Las manos rojas que se tomaron el centro de Bogotá

Sin proponérselo, las presentaciones musicales, los lienzos blancos y los potes de pinturas rojas coincidieron con el anuncio de las Farc de abstenerse de reclutar a menores de 17 años en sus filas.           
 
13 de febrero de 2015     

Yeison Andrés, estudiante del Instituto Comercial Oasis de Bogotá, fue uno de los niños que cambió su rutina de lápices y cuadernos por pintura roja y ambiente de fiesta que vivió el Centro Internacional de la ciudad, donde la Secretaría de Integración Social Distrital convocó a participar de manifestaciones artísticas para sumarse al Día de las Manos Rojasestablecido para exigir acciones que detengan el uso y el reclutamiento de niños y niñas en la guerra.

Sin proponérselo, las presentaciones musicales, los lienzos blancos y los potes de pinturas rojas dispuestos para plasmar las manos de transeúntes que se identificaran con la petición detener el reclutamiento ilegal y también la práctica de las llamadas “batidas” por parte de la Fuerza Pública coincidieron con el anuncio de las Farc de abstenerse de reclutar a menores de 17 años en sus filas, con el fin de contribuir al desescalamiento del conflicto        
 
Datos de la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia señalan que de esta población hay por lo menos 2’182.707 afectados de manera directa en razón de la confrontación armada.
 

 
Así que quienes participaron de la jornada de ayer pueden sentirse ‘reivindicados’ de cumplirse este anuncio. Aunque Reconciliación Colombia advirtió en un artículo de seguimiento al comunicado de las Farc que la guerrilla no ha dicho que va a hacer con los menores que hoy hacen parte de  sus filas, por lo que varias preguntas quedan en el ambiente.  
 
La jornada #NiñezSinViolencia en la plazoleta de San Martín ató también a esta movilización una reflexión sobre la crítica situación de niños, niñas y adolescentes como consecuencia de otra serie de violencias, como el ocurrido con los hermanos de 7, 11, 14 y 17 años en el Caquetá.

Los encargados de la jornada en la que se presentaron relatos, exposición de fotografías y pinturas fueron los participantes del programa de trabajo sicosocial desarrollado por la Secretaría de Integración Social con menores víctimas del conflicto armado la ‘Estrategia Atrapasueños’
 
Durante 2014 la ‘Estrategia Atrapasueños’ trabajó con 3.000 niños y niñas en las 20 localidades de la ciudad. De acuerdo con la Secretaría de Integración con esto se busca ‘resignificar’ la historia de vida de los niños y niñas víctimas del conflicto como forma de restituir los derechos de este vulnerable sector de la población.