Se mueve la propuesta de Gaviria

El expresidente publicó el domingo pasado un texto en el que pide aplicar mecanismos de justicia transicional para todos los sectores implicados en el conflicto armado, incluyendo empresarios, políticos y militares.

16 de febrero de 2015

“Justicia transicional para todos”. Eso fue lo que pidió el expresidente Cesar Gaviria en un texto publicado el domingo pasado en la primera página de El Tiempo, el periódico más importante del país. Una idea que hoy sigue generando reacciones.

Lo que propone quien gobernó Colombia entre 1990 y 1994 es que no sólo los miembros de las Farc reciban beneficios judiciales por dejar las armas y aceptar incorporarse a la vida civil. Sino que un mecanismo similar beneficie a militares, políticos, empresarios, jueces y otros miembros de la sociedad que tengan cuentas pendientes con la justicia por culpa de su accionar en medio del conflicto armado.

“Sería altamente inconveniente que, después de que la Ley de Justicia y Paz omitiera darles a estas personas una consideración especial, incurramos de nuevo en tal omisión. Eso dejaría por fuera a muchos implicados civiles que hoy son juzgados con normas mucho más rigurosas que las que se aplican a los jefes paramilitares”, dice el texto.

La propuesta es polémica. Algunos defensores de derechos humanos la han comparado con una amnistía general que perjudicaría sobre todo a las víctimas. La periodista Claudia Julieta Duque, por ejemplo, quien fue víctima de seguimientos y presiones  por parte del DAS, dijo en su cuenta de twitter que César Gaviria y demás promotores de la impunidad transicional necesitan de manera urgente un curso básico de Derecho Internacional de DD.HH”.

Y Fernando Hernandez, director de la Fundación Nuevo Arcoíris, le había dicho a Reconciliación Colombia la semana pasada (antes de que se hiciera pública la propuesta de Gaviria) que  “una justicia transicional sin verdad, tiene un tufillo de ley de punto final”.

Pero en el mundo político la propuesta de Gaviria ha sido bien recibida. Incluso el Centro Democrático, partido de oposición que no está de acuerdo con el proceso de paz de La Habana, no descartó de plano la idea del expresidente. En una entrevista con Blu Radio, el senador Alfredo Rangel criticó algunos de los argumentos usados por Gaviria en el texto, pero dijo que la idea de ofrecer justicia transicional para todos era buena. Eso sí, pidió que se tengan en cuenta los compromisos internacionales de Colombia.

Por otro lado, el Partido Liberal, el Partido Conservador y sectores de izquierda, como el senador Iván Cepeda, también se han pronunciado en buenos términos respecto a la idea de Gaviria. El Fiscal General, Eduardo Montealegre, la defendió en Caracol Radio y dijo que justicia transicional no es sinónimo de impunidad. “Parte del punto de vista que se van a hacer investigaciones por graves violaciones a los derechos humanos, a los máximos responsables de crímenes, si estas personas condenadas contribuyen a la verdad y la reparación podemos poner fin a este conflicto”, dijo.

Hasta el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, piensa que es una buena idea. “Me parece muy razonable, de la mayor importancia, para avanzar en estos temas que refieren a aquellos miembros de las Fuerzas Armadas que pudieron tener algún problema en el marco del conflicto y así tener soluciones definitivas”, dijo cuando un periodista le preguntó sobre la propuesta.

Más allá de que todos los involucrados en el conflicto armado se beneficien con un mecanismo de justicia transicional , el centro del debate para muchos es el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. La pregunta es si el mecanismo significará una amnistía sin reparación y verdad.

En cuanto a la verdad, el Centro Nacional de Memoria Histórica, entidad gubernamental encargada de salvaguardar la memoria histórica del conflicto armado en Colombia, mandó un correo a varios periodistas a raíz de la polémica generada por la propuesta, recordando que actualmente existe un mecanismo no judicial de contribución a la verdad en el que los excombatientes rasos que no tienen condenas por delitos de lesa humanidad y no pasan por los tribunales de Justicia y Paz pueden contar lo que saben sobre su participación en la guerra, sin tener que responder ante la justicia.

En cuanto a la justicia y la reparación, el mecanismo tendría que garantizar que las personas responsables de delitos en el marco del conflicto armado respondan y cubran de alguna manera su culpa.

Lo cierto es que la propuesta de Cesar Gaviria ya está dando de qué hablar y sin duda alguna será el punto de partida para un debate que tendrá que dar la sociedad mientras avanza  el proceso de paz con las Farc en Cuba.