Las víctimas de las Farc crean su propia organización

Este jueves se conformó oficialmente la Federación Colombiana de Víctimas de las Farc. Sus representantes anuncian que vigilarán el proceso de paz y denuncian que hay una estrategia para invisibilizarlos.

9 de abril de 2015

Mientras la marcha por el día de las víctimas recorría las calles de Bogotá, un numeroso grupo de personas que sufrieron en carne propia el conflicto por culpa de las Farc se reunían en el Congreso de la República.

Su intención era consolidar un proyecto que empezaron a trabajar en octubre del año pasado: la creación de una organización para agrupar las distintas asociaciones de víctimas de esa guerrilla que existen en todo el territorio Nacional.

Entre las 10 de la mañana y la 1 y 30 de la tarde varios delegados le dieron la forma final a esa idea. Aprobaron los estatutos, escogieron al comité directivo y escucharon a Paula Gaviria, directora de la Unidad de Víctimas, quien se comprometió a apoyarlos desde el Gobierno Nacional.

De esa forma, y en pleno día de las víctimas, nació la Federación Colombiana de Víctimas de las Farc (Fevcol), una organización que a partir de hoy agrupa a cerca de 40 asociaciones y que según los cálculos de sus creadores, representa a cerca de 45.000 víctimas del conflicto en Colombia.


Estará liderada por un comité directivo y su presidente, por decisión de los delegados, será Sigifredo Lopez, exdiputado del Valle secuestrado por las Farc y el único sobreviviente de sus compañeros de cautiverio. Por otro lado, el secretario general será Herbin Hoyos, periodista reconocido por el programa ‘Las voces del secuestro’.

“La idea es organizarnos y visibilizarnos. No seremos un palo en la rueda para el proceso de paz. Obvio queremos la paz, pero hay que respetar los derechos de las víctimas. Vamos a trabajar porque hayan unos mínimos de justicia”, cuenta Sigifredo.

Herbin Hoyos, por su parte,  dice que serán 
“garantes y vigilantes del actual proceso de paz”.

Lo cierto es que la nueva organización se convertirá en la plataforma que utilizaran las víctimas de la guerrilla para hacer sus exigencias acerca del proceso de paz. Algunas ya se escucharon durante la reunión. Piden, por ejemplo, que los jefes de las Farc reciban el mismo trato que recibieron los jefes paramilitares en materia de justicia y que les exigan contar toda la verdad. 

También quieren, entre otras cosas,  que la plata para repararlos salga de las arcas de las Farc, que en todos los museos o centros de memoria histórica se incluya documentación sobre los crímenes de esa guerrilla y que ellos, finalmente, devuelvan  a los secuestrados que tienen en su poder o den la información de fosas comunes en donde yacen quienes murieron en cautiverio.


Sigifredo dice que una de las primeras exigencias es que las Farc cambien de actitud y pidan perdón. “Nosotros tenemos nuestro corazón dispuesto al perdón y a la reconciliación, pero los victimarios tienen la obligación moral e histórica de pedir perdón por sus acciones”.

¿Víctimas invisibilizadas? 

En el marco del encuentro, varios de los asistentes denunciaron que  las víctimas de las Farc han venido siendo invisibilizadas y que el  Gobierno las ha dejado de tener en cuenta.

Herbin Hoyos dice que mientras las víctimas de agentes del Estado o de miembros del paramilitarismo han sido reconocidas y están organizadas, las víctimas de la guerrilla más numerosa del país están “en el peor de los mundos”.

De hecho, la senadora Gaviria denunció que al evento en el que nació la federación invitaron a miembros del Gobierno Nacional, pero que sólo asistió Paula Gaviria.

“Nos parece escandaloso que puedan asistir a unos eventos de otras víctimas y no a los de las víctimas de las Farc", dijo con respecto a la presencia del presidente Santos en la marcha que se llevaba a cabo a esa misma hora.

También dijo que en octubre entregaron a Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno en Cuba, un documento con 33 ‘impajaritables’ de las víctimas de las Farc sobre el proceso de paz y que hasta ahora no han recibido ningún tipo de respuesta o comentario al respecto.

“Nos parece que hay una política de invisibilizacion porque hay temas que de pronto pueden molestar a las Farc”, agregó.

Por otro lado, el general (r) Luis Mendieta dijo que hay regiones del país en donde las víctimas de la guerrilla no se atreven a alzar la voz  por el temor que les genera la presencia de hombres de las Farc en la zona. Puso como ejemplo a Arauca y dijo que la federación debe servir para que “las víctimas se unan a esta cruzada”.

De hecho, la primera tarea concreta de la Federación de Víctimas Colombianas de las Farc será organizar varias asambleas en todos los departamentos para que esas víctimas sean visibilizadas, se unan a ellos y pierdan el miedo.

El paso a paso

El impulso para sacar adelante la federación nació de un grupo de parlamentarios víctimas de las Farc. La senadora Sofía Gaviria, hermana del asesinado gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria, cuenta que la idea surgió porque cuando empezó a plantearse la posibilidad de que las víctimas participaran en el proceso de paz, se dieron cuenta  de que quienes habían sufrido el conflicto por culpa de la guerrilla no estaban organizadas.

“Ni en los foros que organizó Naciones Unidas, ni en el grupo de víctimas que fueron escogidas para viajar a La Habana, las víctimas de las Farc teníamos una representación legítima”, cuenta.

Por eso, a mediados del año pasado comenzaron a organizar encuentros y reuniones. La primera fue en club El Nogal, un lugar icónico en donde la guerrilla puso una bomba que mató a 36 personas y dejó casi 200 heridos en 2003. La segunda fue en el Congreso de la República. Y la tercera en el Salón Rojo delTequendama.

Esta última fue la más numerosa; asistió gente de todo el país y la llamaron  ‘Colombia Abraza a las Víctimas de las Farc’. Allí decidieron que había que organizarse y que tenían que crear una federación. Un sueño que se cristalizó este jueves.

Lo cierto es que ahora que  es una realidad y que en el proceso se discuten los puntos más difíciles –como la decisión de si los jefes de la guerrilla deben o no pagar cárcel–, la presencia de un grupo organizado (y con voz fuerte) de víctimas de las Farc agrega otra ficha importante al ajedrez de la paz. Una ficha que tendrán que tener en cuenta el Gobierno Nacional y las delegaciones que negocian en Cuba.