Corte Suprema frena verdades a medias de los versionados

Al excluir de Justicia y Paz a Marcos Tulio Pérez Guzmán, alias ‘El Oso’, el alto tribunal recuerda que la verdad dicha ante los tribunales debe gozar de “cualidad” en los hechos que con ocasión a la pertenencia a grupos armados ilegales narre el postulado.

16 de marzo de 2015
Foto: Archivo Semana.


La estrategia con la que el exjefe paramilitar Marcos Tulio Pérez Guzmán, alias ‘El Oso’, enfrentó en Justicia y Paz a nueve mujeres a las que violó y humilló en La Libertad, San Onofre, y según la cual “es su palabra contra la mía”, acaba de sufrir un revés definitivo que le implicará pagar no ocho, sino por lo menos 30 años de cárcel.

Al leer el fallo de casación que venía de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla, la Corte dijo que “(…) la satisfacción de la verdad impone el relato amplio, completo y veraz de las circunstancias de tiempo, modo, cantidad, cualidad, relación y lugar en que el desmovilizado haya participado en las conductas delictivas con ocasión de su pertenencia a estos grupos, que sean anteriores a su desmovilización”, hecho que no se dio en el caso de alias ‘El Oso’.

Pérez Guzmán ingresó a las filas paramilitares en abril de 2001 y fungió como jefe paramilitar con área de influencia en los corregimientos de Vista Hermosa, Plan Parejo, Libertad, Las Brisas, Higuerón, Pajonal del municipio de San Onofre, Sucre, donde cumplía órdenes de sus superiores –entre otros de ‘Cadena’-, al tiempo que impartía instrucciones a sus subalternos para realizar homicidios, desplazamientos, torturas, apoderamientos de tierras, de bienes y ejecutar toda clase de comportamientos punibles, dice la Corte.
 
Pues bien, en medio de sus actividades criminales acostumbraba a ‘mandar llamar’ a niñas de entre 14 y 16 años de edad hasta mujeres entrados los 30 años, incluso estando embarazadas, a su cuartel de operaciones en el Alto de Julio donde las ponía a lavar, cocinar, trapear el piso, incluso bañarlo, para luego violentarlas sexualmente. El versionado en sus primeras entrevistas con la Justicia negó todas estas situaciones.

Tras una labor de cabildeo y concientización, la organización Alianza Iniciativa de Mujeres por la Paz –IMP- logró identificar algunas de las mujeres trasgredidas y que fueron llevadas no una, sino varias veces al Alto de Julio por orden de ‘El Oso’.

Nueve de estas mujeres se enfrentaron a sus propios miedos  y enfrentaron ese fantasma luego de más de un lustro de haber sido víctimas. Seguro de que todo vestigio había pasado, quizá por eso ‘El Oso’ en plena audiencia de Justicia y Paz las retó con esta expresión: “Es la palabra de ellas contra la mía”.
 
¿Puede la Justicia avanzar en un caso de violencia sexual cuando la prueba de Medicina Legal sobre sus cuerpos prácticamente se ha evaporado? La respuesta es SÍ.
 
En este caso, la Fiscalía actuó diligentemente y realizó varias pruebas que permitieron la reconstrucción de los hechos: levantaron testimonios en esta región de la Costa Caribe; se desplazaron hasta San Onofre, a unas dos horas de Cartagena, para hacer un peritaje sicológico de los pobladores del área; levantaron un peritaje antropológico, pues incide en la escasa denuncia que esta población sea mayoritariamente afrodescendiente e históricamente haya sufrido sometimiento; e incluso hicieron exámenes médicos, pues varias de ellas quedaron con secuelas físicas.
 
De esta forma, y con estas pruebas muy poco trabajadas y valoradas en Colombia, se llegó a la verdad de los hechos en el caso de las 9 valientes mujeres que decidieron ponerle la cara a ‘El Oso’, a pesar de que en las primeras audiencias temblaban del miedo, a pesar de que su identidad estaba protegida por vidrios de seguridad. Ya avanzado el proceso permanecían en el mismo recinto.
 
“Aquí primó la verdad de las víctimas porque estas fueron escuchadas, atendidas en su versión de los hechos, acompañadas no solo por IMP, sino por los operadores de justicia, hasta lograr que se reconociera el valor de la calidad de información que debe brindar un versionado. En Colombia ha primado mucho la versión de los victimarios.  Por eso este fallo tiene un gran valor”, dijo Ángela Cerón al escuchar el fallo.
 
Ahora a Marcos Tulio Pérez Guzmán, alias ‘El Oso’, actualmente recluido en la cárcel de máxima seguridad de Combita, tendrá que ser notificado de la decisión tomada por la Justicia en su caso y que en la práctica le implica pasar de una pena alternativa de entre cinco y ocho años a una ordinaria de 30 años.