Los efectos que puede tener para el proceso de paz la presencia de militares en La Habana

La participación de seis oficiales activos en las conversaciones de paz en La Habana puede impulsar un acuerdo para un cese bilateral al fuego y comprometer aún más a las Fuerzas Militares en el éxito del proceso.

Marzo 5 de 2015
Foto: Comunicaciones Paz Gobierno

De derecha a izquierda: Brigadier General de la Policía Álvaro Pico; Brigadier General del Aire Oswaldo Rivera; Brigadier General del Ejército Carlos Alfonso Rojas; plenipotenciaria María Paulina Riveros; General del Ejercito Javier Alberto Flórez; Jefe de la Delegación del Gobierno, Humberto de la Calle; Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo; Brigadier General del Ejército Martin Nieto, y Contralmirante de la Armada, Orlando Romero Reyes.


 
Los cinco oficiales activos que acompañarán al general Javier Flórez, quien lidera la subcomisión técnica del fin del conflicto, llegaron hoy a La Habana para asesorar al equipo negociador del Gobierno.

Se trata de los generales Martín Fernando Nieto y Alfonso Rojas, del Ejército; Oswaldo Rivera, de la Fuerza Aérea; Álvaro Pico, de la Policía, y el contralmirante de la Armada Orlando Romero.
 
Su presencia en La Habana, además del significado histórico que tiene, dado que es la primera vez que oficiales activos participan en un proceso de paz, puede tener importantes efectos para el proceso:
 
1. La participación de los militares puede acelerar un acuerdo para un cese bilateral al fuego:
 
Los militares son quienes conocen de primera mano los riesgos que puede tener un cese al fuego bilateral, por lo cual su participación en la negociación da garantías de que este no sea utilizado por las Farc para ganar terreno militarmente.
 
Su presencia en La Habana permite darle al tema una discusión más directa y franca, y por ende, probablemente hallar una solución más rápida.
 
El mismo estilo de los militares, concreto y práctico, puede ser útil para las negociaciones. Como lo dijo hace unos días Iván Márquez, las mismas Farc se sienten más cómodas negociando con militares que con civiles.
 
“Hasta nos da la impresión que con los militares es como más fácil llegar a entendimientos y guardamos la esperanza de llegar pronto a acuerdos con ellos”, dijo Iván Márquez, en una reciente intervención en Hora 20.
 
2. La presencia militar compromete aún más a las FF.MM. con el proceso de paz:
 
Después de que se anunció el viaje de los militares a Cuba, el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, sostuvo una videoconferencia con las unidades militares del país los alcances del viaje.

La presencia militar, en vez de desmoralizar a la tropa como afirman algunos sectores, puede contribuir precisamente a lo contrario, a que las Fuerzas Militares conozcan de primera mano lo que está ocurriendo en el proceso y no sientan que se está negociando a espaldas de ellas o se les está engañando.

“El país puede sentirse tranquilo y con confianza de que los que van a hablar de estos temas son gente experta que no se va a dejar meter goles”, dijo Pinzón a los medios de comunicación.
 
Y agregó: Tenemos a unos militares experimentados y curtidos para hablar de cómo será el proceso de desarme, desmovilización, reintegración y de cese definitivo del fuego cuando esto llegue a su momento”.
 
3. Los militares ya piensan en el posconflicto
 
Para unas Fuerzas Militares que durante décadas han estado orientadas a enfrentar un conflicto armado interno, es complejo hacer el tránsito para convertirse en una fuerza en tiempos de paz.

Con el cese unilateral al fuego indefinido que las Farc decidió en diciembre, este cambio comenzó a convertirse en realidad.

Con su presencia en La Habana, las Fuerzas Militares van a poder participar en las decisiones sobre el nuevo rol que tendrán que cumplir en este escenario de posconflicto. De hecho, como lo ha manifestado el mismo Ministro de Defensa, esta es una de las prioridades de la fuerza pública desde hace varios meses.