Necesitamos que alguien diga ¡NO MÁS!

Frente a hechos tan atroces como el perpetrado por las Farc contra la unidad militar en el Cauca, ONU llama a no responder con la fuerza. Dice que experiencias internacionales muestran que se necesita coraje para romper ciclos de violencia con gestos de serenidad. Palabras durante el lanzamiento del libro Reconciliación: el gran desafío de Colombia.

15 de abril de 2015
Foto: Daniel Reina


El lanzamiento público del libro Reconciliación: el gran desafío de Colombia de esta iniciativa (proyecto Reconciliación Colombia) no pudo tener un escenario más cercano y real del reto que enfrenta el país en este tema: el hecho atroz de la “masacre” de 11 militares en zona rural del Cauca, en el corregimiento la Esperanza, de Buenos Aires. Masacre la denominó el excanciller Rodrigo Pardo, hoy director editorial de la revista Semana.

Ese fue el inicio del conversatorio que la noche de este miércoles 15 de abril tuvo lugar en las instalaciones de Semana, norte de Bogotá,  con motivo de la publicación que reunió a voces locales, regionales, nacionales e internacionales en una publicación de más de 300 páginas con más de 80 firmas que incluyen textos de intelectuales, funcionarios del gobierno, víctimas, sacerdotes, representantes de organizaciones de la sociedad civil, excombatientes, empresarios, personas de diferentes etnias y de varias regiones del país, entre otros.

“Lo del Cauca puso todo esto en peligro”, sentenció Fabrizio Hochschild, portavoz en Colombia de Naciones Unidas, y agregó: “No me corresponde juzgar las medidas del Presidente. Lo que sí creo es que el fin del conflicto se produce cuando alguien decide salir de la lógica de la respuesta. Se necesita coraje. Alguien que tenga el coraje de decir: ¡No Más!”.

A esta reflexión, aplaudida ampliamente por un público de más de 250 líderes políticos, empresariales y sociales, la exministra de Defensa Martha Lucía Ramírez ripostó que, claro, ¡No más!, pero OJO: no a cualquier costo.

“Sí. Queremos decir ¡No más!, pero queremos confiar. Y para esto necesitamos reglas e instituciones que soporten esa confianza. Para continuar este proceso (el de La Habana), se necesitan que haya reglas”, dijo la exministra y excandidata presidencial.

‘No somos de las Farc’

Sin duda, Frank Pearl enfrentó uno de los peores escenarios porque líderes y lideresas reclamaban en este auditorio una posición más clara de la administración Santos frente a las negociaciones de La Habana que la ven cubierta de una telaraña de incertidumbres y ases bajo la manga. “Los negociadores del Gobierno NO sustituimos ni a la ley, ni a las instituciones”, -dijo y agregó con vehemencia: “No estamos en La Habana para negociar impunidades. Nosotros NO tenemos ese mandato. Estamos definiendo lineamientos que, en cualquier caso, tendrán que tramitarse a través de las instituciones”.

Fue un conversatorio dirigido por Rodrigo Pardo donde el dolor y la apabullante situación generada por la muerte deliberada de 11 militares en el Cauca pesó en el ambiente y tuvo una carga emocional que hacía preguntarse ¿para dónde va este tema de la reconciliación?

Alejandro Santos Rubino, director de la revista Semana, había dado la bienvenida al auditorio mencionando aleatoreamente nombres de los asistentes, desde los representantes de Pacific Rubiales –que financió el libro-, hasta las personalidades de las regiones más humildes. Santos centró el tema en la voluntad política con compromiso ético de este tema muchas veces rotulado y arrinconado a guetos.  Por eso, el director de la revista Semana, que hace parte de los aliados de la iniciativa Reconciliación Colombia, animó a sus pares empresariales, sociales y políticos a romper la cultura del gatillo, de la ilegalidad, e incluso del statuo quo, entre los principales.

“La construcción de paz no depende de un acuerdo de paz en La Habana, y, si se firma, se necesita de la paz en los territorios, regiones en las que creemos profundamente porque necesariamente por ahí pasa la reconciliación, para articular los esfuerzos de los sectores que hoy integran Reconciliación Colombia”, dijo Santos. A esto, Ximena Botero, coordinadora del proyecto Reconciliación Colombia, agregó: “el libro es la esencia de lo que es esta iniciativa: les da voz a los líderes invisibles”, dijo Botero.

En medio de todo este ambiente de dolor, de reflexión, de incertidumbre hacia dónde avanzar, el auditorio escuchó el testimonio de Yolanda Perea, talento con el que se encontró Reconciliación Colombia, quien sensibilizó al auditorio sobre lo que es una mujer violada a los 11 años, embarazada también a los 11, con su mamá asesinada por salir en su defensa, amenazada, desplazada, luego casada y madre dos hijos, hoy directora del proyecto El Puerto de Mi Tierra.

Las regiones colombianas no solo estuvieron representadas por Yolanda. El Gobernador del Meta, Alán Jara, también participó activamente del conversatorio con sus reflexiones siempre cargadas de anécdotas y de humor.  “Meta es un departamento con vocación agropecuaria, pero ahora se impuso la cultura del ‘veintiochar’, jornada por la que le pagan a una persona tres o cuatros salarios mínimos en actividades relacionadas con la empresa petrolera. Por esto, los campos están afectados. Por fortuna, el dólar bajó y la gente ha vuelto a mirar a la finquita. Por eso necesitamos que haya proyectos de vida, pues al lado de la riqueza del agua, del oxígeno, de la biodiversidad,  crece la guerrilla, el paramilitarismo, la mafia y a eso es lo que necesitamos hacer frente”, dijo Jara, por casi siete años secuestrado por las Farc.

Al finalizar dejo este mensaje que la iniciativa Reconciliación Colombia quiere dejarles a Ustedes, lectores de este portal: “Hoy todos estamos tristes y adoloridos. Pero mañana habrá otro incidente que hará que este hecho pase. Pero nunca para las familias de los hijos que hoy perdieron la vida. Para estas, el daño es irreparable y llevarán el daño por toda su vida”.

¿Qué están entonces ustedes dispuestos a hacer para que esto no siga pasando?