Colombianos hoy son más receptivos a la reconciliación

El más reciente Barómetro de las Américas, que consultó la opinión de más de 1.500 personas en las regiones Caribe, Pacífica, Centro, Oriente e incluso en los antiguos territorios nacionales, evidencia que los colombianos han venido variando sus actitudes, con lo que favorecen la reconciliación.

13 de abril de 2015

¿Estaría de acuerdo con que una hija o un hijo suyo fuera amigo de un desmovilizado? ¿Le agradaría tener a uno de ellos como vecino? ¿Lo contrataría en su empresa?

El Barómetro de las Américas, investigación social que mide el clima de la opinión pública en diferentes aspectos clave de la democracia en la mayoría de los países del Continente, les formuló estas y otras preguntas a más de 1.500 colombianos para conocer su actitud frente al proceso de paz y la reconciliación.

Una de las conclusiones de la investigación es que pese a que la mayoría de los colombianos aún son escépticos frente al desarrollo y a los resultados del proceso de paz sí hay cambios positivos evidentes en su actitud hacia el perdón y la reconciliación.

Por ejemplo, el Barómetro preguntó a los encuestados si le gustaría que en la empresa en donde trabaja fuera contratado un desmovilizado hombre.

Mientras que en 2013, su respuesta fue positiva en el 36,6 por ciento de los casos, en 2014 esta medición aumentó a 50,2 por ciento un crecimiento cercano a ¡14 puntos!

En el caso de las mujeres, la actitud es aún más positiva. De un 40,3 por ciento de personas que contratarían a una mujer desmovilizada en 2013, se pasó a 53,3 por ciento que lo harían en 2014. ¡13 puntos de crecimiento!

La medición también apuntó a preguntar a los encuestados si estarían de acuerdo con que sus hijos sean amigos de un desmovilizado. Y aunque una amplia mayoría de personas no están abiertas a esta posibilidad, el porcentaje que no se opondría a que esto ocurriera ha aumentado.

En 2013, el porcentaje de personas que no estarían en desacuerdo con que sus hijos tuvieran un amigo desmovilizado era solo de 17,1 por ciento. En 2014 fue de 24 por ciento, dato que si bien sigue siendo bastante bajo, muestra un importante crecimiento de casi 7 puntos frente al año anterior.

En donde no hay mayores cambios es en el número de personas que verían con buenos ojos la posibilidad de tener a un vecino como desmovilizado. En 2013 el 48,9 por ciento de los encuestados respondió que sí a esta posibilidad y en 2014 lo hicieron el 49,3 por ciento. Si se tiene en cuenta el margen de error de la encuesta no hay variación.

Estos tres casos hipotéticos coinciden con una respuesta que los encuestados dieron de manera general. La encuesta preguntó a la base de su estudio si ante un eventual acuerdo con las Farc ven posible el perdón y la reconciliación de los colombianos con los desmovilizados de ese grupo guerrillero. Mientras que en 2013, el 39,8 por ciento de los colombianos respondió que sí a esa posibilidad, en 2014 la respuesta positiva fue de parte del 47,4 por ciento de los encuestados. ¡Casi 8 puntos de crecimiento!
 
¿Qué es el Barómetro de las Américas?

El Barómetro de las Américas es un proyecto de un grupo de expertos e instituciones académicas del continente para medir a través de encuestas, los valores y comportamientos democráticos de los países de esta parte del mundo.

El proyecto, que comenzó en 2004, con 11 países, ya está presente en 27.

Prácticamente cubre a todas las naciones del Continente, con excepción de Cuba y Guayana Francesa (que no tiene unas instituciones de Gobierno propias).

Los informes del Barómetro están disponibles al público y se presentan cada dos años, aunque en Colombia, por sus necesidades particulares, se han hecho informes anuales, dedicados en algunas oportunidades a explorar temas específicos.

En el país, el informe está a cargo del Observatorio de la Democracia y de la Universidad de los Andes, que cuentan con el apoyo de Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Universidad de Vanderbilt.

Esta medición se ha convertido en una herramienta usada por agencias, organizaciones civiles y sociales y gobierno para determinar el clima social de las distintas coyunturas políticas.