¿El acuerdo de desminado implica un cese bilateral?

La decisión del Gobierno y las Farc de desminar algunas zonas del país ha planteado interrogantes sobre su puesta en marcha en terreno. El proceso podría durar 10 años.

9 de marzo de 2015

Desde que el Gobierno Nacional y las Farc anunciaron un acuerdo para desminar de forma conjunta varias zonas del país, los interrogantes sobre cómo se llevará a cabo esa labor en terreno han surgido a la par con las múltiples voces de respaldo a la decisión.

La pregunta más repetida es si ese desminado conjunto significa en la práctica un acuerdo de cese bilateral en algunas zonas del país.

Esa, por lo menos, es la teoría del exministro Alvaro Leyva, quien ha participado en varios acercamientos de paz con las guerrillas, y quien dijo en su cuenta de twitter que el gobierno convierte tregua unilateral e indefinida de las Farc en tregua bilateral. Solo así hay desminado”.

La situación sería complicada porque se calcula que hay minas en 688 municipios que están ubicados en todos los departamentos del país, exceptuando a San Andrés. Y eso implicaría un cese bilateral en casi todo el país.

Por eso el general (r) Oscar Naranjo, uno de los negociadores del Gobierno en La Habana, tuvo que salir este lunes a explicar que no habrá una tregua bilateral. "Una medida de desescalonamiento como la prevista no significa en el territorio cese bilateral, significa sí, trabajo a través de equipos multitarea, con protocolos de seguridad, a cargo de la fuerza pública", explicó.

Para él, sin embargo, el trabajo conjunto del Ejército, la guerrilla, el acompañamiento internacional y la comunidad va a crear una especie de paréntesis en la guerra y una “reducción de la violencia de manera notable”.  

Otra pregunta es cómo va a funcionar en la práctica el trabajo conjunto de militares con guerrilleros.

Para el general (r) Jaime Ruiz, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (ACORE), juntar a guerrilleros y militares sería humillante con estos últimos. “No vemos cómo mezclar a quienes portan nuestro uniforme con quienes forman parte de una organización armada ilegal para este tipo de tareas”, dijo en una entrevista con Blu Radio.

Pero el alto comisionado de paz Sergio Jaramillo explicó que lo que busca el mecanismo es que los miembros de las Farc suministren información de dónde están las minas y que un equipo del Ejército Nacional realice el desminado.

“La idea es que la persona (de las Farc) salga del frente donde esté y vaya de civil, posiblemente acompañada por un tercero internacional, y participe del estudio no técnico, que se trata de una primera repasada del territorio, para detectar dónde están las minas”, explicó.

Ese es un punto importante, pues varios sectores de oposición han pedido insistentemente que el Gobierno le exija a las Farc la entrega de mapas con los campos minados.

Sobre el alcance del acuerdo, Jaramillo aclaró que este es un plan piloto que se realizará en “no más de una docena” de territorios del país, con el acompañamiento de la organización ‘Ayuda Popular Noruega’, una de las que más experiencia tiene en el tema de desminado.

Para los expertos, el acuerdo es fundamental para empezar a sembrar confianza en el territorio y para ponerle fin a uno de los peores flagelos de esta guerra, que le ha causado daños a 11.800 personas en los últimos 25 años.

Además, tendrá un efecto directo en muchas zonas del país. Organizaciones como la Campaña Colombiana contra las Minas han calificado el paso como "absolutamente trascendente” y las Naciones Unidas dijeron que “tendrá un impacto casi inmediato en la mejora de las condiciones de vida, de trabajo y de movilidad de decenas de miles de colombianos”.