La diferencia entre un emprendedor social y uno que no lo es

Según el Nobel Muhammad Yunus los primeros encuentran en toda problemática una oportunidad para mejorar, los segundos ven una calamidad difícil de superar. ¿Usted en qué grupo le gustaría estar?

24 de enero de 2015

En estos días, está muy de moda hablar de emprendimiento social y de sus protagonistas: los emprendedores sociales. Pero a la hora de tratar de definirlos se hace difícil concretar en pocas palabras qué es lo que los hace diferentes de los demás.

Reconciliación Colombia, que apoyó de principio a fin el programa de RCNTV Misión Impacto, dedicado a llevar a la pantalla chica las cosas extraordinarias que hacen seres humanos comunes y corrientes, quiso explorar esta arista y encontró una buena descripción de Catalina Escobar, directora de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, en el portal KienyKe.

La iniciativa de la fundación Juanfe de Catalina Escobar de salvar niñas de la explotación sexual y del embarazo precoz fue precisamente una de las historias narradas en el formato de televisión en el que se involucra a un famoso en una dura realidad social.

En el artículo, Escobar dice que la descripción más precisa que conoce es la del fundador de la asociación de emprendedores sociales más grandes del mundo Ashoka,  Bill Drayton: “los emprendedores sociales no se conforman con dar un pescado o enseñar a pescar a la gente. Ellos no descansarán hasta que hayan revolucionado la industria pesquera”.

Y menciona al economista y banquero Muhammad Yunus, quien precisamente fue exaltado por creer en la vocación de los pobres para salir adelante de su condición de miseria, si se le tiende la mano. En su caso, creó en Banglaseh el Banco Grameen destinado a ofrecer microcréditos a personas económicamente pobres y la iniciativa dio resultados, con lo que muchos años después se hizo acreedor al Premio Nobel de Paz del 2006.

Reconciliación Colombia resume así las calidades de los emprendedores sociales que pueden desprenderse del artículo en mención:

. Son líderes natos.
. Encuentran en toda problemática social una oportunidad para mejorar.
. Estos van más allá del ejercicio de ser socialmente responsables.
. Son, en esencial, agentes de cambio permanente.
. Entienden al sector social como una industria y no como un sector que aspira a vivir de la beneficencia.
. Emprenden la acción con orden, estrategia, innovación y profunda pasión.
. Buscan influir, y de hecho lo hacen, de manera permanente y positiva en las decisiones de las comunidades en las que se involucra.
. Tienen una enorme capacidad de resolver los problemas y para ello movilizan recursos y personas en torno al cambio.
. Por sus acciones, su estrategia y el cambio efectivo de la realidad sobre la que trabajan crean un modelo de valor social.
. Sus dividendos son principalmente el retorno en impacto social, no los económicos.
. Unen campos poco conectados en las políticas públicas: el de desarrollo social y el de las ciencias económicas.
. Siempre están buscando que sus modelos sean replicables, sostenibles y generen un cambio medible en la comunidad.
. Capitaliza los errores, sabe que el fracaso (¡que jamás estará en su lenguaje!) es el paso anterior al éxito, no lo opuesto.
. Por lo general las personas más sencillas y humildes se convierten en sus verdaderos maestros. 
. Gran parte de ellos son anónimos, muchos de ellos hacen parte de las comunidades que viven en situaciones vulnerables.

El artículo dice que los emprendedores sociales son a la transformación social como los empresarios al desarrollo de la economía de sus empresas.

Catalina Escobar menciona en su artículo del portal KienyKe una frase de Muhammad Yunus, al aceptar el Nobel, con la que Reconciliación Colombia quiere terminar: “Si estuviéramos firmemente convencidos de que la pobreza es inaceptable y no debería tener cabida en una sociedad civilizada, ya habríamos construido instituciones y políticas apropiadas para un mundo sin pobreza. Quisimos ir a la luna y fuimos. Así es: logramos aquello que queremos lograr”.