21 historias inspiradoras

Luego de 16 episodios llegó a su fin Misión Impacto, el programa de televisión que visibilizó a los emprendedores sociales del país. Ellos piden una segunda temporada y que la iniciativa se mantenga.

 

Conozca algunas de las historias presentadas en Misión Impacto (Haga clic en las imágenes)

19 de enero de 2019

Este domingo terminó Misión Impacto, uno de los programas más innovadores de los últimos años en la televisión colombiana.

Por cuatro meses los colombianos fueron testigos, en el ‘prime time’ de los domingos, de las historias de 21 personas que con mucho ingenio y pocos recursos solucionan los problemas de comunidades vulnerables; afectadas por la violencia o la pobreza, y con pocas oportunidades para salir adelante.

Mujeres que trabajan por niñas que no tienen otra salida distinta a la prostitución, una pareja que se dedica a hacer puentes en lugares en los que las comunidades los necesitan, un expandillero que ahora lleva oportunidades de emprendimiento a Cazucá, una mujer que quiere que las Wayuú reciban lo justo por sus tejidos, entre otros, le demostraron a los colombianos que construir país sí es posible y es una tarea de todos.

Según  Alberto Beck, Presidente de la Organización Sin Límites, que ideo el programa en conjunto con RCN Televisión, “esta fue una de las producciones televisivas más complicadas que se han llevado a cabo en Colombia”.  Y razón no le falta, porque para retratar el trabajo de estos héroes anónimos, el equipo de producción llegó a algunos de los lugares más recónditos del país: comunidades en lo profundo de las zonas rurales, caminos escondidos en medio de las montañas, barrios vulnerables y municipios afectados por la violencia.

Un esfuerzo que, según los promotores del programa, valió la pena. “Se hizo realidad un sueño que veníamos trabajando por más de tres años, para mostrarle al país entero quienes son los verdaderos héroes de Colombia”, cuenta Antonio Ardila, miembro de la organización Ardila Lulle, la entidad que financió y apoyó la idea, que no se había intentado antes en ningún otra parte del mundo.

Resultados tangibles

Los resultados, además, son positivos. Varios de los emprendedores sociales recibieron apoyo luego de la emisión de los capítulos por medio de la plataforma https://www.misionimpacto.com, y algunos, incluso, fueron contactados por empresas que ahora apoyan sus proyectos.

Algunos han recibido ayudas concretas. Carlos Andrés Barrera y María Consuelo Sandoval, de la organización Puentes de la Esperanza, lograron reunir los recursos necesarios para construir un puente peatonal que hoy une a los municipios de Ubaque y Fómeque.

Paula Restrepo, de Talento Colectivo, realizó la segunda feria de tejidos Wayuú en Bogotá y recibió el apoyo de las Naciones Unidas en Colombia. Y la fundación ‘Bordado a Mano’, que trabaja con mujeres privadas de su libertad en la cárcel de El Pedregal, encontró a un televidente dispuesto a convertirse en el administrador de la organización.

Pero más allá de lo que recibieron los emprendedores, los colombianos en general pudieron ver historias que les demostraron que trabajar por los otros sí es posible. Aunque el rating del programa se mantuvo entre los tres y cuatro puntos, una cifra que no es muy alta en comparación con la de los programas de la competencia en ese horario, es un dato importante en un país que pocas veces había destacado a los héroes positivos por televisión.

Además, como dijo Alberto Beck, “lo más importante, es que estas historias nos han hecho ver que  hay que enfocarnos en las soluciones de los problemas y no en los problemas”. 

Una segunda temporada

Tal vez el mayor indicador de éxito del programa es la respuesta de los emprendedores sociales. Todos ellos, luego de la emisión del último capítulo, leyeron una carta enviada a los creadores del programa en la que piden que se realice una segunda temporada de Misión Impacto.

“La sociedad colombiana está pasando por un momento muy importante, hacia la superación del conflicto armado y la construcción de una paz duradera, proceso que requiere del concurso de todos”, dice la petición.

Para los emprendedores, el programa ha sido una ventana de esperanza, necesaria porque “en el fondo de cada colombiano hay un agente de cambio, dormido por la cotidianidad y por recibir siempre lo mismo”.

Por eso, piden que esa ventana no se cierre y que las iniciativas de muchos otros colombianos salgan del anonimato, para que inspiren a muchos a trabajar por el país en el momento histórico que vive.