Lo que no dicen las Farc del reclutamiento de menores

Aunque se comprometieron a no volver a reclutar menores de 17 años, la guerrilla no ha dicho que va a hacer con los que hoy hacen parte de  sus filas. Varias preguntas quedan en el ambiente.

12 de febrero de 2015

Hoy se dio el primer paso concreto para desescalar el conflicto armado en Colombia. Después de más de medio siglo de guerra, las Farc anunciaron que no van a volver a incorporar a menores de 17 años en sus filas.

La noticia es positiva. El reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales es uno de los mayores dolores de cabeza para los colombianos. Incluso varios sectores de la opinión pública, incluyendo algunos de los más críticos del proceso de paz, venían pidiendo ese gesto de la guerrilla para fortalecer la confianza en la negociación.

Es que las cifras de menores de edad reclutados son asombrosas. La Unidad de Víctimas, según su último informe (publicado el 1 de noviembre de 2014), tiene registradas a 7.722 víctimas de ese delito. Un dato que a pesar de su magnitud, solo tiene en cuenta a los menores reclutados que se han entregado al Ejército.

La culpabilidad de las Farc en la mayoría de los casos también está documentada. Hoy mismo el Ministerio de Defensa anunció que de los más de 5.000 jóvenes que han desvinculado de grupos armados en los últimos 13 años, el 70 por ciento de ellos provenían de las Farc. Y el Informe ¡Basta Ya!, que resume el impacto del conflicto armado en la población, dice que a 2013 esa guerrilla era la culpable del 60 por ciento de ese delito en el país.

Por eso, el anuncio es importante y esperanzador. Sin embargo, aún quedan varias preguntas flotando en el ambiente y la sensación en la opinión pública sigue siendo de esceptisismo. Algo que resumió perfectamente Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno en La Habana, cuando dijo que era “un paso en la dirección correcta, aunque todavía insuficiente”.

Para empezar, un detalle pequeño, como el hecho de que la edad escogida por las Farc para poner un límite a sus hombres sea de 17 años, llevó a que el Gobierno les pidiera acoger la mayor parte de normas vigentes que definen como 18 años la mayoría de edad.

Incluso el Protocolo Facultativo del año 2000, relativo a la participación de niños en los conflictos armados y que es anexo a la Declaración Universal de los Derechos del Niño, que cita la guerrilla en su comunicado, establece como niño a “todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad” (ver protocolo).

Por otro lado, es llamativo que la guerrilla no se haya referido a qué va a pasar con los menores de edad que actualmente tiene en sus filas. Aunque no existen cifras exactas sobre cuántos son, un estudio de la Universidad Sergio Arboleda sobre el reclutamiento infantil en las Farc dice que casi la mitad de esa guerrilla ha estado compuesta por menores, e informes de inteligencia conocidos por el portal La Silla Vacía en 2013, hablaban de 6.000 niños en las filas de las Farc para ese entonces.

¿Qué va a pasar con ellos? ¿Van a seguir en las filas guerrilleras o los van a soltar como parte del compromiso adquirido hoy?  Esas son preguntas que  por ahora no tienen respuesta.

Negacionismo y mentiras

Otro problema del anuncio de las Farc son los términos del comunicado. En vez de aceptar que ha sido un error recurrir al reclutamiento de menores de edad, los guerrilleros lo justifican diciendo que “se han visto en la necesidad” de llevarse con ellos a “huérfanos sobrevivientes, cuyos padres habían sido asesinados por grupos paramilitares o directamente por fuerzas estatales que atacaron sus comunidades”.

Incluso, niegan que su reclutamiento sea forzado y dicen que sus frentes “constantemente tienen que disuadir a una importante cantidad de menores, de que se enrolen en las FARC-EP, promoviendo la idea de que desistan hasta tanto cumplan la edad suficiente que les permita tener conciencia del por qué y el para qué quieren vincularse a la lucha insurgente”. Y afirman que desde 1982 su reglamento especifica que sólo pueden reclutar a mayores de 15 años.

Sin embargo, varios hechos que van más allá de las cifras de estudios e informes los contradicen. Reconciliación Colombia conoció la historia de Yurley Alvarado, una niña que a los 15 años fue reclutada de manera forzada por las Farc en el Guaviare, y a quien amenazaron con hacerle daño a su familia si no ingresaba al grupo guerrillero.

Y  en otros medios se contó la historia de Yineth Trujillo, quien a los 13 años entró a la filas de esa guerrilla junto con 43 niños de entre 12 y 16 años. O el caso de Regis Ortiz, quien se hizo famoso por un conmovedor acto de perdón en el Club El Nogal  y quien cuenta que dejó el grupo guerrillero cuando vio morir en combate a un niño de 12 años, al que no pudo convencer de que desistiera de ingresar a las Farc.

Como esas, son varias las historias de jóvenes desvinculados que demuestran que las Farc sí reclutan a la fuerza y que hay varios menores de 15 años en sus filas. De hecho, según información divulgada hoy por el Ejército Nacional que coincide con un informe que la ONU realizó en 2013, habría casos de niños de ocho años en riesgo de ser reclutados por la guerrilla.  

Un paso firme

Por ese motivo, el anunció de hoy debe estar acompañado de otros actos en ese mismo sentido que le den mayor claridad a la intención de dejar de usar menores en el conflicto.

En una especie de pasos a seguir para que la guerrilla demuestre su decisión de dejar atrás el reclutamiento forzado, la Procuraduría General de la Nación le pidió a las Farc que entreguen una lista con los nombres de los menores de edad que actualmente hacen parte de sus filas para desvincularlos y entregarlos al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Para muchos expertos, lo ideal es que además de listar los menores reclutados, la guerrilla los entregue formalmente para que reciban la atención del Estado, pues el riesgo de que sean reclutados por bandas criminales es alto.

En ese sentido, el ICBF es una buena solución, pues recibe actualmente a los menores de edad que salen de los grupos armados, les garantiza sus derechos de reparación como víctimas (pues la Ley 1448 los considera son víctimas del conflicto en Colombia) y los incluye en la ruta de reinserción diseñada por la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR).

Tomar esta decisión sería un verdadero gesto de las Farc. La idea es que la decisión de desescalar el conflicto sea enserio y que los pasos, además de ser en la dirección correcta, sean firmes. Lograr que los menores de edad queden por fuera del conflicto armado desde ya, es una forma de humanizar la guerra y acercar la firma definitiva de un acuerdo de paz.