pactado un mes antes (5 de octubre). La firma de la paz se dio el 14 de diciembre en París.  

En Sudán del Sur, las negociaciones entre la facción que quería la independencia del territorio y el Estado de Sudán comenzaron en 1998,  y cuatro años después se pactó el cese al fuego que permitió avanzar en varios puntos de la negociación, que llevaron a la firma de un acuerdo de paz en 2005.

Ceses inestables

Lo cierto controlar un cese al fuego bilateral no es sencillo. Según un estudio de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona (http://escolapau.uab.cat/img/programas/colombia/colombia023e.pdf), dirigida por Vincenc Fisas, que compara 27 casos de negociaciones en las que se han producido ofertas o acuerdos de cese al fuego, en el 60 por ciento de los casos las treguas han sido violadas de forma reiterada.

La clave en muchos de los casos, según el estudio, es la existencia de mecanismos internacionales de refrendación de los ceses. En la cuarta parte de los casos hubo presencia de las Naciones Unidas y en unos pocos, de la Unión Europea o de otros países.

“En ninguno de los casos el alto al fuego ha ido acompañado de concentración y acantonamiento previo de las tropas de los grupos armados, ni de la entrega previa de las armas para iniciar una negociación”, dice además el documento.

Lo cierto es que el caso colombiano es particular y que el conflicto que ha vivido cada país es diferente, por lo que muchas veces los ejemplos internacionales sirven como punto de comparación, pero no como una receta que debe ser copiada.

En este caso, el Gobierno Nacional y las FARC deben discutir cual es la mejor forma de cese al fuego bilateral para el país y deben implementarla en el  momento que consideren adecuado. 

Que ya estén tocando ese punto de la agenda implica que la negociación está entrando en una fase definitiva. Algo que nunca antes se había logrado en Colombia.