Banquera exitosa decide aplicar su modelo a las causas sociales

Se trata de Jacqueline Novogratz, hoy presidenta del fondo Acumen. Dejó su exitosa carrera para aplicar por cuenta propia los modelos financieros en los sectores marginados.

12 de mayo de 2015

La movió su curiosidad por saber por qué no funcionaban las cuantiosas inversiones realizadas por los mercados, los gobiernos y la cooperación internacional, pues luego de intervenir años y años en comunidades vulnerables estas seguían sin acceso al sistema financiero, sin alcantarillado, sin oportunidades.

Renunció a su exitosa carrera como banquera y se llevó el modelo del sistema financiero, que califica de estructurado y riguroso, para ensayarlo por su propia cuenta y riesgo. Encontró que funcionó. Y con este modelo ha cambiado la vida de por lo menos 125 millones de personas en el mundo.

Se trata de Jacqueline Novogratz, hoy presidenta del fondo Acumen, a quien Semana Sostenible, aliada de Reconciliación Colombia, entrevistó.

Acumen llegó a Colombia para quedarse apoyando emprendimientos que acaben la pobreza, a través de iniciativas que logré detectar y avalar Virgilio Barco Isakson, director para América Latina de esta firma.

La forma mediante la cual lo hace Novogratz es atrayendo lo que ella llama “capital paciente”, que es la inversión de compañías y personas que tienen “una amplia tolerancia ante el riesgo y unas expectativas de rentabilidad menores a aquellas del mercado, pero de gran impacto social”.

Así, durante 14 años ha logrado invertir más de 90 millones de dólares en compañías en África, el sudeste asiático y América Latina. “Con esa inversión –comenta Jacqueline Novogratz- hemos logrado que más de 125 millones de personas tengan acceso al agua, a la energía y a un hogar digno y logren superar la pobreza”.

Para esta financiera, Colombia puede llamar la atención de los fondos que provengan de la filantropía con los que se pueden apoyar a los pequeños empresarios con capital de riesgo, de tal manera que “permitan que florezcan”.

El motor para apoyar y trabajar iniciativas y territorios afectados por el conflicto colombianos, en un escenario de posconflicto, debe ser –según esta valiosa mujer- “preguntarnos si somos capaces de generar el cambio”, pues –agrega- “si no somos nosotros quienes actuamos, nadie lo va a hacer”.