¿Fue el ataque de las Farc en el Cauca un crimen de guerra?

Según la información conocida hasta ahora, el ataque que dejó 11 militares muertos, a pesar del doloroso resultado que tiene para sus familias y para el país, es un acto que hace parte de la dinámica propia de la confrontación armada.

Abril 16 de 2015

Una vez conocido el ataque de las Farc en el corregimiento de Timba, en el municipio de Buenos Aires (Cauca), el Fiscal General, Eduardo Montealegre, lo calificó como un crimen de guerra de parte de las Farc.

Explicó además que fue un caso de homicidio en persona protegida porque se produjo contra miembros de las Fuerzas Armadas que estaban fuera de combate y fue una violación al Derecho Internacional Humanitario porque fueron utilizados artefactos explosivos no convencionales.

Las Farc, en un comunicado, le respondieron al Fiscal que lo ocurrido en Cauca fue un suceso de confrontación típica entre dos ejércitos y se preguntaron de qué crimen internacional hablaba y de dónde sacó la tesis de que los miembros del Ejército son persona protegida por el Derecho Internacional Humanitario.

Aunque esta discusión es secundaria frente al dolor sufrido por los familiares de los 11 militares muertos en el ataque, será importante para lo que pueda pasar en adelante en la mesa de negociación y para definir la responsabilidad de las Farc ante la justicia transicional.

Reconciliación Colombia investigó con base en las normas del Derecho Internacional Humanitario si lo ocurrido en Cauca fue un crimen de guerra. Este es el resultado de ese análisis.
 
¿El ataque de las Farc fue un crimen de guerra?

De acuerdo con las normas de Derecho Internacional, los crímenes de guerra son violaciones al Derecho Internacional Humanitario que incluyen entre otros el asesinato o maltrato de prisioneros de guerra y asesinar o provocar lesiones a un combatiente que haya depuesto las armas o se haya rendido.

También es un crimen de guerra emplear armas, proyectiles o métodos de guerra que, “por su propia naturaleza, causen daños superfluos o sufrimientos innecesarios o surtan efectos indiscriminados”.

Pese a que la investigación sobre lo ocurrido en Cauca aún continúa, por la información que se conoce hasta el momento el ataque perpetrado por las Farc fue una emboscada, un ataque sorpresivo contra los militares, que buscaban ejercer control sobre la zona.

Relata Semana.com que de acuerdo con fuentes de inteligencia militar que el ataque habría sido cometido por guerrilleros llamados ‘pisasuave’, un grupo élite entrenado para romper la seguridad de un campamento militar.

El modo de operar de estos guerrilleros es acercarse silenciosamente a la guardia y atacar con armas blancas a los centinelas para luego realizar un ataque a mayor escala.

La norma 57 de las reglas consuetudinarias del derecho internacional humanitario afirma que “las estratagemas de guerra no quedan prohibidas, siempre que no infrinjan alguna norma del derecho internacional humanitario”.

De acuerdo con esta norma, un ataque sorpresivo como el cometido por las Farc, no violaría en principio el derecho internacional a menos que en su realización se haya llevado a cabo otro tipo de violación al derecho internacional humanitario.

El Fiscal, por su parte, ha señalado, que el hecho de que el ataque se produjera cuando los militares se encontraban durmiendo significa que fue un homicidio en persona protegida, porque no estaban en capacidad de resistir.

Sin embargo, a la luz del Derecho Internacional Humanitario, esta incapacidad de resistir se refiere en realidad a combatientes que estén heridos, enfermos o que hayan depuesto las armas, lo cual no ocurrió en el ataque registrado en el Cauca.

Dice la Norma 47 de las reglas consuetudinarias de derecho internacional recopiladas por el Comité Internacional de la Cruz Roja dice: “Queda prohibido atacar a una persona cuando se reconozca que está fuera de combate. Está fuera de combate toda persona: (a) que está en poder de una parte adversa; (b) que no puede defenderse porque está inconsciente, ha naufragado o está herida o enferma; o (c) que exprese claramente su intención de rendirse; siempre que se abstenga de todo acto hostil y no trate de evadirse”.

¿Farc usó artefactos explosivos no convencionales en el ataque?

Según el dictamen de Medicina Legal, todos los militares muertos en el Cauca sufrieron heridas de artefactos explosivos, que según explicó el Director de la entidad, eran granadas de fragmentación.

Además, varios de ellos sufrieron heridas de proyectiles de alta y baja velocidad, disparados desde larga distancia, pero no a quemarropa. Ninguno tenía pólvora en sus manos, lo cual es señal de que no tuvieron tiempo de disparar en su defensa.

Aunque el dictamen debe ser evaluado por la Fiscalía, todo indica que el ataque fue una emboscada, pero los militares no habrían muerto por la utilización de artefactos explosivos no convencionales.
 
De acuerdo con todos estos puntos, el ataque de las Farc en el Cauca si bien fue una emboscada y una violación al compromiso que hizo ese grupo de hacer un cese al fuego unilateral, es un episodio lamentable que hace parte de la confrontación armada y no un crimen de guerra.

Pero más allá de esta calificación jurídica, ninguna muerte producida como consecuencia del conflicto armado tiene justificación. La prioridad para todos los colombianos debe ser poner fin a la confrontación lo más pronto posible y evitar que se produzcan más muertes por este motivo.