Aumento de cultivos ilícitos: otro elemento en la discusión sobre Glifosato

Según La Casa Blanca, los cultivos de coca aumentaron 39 por ciento en un año en Colombia. La Procuraduría compara esa situación con la que se vivió durante El Caguán.

5 de mayo de 2015

Aún no se ha tomado una decisión definitiva acerca de la suspensión de las fumigaciones con glifosato y el tema ya genera reacciones encontradas en los sectores que piensan que esa es la mejor arma para luchar contra los cultivos de coca.

Estudios científicos, un pronunciamiento del Consejo de Estado y las denuncias de  varios campesinos coinciden en que el glifosato es dañino para el campo y puede ser malo para la salud de las personas, algo que ratificó la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés).

Pero ni siquiera el estudio del IARC –un instituto internacional reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)–  es suficiente para algunos, que afirman incluso que la decisión de suspender las fumigaciones se tomaría para complacer a las Farc y que es "desescalamiento disfrazado" del conflicto. 

Mientras el debate sigue, un nuevo ingrediente se sumó esta semana a la discusión: según el Gobierno de Estados Unidos, los cultivos ilícitos han aumentado dramáticamente en Colombia.

El informe es de la Oficina Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca y dice que entre 2013 y 2014 los cultivos de coca aumentaron un 39 por ciento en Colombia y que las hectáreas cultivadas pasaron de 85.000 a 120.000.

Una cifra que ya están aprovechando quienes piensan que las  fumigaciones con glifosato son la principal arma en contra de los cultivos ilícitos. El Procurador General Alejandro Ordoñez, por ejemplo, dijo que ese incremento de coca “solo es comparable al que se experimentó en la época de los diálogos de paz en El Caguán”.

¿Desmontando la política antidrogas? 

Pero las criticas de Ordoñez van más allá. El procurador dice que desde 2010 ha habido un desmantelamiento de la política contra los cultivos ilícitos y para probar su punto usa cifras del Ministerio de Defensa.  Según datos de esta cartera, de 2006 a 2009 se afectaron 827.838 hectáreas usando erradicación manual y aspersión,  mientras que de 2010 a 2013 la cifra fue de sólo 484.574. Una reducción del 41 por ciento.

“La caída en la erradicación demuestra la falta de voluntad del Gobierno Nacional”, dice un comunicado publicado hoy por la Procuraduría, en el que la entidad reitera su desacuerdo con la suspensión de las fumigaciones con glifosato y dice que sería “el desmonte total de la lucha contra ese eslabón de producción y comercialización de la cadena del narcotráfico”.

La cuestión más allá del aumento de los cultivos de coca, que es evidente con las cifras de La Casa Blanca, es si esto va a influir en la decisión que tome el Presidente Santos sobre el glifosato. El Primer Mandatario ya convocó al Consejo Nacional de Estupefacientes, un órgano asesor en materia de formulación de las políticas contra las drogas.

Por lo pronto, se sabe que el Procurador, quien hace parte de ese consejo, pedirá que no se suspendan. También está el Ministro de Salud, quien se mantendrá en su posición: si el IARC dice que el glifosato es posiblemente cancerígeno, no sería aceptable que el Gobierno lo siguiera usando.

De ese consejo también hacen parte el Ministro de Defensa, el Ministro de Justicia, la Canciller, la Ministra de Educación, el Fiscal General de la Nación y el Director General de la Policía.

Ellos tendrán que discutir el tema y darle una recomendación al Presidente. El informe del IARC, el aumento de los cultivos ilícitos en Colombia y el informe del Gobierno de los Estados Unidos seguramente influirán en la decisión que se tome.