El cine le mete el diente al conflicto

Así como el teatro y la literatura están abordando a fondo las complejidades de la realidad colombiana, el cine nacional no se quiere quedar atrás. En el Festival de Cine de Cartagena fue evidente.

20 de marzo de 2015

Si una cosa dejó clara la edición número 55 del Festival Internacional de Cine en Cartagena –Ficci- fue que los directores nacionales del séptimo arte se decidieron por abordar el crudo y vasto universo que enfrentan los colombianos por cuenta del conflicto armado. Y como librepensadores que son, por naturaleza, se dieron a la tarea de exponer el rostro de quienes están del otro lado de la guerra: los guerrilleros.

Es el caso de ‘Alias María’, del director José Luis Rugeles, cuya película abrió el festival internacional. La trama de esta historia es la de una niña guerrillera que desafía al espectador a abordar la complejidad de las tropas guerrilleras, que a gritos pedimos bombardear. La cinta muestra que en buena parte son compuestas por niños reclutados forzadamente.  “Al detenerse en esta realidad, a la cual muchas veces somos indiferentes, se generan preguntas y dolores, pero sobretodo, unas ganas inmensas de contar algo que nos genere reflexiones”, explicó el director de esta cinta a José Ángel Báez, editor cultural de la revista Semana.
 
De hecho, una mujer que hizo parte de la guerrilla terminó siendo parte del equipo como asesora de estilo y participó en la escenografía, el vestuario y la construcción de los personajes.
 
“El país necesita hablar, necesita exteriorizar estos más de 50 años en guerra y el arte es claramente un camino válido para hacerlo, pues en la historia resulta siempre siendo el reflejo y la ilustración de lo que pasa en el contexto” –dijo Rugeles, y agregó: “Es como decirles a los judíos que no hagan más películas sobre el Holocausto. Uno tiene que poder mirarse en el espejo y reflexionar sobre lo que es”.

Como enviado especial de esta revista, aliada del proyecto Reconciliación Colombia, Báez también tuvo la oportunidad de entrevistar a Felipe Aljure, director de la cinta ‘Tres escapularios’, un largometraje que habla del acto de matar y del sicariato ideológico (según palabras del propio director), y a Luis Ospina, quien presentó en el Ficci la cinta restaurada ‘Agarrando pueblo’, una crítica a la sobreexposición de la miseria.
 
Rugeles y Aljure coinciden en que el cine colombiano estaba en mora de dedicarle sus sesos y sus esfuerzos a desentrañar las complejas realidades de la violencia en Colombia. Mientras la prensa y los hábiles líderes de opinión se encargan de simplificarla y presentarla como un problema entre buenos y malos, el cine aborda sus matices de una forma creativa. Aljure le responde así al editor cultural de Semana lo que definitivamente evita hacer cuando aborda esta problemática: “Pintar a cualquier grupo como el malo o como el bueno. En la guerra no hay ni buenos ni malos. Nuestra guerra sólo produce víctimas y muertos colombianos, lo que la hace aún más absurda. Hablar y escuchar es más inteligente y efectivo”.

Ospina sugiere también trabajar esta temática desde una perspectiva distinta: trabajar cómo el conflicto armado afecta por dentro la siquis de cada colombiano. “Quizá lo que le falta al cine colombiano y a los nuevos realizadores es dejar de creer que el cine es solo una ventana al mundo, sino que también deber ser una ventana hacia el mundo interior”, dice Ospina, obligado referente del cine colombiano, por cuanto lleva haciendo filmografía ¡45 años!, hecho que ya le ha sido reconocido con el premio a ‘Toda una vida en el cine’. Las películas de Ospina hoy día circulan en los festivales, las retrospectivas, las cinematecas y, más recientemente, en galerías de arte y en museos. 

Frente al futuro de esta trama en el cine nacional, Rugeles es de la opinión que esta industria, cada vez más especializada y con mayor producción, “está muy comprometida” con esta temática. “(…) Así como en porcentaje la cantidad de películas ha subido, el compromiso también y no quiere decir que yo sea de una raza de cineastas que solo hablen sobre el conflicto armado”, le dice a Báez. Del mismo parecer son Ospina que dice que “entre más películas se produzcan, mejores películas se harán”, y Aljure que comenta que  “se está haciendo más cine y hacer es la mejor escuela”.
 
Tras considerar que el conflicto ha sido un tema descuidado en el cine colombiano, Aljure advierte que “no es normal vivir en un país en negación colectiva capaz de ignorar los muertos reales que la guerra produce cada día”. Explica:

“Aunque en las capitales hayamos escogido ver la guerra en televisión y cambiar de canal cuando nos aburrimos del tema, en los territorios la guerra es real y no hay control remoto que les permita cambiar de canal: sólo les queda vivirla”. Por eso considera injusto y torpe ignorar un tema que está en la raíz de nuestros problemas sociales, de pobreza y de inequidad.

Por eso están contentos con la nueva ola de la filmografía en el país. Y a la pregunta de qué deben esperar los espectadores con sus películas, Rugeles interpreta: “Debe dejarse conmover por una historia que desde lo simple intenta contar la complejidad de la violencia que hace tanto azota a Colombia”.

 La entrevista completa a José Luis Rugeles, director de ‘Alias María’ la encuentra aquí:

La entrevista completa a Felipe Aljure, director de Tres Escapularios la encuentra aquí:

 La entrevista completa a Luis Ospina, referente del cine colombiano, la encuentra aquí: