Plan de Desarrollo busca juntar las tres Colombias

Simón Gaviria, director del Departamento Nacional de Planeación, dice que el Plan se enfoca en  redimir los municipios con presencia de Farc y sacar adelante aquellos que tienen un bajo índice de desarrollo.

18 de febrero 2015
Foto: Archivo Semana


La paz y el posconflicto, ahora que se está hablando tanto de reconciliación, es uno de los ejes centrales del Plan de Desarrollo “Todos por un nuevo país”, que presentó al Congreso para su discusión, Simón Gaviria, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP).

Este será el enfoque de la administración Santos, en este segundo periodo de su gobierno que va hasta el 2018. El tema es clave ante el avance de las conversaciones con las Farc en La Habana (Cuba), que han despertado la ilusión en los colombianos de que se ponga fin a un conflicto que lleva cerca de 50 años.

La idea –le explicó Gaviria a Reconciliación Colombia- es lograr hacer una sola Colombia, de tres ‘Colombias’ fracturadas que hay actualmente. La intención es lograr una mayor equidad y disminuir las grandes brechas entre regiones así como entre las zonas rurales y las urbanas. Un ejemplo de la gran desigualdad es la enorme pobreza en el campo que supera el 40 por ciento, muy por encima de la tasa que se registra en las ciudades. Gaviria explicó cuáles son esas tres Colombias:

1.       Una Colombia vigorosa, pujante, globalizada, que crece a tasas de más del cinco por ciento anual.
2.       Una Colombia intermedia, con el mínimo vital para el desarrollo, que ha avanzado, pero que le falta funcionalidad productiva.
3.       Una Colombia humilde, por lo general rural, donde el ciudadano no tiene la posibilidad del goce efectivo de derechos.

A juicio de Gaviria la paz implica que haya un nuevo país, en el que los colombianos –todos- tengan el goce efectivo de derechos independientemente de en qué parte del territorio se esté.

“Este es un Plan reformista, que cambia profundamente la manera como venimos haciendo las cosas”, le dijo este funcionario a este portal.

Para esto, este instrumento, que marca la hoja de ruta de la inversión en el siguiente cuatrienio, focalizará su inversión en 326 municipios que tienen bajos índices de desarrollo, dentro de los que se incluyen los 112 con actual presencia de las Farc, según datos que maneja su oficina.

“Muchas veces hemos cerrado conflictos en Colombia, pero no construido la paz. Hay zonas donde el conflicto fue brutal, aunque ahora aparezcan como ‘pacificadas’. Es el caso de Montes de María. En un contexto de posconflicto, hay que tener presentes estas regiones y no solo las de actual presencia de Farc”, explica Gaviria.

De esta forma, el mapa que reseña las llamadas “zonas rojas” no será la única bitácora de este Plan. Hay una serie de batería de resultados que se enfocan en lo quizá debería llamarse mejor como zonas por debajo de la media de desarrollo –Índice de Convergencia Intrarregional (Icir)-. “Aunque para esas comunidades ya pasó la horrible noche, las heridas y el dolor siguen abiertas y hay que trabajarlas en cerrarlas”, precisó.

Este enfoque lograr abrazar a municipios que no necesariamente tienen presencia de las Farc. Mientras los datos oficiales hablan de 112 poblaciones que registran la presencia de esta guerrilla, el Sistema de las Naciones Unidas habla de 125.  Basado en esta focalización, este organismo multilateral ha sugerido que allí se centren las acciones del posconflicto. Gaviria comentó que la priorización gubernamental abarca estas poblaciones donde se concentrará la cooperación internacional y también las otras 214 áreas, que han definido como de déficit histórico de bajos índices de desarrollo (en las zonas rurales la pobreza es más del doble que en las capitales y hay problemas de cobertura de servicios públicos, de salud y educación, según el DNP). Allí, el Estado concentrará buena parte de su atención en los años por venir.

El Plan de Desarrollo plantea brindar condiciones para que los municipios puedan recaudar de manera más eficiente el impuesto predial (catastro rural), fortalecer los mecanismos de justicia transicional y poner en marcha políticas para desarme, desmovilización y reintegración de excombatientes a la sociedad. Se plantea también una política integral para la reducción de los cultivos ilícitos. Gaviria informó que de los 4 millones de predios rurales solamente el 21 por ciento tiene títulos, el 58 por ciento solo tradición y el resto se encuentra en un limbo con respecto a la tenencia.

Otro de los temas clave que incluye el Plan de Desarrollo es lograr la cobertura universal en educación media y la jornada única, y aumentar del 32 % al 45 % el porcentaje de colegios oficiales en niveles alto y muy superior en las pruebas Saber, entre otros. Reconciliación Colombia registró en su momento la presentación ante la secretaría de la Cámara de Representantes de esta hoja de ruta gubernamental.

Las autoridades regionales, por su parte, están solicitando claridad y autonomía para desarrollar el posacuerdo en sus territorios, pues –a su juicio- es excesivo el centralismo y también la corrupción en un plan calculado por el Departamento Nacional de Planeación en 703 billones de pesos entre 2014 y 2018.

Las metas:

Algunos de las metas más sobresalientes de este “plan reformista” como lo ha llamado Gaviria al año 2018 son:

. Reducir al 16 por ciento los municipios con alta incidencia de violencia (actualmente el porcentaje es del 25)
. Bajar a 23 el número de homicidios por cada 100.000 habitantes (actualmente el porcentaje es de 32)
. Disminuir la pobreza rural al 36 por ciento (actualmente es del 42,8)

El director de Planeación dijo que esta hoja de ruta contiene una innovación que consiste en que se premia el presupuesto por resultado y no el presupuesto por ejecución. “(…) tenemos normas presupuestales que llevan a que la mejor cartera sea la que más gasta, la que más ejecuta. Con este plan estamos buscando como criterio el impacto. Es decir, cuáles son los resultados de la inversión en el sector.

Y le explicó así el concepto de innovación al editor económico de El Tiempo, Mauricio Galindo: “Por ejemplo, nos interesa mucho saber cuál es la ejecución del sector Defensa. Pero nos interesa también saber cómo se comporta la tasa de homicidios, cómo se comporta la tasa de secuestros, cómo se comporta la tasa de hurtos (….)”.

De esta forma, le añadió a Galindo, se fortalece la mejor calidad del gasto (eficacia y eficiencia) y se le hace el quite al “incentivo perverso de que los recursos de inversión se vayan a los lugares donde es más fácil ejecutar” y a la paradoja de que si uno gasta menos plata, se le manda menos para el año siguiente.