“Colombia construye el posconflicto en medio del conflicto”

Experiencias específicas en algunas regiones demuestran que desde ya el país le apunta a crear capacidades territoriales para construir la paz. Continúa en Pereira la cumbre con más de 40 expertos internacionales en reintegración y desmovilización.

21 de abril de 2015

Por José Vicente Guzmán Mendoza, enviado especial a Pereira

Un proyecto con desmovilizados en Ortega (Cauca), la transformación de San Carlos (Antioquia) y el trabajo de las comunidades rurales de Valle del Cauca y Cauca que apoya la corporación Vallenpaz fueron algunos de los ejemplos que se presentaron este martes en Pereira para mostrar cómo se está preparando Colombia para construir paz en los territorios.

El tema fue el más importante en la segunda jornada de la V Gira de Cooperación Técnica Sur-Sur, organizada por la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) con más de 40 expertos internacionales en reintegración, desmovilización y desarme.

María Patricia Giraldo, alcaldesa de San Carlos, presentó el caso de su municipio, que por un periodo de 10 años estuvo inmerso en el conflicto armado interno y vivió bajo el yugo de grupos guerrilleros y paramilitares. Una situación que afectó especialmente a la población civil: 20.000 desplazados, 350 desaparecidos, más de 170 víctimas de minas antipersonales y cerca de 3.000 asesinados.

Pero la mejora en las condiciones de seguridad, la determinación de la gente del pueblo y la articulación interinstitucional de entidades del sector público y privado, del orden nacional y local, hicieron realidad el sueño de recuperar la tierra y de que muchos de quienes se habían ido pudieran retornar.

Hoy es el primer municipio libre de sospecha de minas, sus pobladores ganaron un Premio Nacional de Paz (en el año 2011) y las autoridades adelantan programas e iniciativas de memoria histórica, reconciliación y desarrollo local.

“San Carlos es un municipio que hoy está en posconflicto porque tiene acciones concretas de paz en su territorio. Nosotros vivimos lo que quiere vivir el país: vías en buen estado, proyectos productivos, indemnizaciones a víctimas, convivencia con desmovilizados”, dijo esta tarde la alcaldesa Giraldo.

Antes de ella, las exposiciones habían girado en torno a la importancia del territorio para la reintegración y a la articulación entre las diferentes entidades del Estado para llegar con oferta institucional a esos lugares.

Ocho son más que uno

Uno de los principales factores que contribuyeron al éxito del proceso en San Carlos, fue el trabajo de varias instituciones (nacionales y locales) por un mismo objetivo.

Ese mismo ejemplo lo quieren seguir ocho entidades que hacen parte del Gobierno Nacional y que tienen que realizar labores que contribuyen a la construcción de paz en el país.

Por ese motivo, desde hace algunos meses crearon una estrategia a la que llaman G8 y en la que todas las entidades trabajan juntas para solucionar problemas específicos de la comunidad. Ya hicieron ejercicios piloto en Aguablanca, uno de los distritos más vulnerables de Cali, y Corinto, un municipio del Cauca. Actualmente preparan una hoja de ruta más completa para multiplicar esas experiencias.

“Eso nos ayudará a focalizar mejor las intervenciones, a mejorar la oferta y a trabajar más eficazmente en los territorios. Cada entidad aporta desde lo que sabemos a esa visión de construcción de paz”, cuenta Mariana Escobar, subdirectora del Departamento de Prosperidad Social, una de las entidades que hace parte de este grupo.

Las otras siete son la ACR, la Unidad de Víctimas, la Unidad de Restitución de Tierras (URT), la Unidad de Consolidación Territorial, la Agencia Presidencial para la Cooperación Internacional (APC), el Ministerio del Posconflicto y el Centro Nacional de Memoria Histórica.

“Es diferente construir paz a terminar un conflicto. La paz es un proceso de mediano o largo plazo que se construye con diferentes respuestas del Estado y para eso se requiere de la participación de todas las entidades. Qué mejor si lo hacemos de forma articulada”, explicó Iris Marín, subdirectora de la Unidad de Víctimas.

Para Joshua Mitrotti, director de la ACR, lo que Colombia está haciendo es construir el posconflicto en medio del conflicto y sobre todo en los territorios. Por ese motivo, la otra pata de estos programas deben ser las autoridades locales y territoriales.

Otras experiencias territoriales

Además de San Carlos, los asistentes a la gira Sur-Sur pudieron conocer otros ejemplos de construcción de paz en los territorios de Colombia.

Luis Alberto Villegas presentó el trabajo de la Corporación Vallenpaz, que impulsa a familias campesinas de Nariño, Cauca y Valle del Cauca a intentar sus propios proyectos productivos utilizando sus fincas y produciendo sus propios productos.

También mostró el ejemplo de la finca La Abadía, un proyecto en el que lograron que 34 familias campesinas compraran una tierra con un crédito del Banco Agrario y la pusieran a producir con productos como el lulo o las hortalizas. Hoy esas familias producen 8 toneladas diarias y tienen asegurada la comercialización de sus productos.

Por último, Esneyder Cortés, director de reintegración de las ACR, habló de un proyecto en Ortega (Cauca), en el que con ayuda de las instituciones locales y regionales, la agencia logró crear un proyecto de vida para varios desmovilizados y su comunidad receptora utilizando el café.

“Para llevar a cabo una reintegración exitosa hay que tener en cuenta el territorio y el contexto en el que este vive”, explicó Cortés.