Llegó la hora del cierre oficial de Cercapaz

Esta fue una iniciativa de la agencia alemana, GIZ. En su página Web señala que no hay adioses cuando la huella del cambio quedan ya en el imaginario de los colombianos. Homenaje a un programa que trabajó por que los colombianos volviéramos a confiar en las instituciones y entre sí.
 
31 de marzo de 2015

Cercapaz, la iniciativa de construcción de paz de la agencia alemana para la cooperación internacional, GIZ (por sus siglas en alemán), concluye su ciclo de vida este martes 31 de marzo con un activo social que queda en las comunidades objeto de trabajo de los departamentos del Cesar, Caldas y Norte de Santander, además del trabajo institucional que realizó en el orden nacional y del que se da cuenta en la página Web http://www.cercapaz.org/

Este programa, que inició labores en 2007 tuvo su foco de trabajo en el restablecimiento de la confianza entre las instituciones del Estado y los ciudadanos, como camino para la construcción de paz y reconciliación en una época en la que el país solo hablaba de conflicto armado.

Desde el año de su creación hasta el 2014, Cercapaz desarrolló trabajo con las personas afectadas por la violencia y buscó su dignificación a través del acompañamiento para que recibieran atención sicológica, asistencia espiritual, reparación integral, restablecimiento de relaciones interpersonales, restauración del tejido social, entre otros factores.

La idea fue construir a partir de contextos determinados “marcos aceptables de convivencia” con los cuales se logrará el restablecimiento de relaciones de confianza entre instituciones locales y organizaciones sociales.

Así, Cercapaz logró acompañar efectivamente la reubicación de varias familias, al realizar diagnósticos de la situación, identificación de prioridades para las familias objetos de esta medida y oferta y capacidad institucional local, en coordinación con lo nacional, para citar un ejemplo concreto.

Cercapaz trabajó con un enfoque cultural que se tradujo en valorar y reconocer valores, tradiciones, costumbres, percepciones y hábitos de las personas y sociedades. Así mismo, en atender las características poblacionales específicas con respecto a etnia, edad, género, condición, entre las principales.

En su página Web, y al anunciar el cierre oficial del proyecto, Cercapaz resalta que en el actual contexto colombiano –proceso de paz y discusión sobre qué implica el posconflicto- que la construcción de paz con enfoque cultural “resulta muy pertinente en la medida en que mucho de lo que hay que reconstruir tiene que ver con aspectos invisibles y de orden subjetivo”.
 
“La hipótesis central del programa fue que se construye paz cuando la sociedad civil conoce, participa, ve resultados y confía; al tiempo que el Estado abre espacios de participación, escucha, cumple acuerdos, informa, retroalimenta y genera confianza. Es un proceso de cambio que requiere tiempo, dedicación y el desarrollo de capacidades tanto en las personas como en las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones públicas y privadas”, señala su sitio Web que anuncia permanecerá por un buen tiempo al aire con el fin de socializar los resultados de estos ocho años de trabajo.

La Web del programa http://www.cercapaz.org/ señala que el concepto de construcción de paz surgió en 1992 cuando el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali lo definió como “las acciones para diseñar y apoyar las estructuras que propendan por la transformación humana a fin de evitar la perpetuación de los conflictos”.

Por su naturaleza, esta clase de proyectos concluyen su labor realizando un importante aporte, a veces difícil de medir, porque supone cambios “que no se ven de un día para otro, ni se miden con indicadores convencionales, pero que buscan modificar actitudes hacia el respeto a la vida. A todas las vidas, sin distinción”, señala Cercapaz.

Por eso, resaltan menciones como las realizadas en el capítulo de Seguridad, Justicia y Democracia para la Paz del Plan Nacional de Desarrollo del Departamento Nacional de Planeación, una  contraparte de Cercapaz, que señala que esta iniciativa fue visionaria en el enfoque transversal del restablecimiento de la confianza y la transformación de conflictos desde lo local y a través del diálogo entre la Nación y el territorio.

“No hay adioses cuando queda una obra, una huella, una inquietud sembrada. El germen del cambio y de lo porvenir”, asegura en la Web el equipo de Cercapaz.