El tema ‘gay’ también llegó a La Habana

Wilson Castañeda, director de Caribe Afirmativo, fue el primer representante de una organización LGBTI invitado a reunirse con la Subcomisión de Género de la mesa de negociación. Con base en experiencias internacionales, alertó sobre el riesgo de que los ataques contra miembros de su comunidad aumenten en el posconflicto.
 
18 de febrero de 2015
Fotos: Farc
 
Aunque en un principio la Subcomisión de Género de la Mesa de Negociaciones de La Habana fue creada para plantear los temas de la mujer en el conflicto, Wilson Castañeda, director de Caribe Afirmativo y primer representante de una organización LGBTI, fue invitado a la Isla. Castañeda le dijo a Reconciliación Colombia que el tema del que fue portavoz logró captar un enorme interés en los negociadores del Gobierno y las Farc.

En entrevista con este portal, cuenta que las Farc, en la reunión de la Subcomisión, admitieron que han afectado a personas LGBTI en el marco del conflicto y que tienen mucho que aprender sobre el tema porque “la homofobia no es revolucionaria”.

Castañeda advierte que es importante plantear el tema del respeto por la orientación sexual y la identidad de género en el proceso de paz porque existen experiencias internacionales que muestran que la violencia contra personas LGBTI aumenta en el posconflicto.

Caribe Afirmativo ha documentado cerca de 110 muertes violentas de personas LGBTI en el Caribe colombiano desde su creación, en el 2009. La mayoría ocurrieron en territorios afectados por el conflicto, como los Montes de María, La Gu
ajira y el Urabá antioqueño.

¿Por qué es tan importante haber llevado el tema LGBTI a La Habana?

Para nosotros este encuentro en La Habana fue la respuesta a años de insistencia para que los actores del conflicto hicieran conciencia de que también ellos han generado afectación, validando discriminación por la orientación sexual y la identidad de género.

En Colombia el primer momento donde se hizo un gran encuentro nacional de líderes y lideresas LGBTI fue precisamente en los diálogos pasados, cuando las Farc negociaban en el Caguán. En ese momento, la sociedad civil y la comunidad internacional convocaron a pensar en la afectación a personas LGBTI y casi que por iniciativa de los mismos negociadores, y sobre todo de la cooperación internacional, se hizo una primera reunión, que tuvo carácter nacional, donde empezaron a aparecer las distintas clases de violencia hacia personas LGBTI.

En los últimos años, hemos sentido que sigue siendo sistemática en Colombia la violencia hacia personas LGBTI, a pesar de que hay sentencias de la Corte Constitucional y conciencia ciudadana, y siguen presentándose con mayor frecuencia en territorios controlados por actores del conflicto bajo supuestas modalidades de autoridad moral, de mantener la dec
encia, el orden público, donde sienten que la orientación sexual y la identidad de género los pueden poner en riesgo.

Y lastimosamente la agenda LGBTI en el país no avanza con celeridad. Si bien tenemos muchas sentencias de la Corte Constitucional, todavía no hemos tenido un cuerpo legislativo que proteja a las personas LGTB de discriminación y sentimos que un proceso de paz que está buscando una reforma estructural puede ser el camino por el cual podemos transitar para garantizar algo que no lo hizo la Constitución de 1991, porque esta, a pesar de que fue un texto generoso, no dejó establecido que en Colombia es un delito discriminar por orientación sexual o identidad de género y ese vacío hace que muchos actores del conflicto, tanto actores legales como ilegales, sigan generando prácticas violentas hacia personas LGBTI.
 
¿Cuáles han sido las acciones de las Farc en contra de los grupos LGBTI?
 
La violencia más fuerte hacia nosotros ha sido por parte de los paramilitares y de las bandas criminales, más que de los grupos guerrilleros. No estoy diciendo con esto que no haya casos de violencia donde se relacionen grupos guerrilleros, pero efectivamente, al contrario de lo que pasa con los paramilitares y las bandas criminales, no hemos encontrado en el discurso guerrillero mensajes de ataque directo a personas LGBTI, como sí lo hemos encontrado en los otros grupos al margen de la ley.

Esto no quiere decir que no somos conscientes de que algunos guerrilleros en sus territorios, bajo autoridad sobre todo de lo que han llamado ‘disciplinamiento’ y moralidad, han afectado a personas LGBTI.

Nuestra solicitud específica a las Farc es de dos órdenes. Lo primero, necesitamos que en esta construcción de verdad que las Farc deben hacer en el proceso de paz, la guerrilla haga una reconstrucción sobre los casos relacionados con diversidad sexual e identidad de género y en los que estén involucradas sus tropas. Lo segundo es solicitar que miren con mucha precaución a qué ellos llaman disciplina y orden moral porque hemos conocido de muchos desmovilizados de las Farc que han expulsado o llevado a juicio moral a personas no heterosexuales.

Sabemos que este proceso va a conducir a que los guerrilleros lleguen a la civilidad y necesitamos que lleguen a a esta entrenados y preparados para respetar a las personas LGBTI. No hacemos nada entregándoles al país unos desmovilizados que van a llegar con prácticas homofóbicas y transfóbicas para que pongan en riesgo nuestra vida personal.

Tenemos dos ejemplos que nos preocupan: en Nicaragua, por ejemplo, cuando se hizo el proceso de desmovilización, a pesar de que la cúpula de los sandinistas tenía un compromiso con las personas LGBTI, este discurso no bajó hasta sus militantes y las cifras muestran que después de firmado el proceso de paz se aumentó la violencia contra personas LGBTI y muchos de los causantes de esta violencia eran los actores reinsertados.

Y otro ejemplo lo tenemos en Sudáfrica. Si bien allí el proceso no fue tan violento, sí encontramos que después muchos de los reinsertados que fueron a la civilidad empezaron a reproducir en sus pequeñas comunidades cierta autoridad moral que incluía el disciplinamiento a las personas LGBTI.
 
¿Qué tipo de ataques contra personas LGBTI han conocido de las Farc?

En los casos que hemos documentado, tenemos un impedimento para divulgar y es que no contamos con bases de datos del Estado que permitan confirmar nuestra información. Lastimosamente al día de hoy ninguno de los casos que hemos denunciado ha avanzado hasta un ejercicio de juicio condenatorio o que nos permita identificar efectivamente la responsabilidad de los culpables.

Sin embargo, hemos conocido y lo hemos denunciado en su momento, sobre todo en los Montes de María y en Córdoba, en toda la región limítrofe con el Bajo Cauca Antioqueño, que se han generado dos tipos de prácticas hacia las personas LGBTI en presencia de frentes de las Farc: la primera es una persecución dirigida a impedir que las personas LGTBI se visibilicen. Y eso se lo dejamos claro a las Farc en La Habana. Es decir, hemos recibido muchas quejas de líderes LGBTI de estos dos territorios en el Caribe donde los miembros de las Farc (creo que se trata del frente 39), les impiden, sobre todo a las mujeres Trans salir vestidas de mujeres a la calle, hacer actividades de liderazgo con otras personas LGBTI, pese a que la razón de ser de un activista es su activismo. Es como ese asunto de que usted puede estar en el territorio, pero no se le puede notar, no se puede asumir, no se puede congregar.

La segunda situación tiene que ver con la vinculación de algunas mujeres Trans en el sur de Bolívar, sobre todo de Magangué hacia abajo, reclutadas contra su voluntad por algunas filas de las Farc y sometidas a trabajos domésticos e incluso a violencia sexual. Hemos pedido al Gobierno que investigue eso para tener claridad y a las Farc que hagamos honor a la verdad, también con estos casos.
 
¿Qué espera de la Subcomisión de Género, frente al tema LGBTI?

Efectivamente, cuando se pensó en la subcomisión esta era de mujeres, pero en algunas conversaciones que habíamos tenido con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, les hacíamos entender que era necesario ver el género más allá de la construcción femenina, así que a partir de esas solicitudes y también de que tenemos una semejanza de agendas entre el movimiento de mujeres y nuestro movimiento surgió esta invitación a La Habana, que yo calificaría como exitosa porque, por lo menos, logramos poner el tema sobre la mesa.

Déjeme decirle que incluso en algún momento el tema LGBTI generó tanto interés en los negociadores que terminó convirtiéndose en el tema central y a pesar de que éramos invitados cuatro para el tema de mujeres y uno para el tema LGBTI, hay que reconocer que nuestro tema generó más tiempo, más dedicación, más preguntas, más análisis.

De un lado, el evento lo abrió el Gobierno haciendo una ponencia el doctor Humberto de la Calle con unas claridades muy concretas de por qué es importante reconocer derechos de personas LGBTI, con una mirada muy libertaria de Estado Social de Derecho. Un discurso que valdría la pena que los analistas siguieran porque creo que en ese texto el Gobierno deja entrever cuál es su responsabilidad constitucional con la garantía y protección de los derechos LGBTI.

Luego las Farc, un poco más tímidamente, reconocieron que efectivamente tienen mucho que aprender en agenda de diversidad sexual e identidades de género. Reconocieron públicamente que han afectado a personas LGBTI en el marco del conflicto, que saben que este no es un tema de regular conversación en sus filas, pero que ahí tienen todo un compromiso por aprender y por garantizar derechos, porque sienten que no es revolucionario la homofobia ni la transfobia.

Luego intervine yo. Hice una presentación de siete solicitudes que hacemos a la mesa de conversaciones, que básicamente tienen tres puntos gruesos:

Primero, que se haga una reforma constitucional que prohíba explícitamente la discriminación por orientación sexual o de género. Eso no lo hizo la Constitución del 91 y si logramos que una reforma constitucional lo haga, esto va a ser una fuente para transformar muchas cosas sociales.

Un segundo bloque de propuestas tiene que ver con el lenguaje que se está usando en los acuerdos, los tres acuerdos aprobados y los tres por aprobar.  Hemos pedido que haya un lenguaje que nombre la diversidad sexual y las identidades de género.

Y hay un tercer bloque de solicitudes que tiene que ver con el esclarecimiento de la verdad y que eso compete tanto al Estado como a las Farc y es que necesitamos que en todo el tema de la violencia que afecta a las personas LGBTI, que no solo es violencia en el marco del conflicto armado, sino también violencia sociopolítica, es necesario identificar la verdad, garantizar justicia y reparación efectiva a las víctimas LGBTI y garantizar toda una estrategia de no repetición en el país.

Ellos tomaron atenta nota de nuestras propuestas y efectivamente vamos a constituirnos en un proceso de seguimiento y de veeduría para que se garantice que ese buen momento no quede solo ahí, sino que se vea recogido en los acuerdos de La Habana.