Los retos de limpiar de minas los suelos colombianos

La iniciativa Reconciliación Colombia fue invitada al suroriente antioqueño a presenciar cómo se hace en la práctica un desminado civil humanitario. Al hablar con especialistas y población, identificó varios de los desafíos que esto representa.

Daniel Téllez Vargas 
Periodista de Reconciliación Colombia

Diego Llorente
Edición de videos
Fotos: Reconciliación Colombia. Un desminador opera el detector en un pozo de prueba.


 
Suelos de paz, la campaña liderada por la Fundación Arcángeles y agencias internacionales que participan del proceso del desminado civil humanitario en Colombia* confía en que el anuncio de La Habana de que habrá desminado en el que participarán las Farc, portadoras de gran información sobre zonas afectadas, impulse todavía más un país cuyos campos no estén sembrados con estos artefactos que han causado 11.072 víctimas en Colombia, entre estos 38 por ciento civiles y 62 por ciento militares, de 1990 a la fecha.

La puesta en marcha de este acuerdo iniciará en los próximos meses, según anuncio del superministro Óscar Naranjo, con el suministro de información de las Farc en principio relacionado con la población civil en mayor riesgo. Y los departamentos piloto serán Meta y Antioquia.

La Fundación Arcángeles y sus aliadas internacionales vienen haciendo una tarea de desminado humanitario artesanal desde hace cinco años y con el fin de salvar a poblaciones enteras de la explosión por accidente de estas minas, cuidadosamente sembradas para hacerlas invisibles a la vista humana.

Esta campaña invitó a la iniciativa Reconciliación Colombia a acompañar un proceso desminado en Sonsón, Antioquia. Luego de escuchar a población civil y a expertos, nuestra iniciativa identificó varios desafíos que implica erradicar de minas antipersona al territorio nacional. Aquí están:

1. Reconstruir la confianza con las comunidades para obtener información de zonas minadas:
 
Antes de iniciar la labor de desminado, hay una etapa previa en la que se recolecta información y se identifican áreas con sospecha de minas. La sociedad civil es aliada para avanzar en este proceso. Lo pobladores son quienes conocen la zona y pueden facilitar a los equipos de investigación la delimitación de las áreas en riesgo. Diomar González, supervisor de equipos de estudios no técnico de desminado, comenta que esta no es tarea fácil, pues el suministro de información se da cuando existe un lazo de confianza construido y, por esto, es importante ser claros con el propósito de estos estudios. “La palabra es nuestra herramienta”, dice.

 

 
2. Hacer de la labor de desminado una oportunidad para la reinserción:
 
Por intermedio de la Agencia Colombiana para la Reintegración –ACR- se han venido incorporando desmovilizados a la labor de desminado. Esto no sólo ofrece una oportunidad laboral, sino que para algunos de ellos se convierte en una manera de demostrar voluntad y pedir perdón con acciones concretas, como lo señala Carlos Naranjo, quien hace parte del programa piloto de la ACR y trabaja en desminado.

 


 
3. Promover la formación de oficiales antiexplosivos en el trabajo de desminado civil y garantizar su trabajo en terreno:
 
El desminado realizado por el Ejército cuenta con personal certificado en antiexplosivos para la identificación y desactivación de las minas antipersonal. El Batallón de Desminado Humanitario –BIDES- no solo realiza esta labor, sino que cuenta con la experiencia para realizarla. Sin embargo, para el desminado civil, que es más artesanal, se hace necesario que haya formación y certificación de personas  con Explosive Ordnance Disposal -EOD- para dar un paso más allá de la identificación de artefactos explosivos.



 
4. Comunicar a la opinión sobre los protocolos que hacen del desminado un trabajo seguro y sobre las zonas que han sido despejadas de minas:
 
Según Nathalie Ochoa, oficial de operaciones de desminado, en Colombia no han ocurrido accidentes a la fecha por el trabajo de desminado civil humanitario. A pesar de esto y de los protocolos de seguridad de las organizaciones que trabajan en desminado, los familiares y amigos de quienes realizan esta labor demuestran temor por el trabajo de las personas que se deciden a desactivar y a limpiar el suelo de minas.  Con sus testimonios, ellos muestran pasión y tranquilidad a la hora de imprimirse en este difícil y riesgoso oficio.
 
También es importante sistematizar la información de las zonas que han sido despejadas y libres de sospecha de minas, pues habitantes de regiones que han sufrido este flagelo conviven con el temor que esto genera y no reanudan actividades de las que depende su economía y su libre movilidad.

 
​ 


 
5. Identificación de minas antipersonal con bajo contenido metálico:
 
Existen diferentes métodos de desminado, algunos muy sofisticados, otros más artesanales, pero las minas que contienen metal en bajas proporciones se convierten en un reto. Pues los detectores son sensibles a este material y sus alertas responden a las ondas que estos emiten. La gran mayoría de las minas desactivadas han tenido contenido metálico en gran proporción. Pero, ¿qué soluciones hay para la identificación de artefactos explosivos con bajo contenido metálico?

 

 

​* Las organizaciones que apoyan el proceso del desminado civil humanitario en Suelos de paz son:
. PNUD
. Dirección Contra Minas
. The Halo Trust
. Fedeseguridad
. Handicap International
. Campaña Colombiana Contra Minas
. UNMAS
. Embajada de Japón
. Confederación Suiza
. Ayuda Popular de Noruega
. Embajada del Reino de los Países Bajos.

Además, esta labor cuenta con la asesoría de la Dirección contra Minas de Presidencia de la República.