¿Es positivo que ‘Timochenko’ y ‘Gabino’ se hayan reunido en La Habana?

El encuentro de los comandantes de los dos grupos guerrilleros, aunque genera muchas suspicacias, es importante porque si el Eln no participa en el proceso de paz, un acuerdo con las Farc podría quedar cojo.

Mayo 12 de 2015
Foto: Archivo Semana
 
El encuentro que sostuvieron en Cuba los comandantes del Eln y las Farc no es el único que se ha dado en los últimos meses.
En agosto del año pasado, según reveló el columnista León Valencia, se llevó a cabo una reunión en La Habana en la que además de ‘Timochenko’ y ‘Gabino’ estuvo ‘Antonio García’, también miembro del Comando Central del Eln.

Y antes de eso, en diciembre de 2013, informes de prensa hablaron sobre un posible encuentro entre los dos comandantes, en algún lugar de la región del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela, en el que concretaron la alianza que ya se venía dando entre los dos grupos.

Valencia habla de cuatro encuentros en el último año y por lo menos de tres se han conocido versiones de prensa, pero este último encuentro, sostenido en La Habana, tiene unos ingredientes especiales.

Se produjo, al parecer, justo en medio de dos hechos que provocaron la indignación del país: el ataque de las Farc en el Cauca, que dejó 11 militares muertos, y la explosión de una mina antipersona en Norte de Santander, que dejó sin sus dos piernas al suboficial Edward Ávila, que supuestamente fueron exhibidas públicamente en el colegio de Convención (hecho que ha negado el Eln).

Ocurre, además, cuando las Farc y el Gobierno completan ya nueve meses de discusión sin llegar a un acuerdo sobre el punto de víctimas de la agenda de negociación, y casi año y medio después de que Gobierno y Eln iniciaron conversaciones exploratorias sin que un diálogo formal comience aún.

Ante esas circunstancias, parece por lo menos inoportuno, como lo han hecho ver varios analistas, que el Gobierno haya permitido el encuentro.

¿Cómo permitir que los comandantes de los dos grupos guerrilleros que están simultáneamente realizando acciones contra los colombianos viajen a encontrarse en Cuba? “Es un chiste”, dijo el ex presidente y senador Álvaro Uribe.

Sin embargo, la presencia de ‘Gabino’, comandante del Eln, en La Habana tiene una clara justificación dentro del objetivo de darle un impulso al proceso de paz.

Aunque desde hace meses se viene diciendo que está muy cerca de iniciarse un diálogo con el Eln, esto no ha sido posible. Al parecer, la negativa de ese grupo a considerar la dejación de armas, ha impedido el inicio del proceso.

Este grupo, aunque menor en número de combatientes que las Farc, ha demostrado ser más duro en la mesa de negociación. Además, en vez de reducir sus acciones, las ha recrudecido para mostrarse más fuerte ante unas eventuales conversaciones.

Con las Farc, en cambio, pese a las demoras, se han logrado avances, el más importante de ellos el desminado humanitario conjunto que comenzará en las próximas semanas.

El ejemplo de las Farc puede servir al Eln, para que dejen la retórica y comiencen de una vez por todas las conversaciones.

“Siempre hemos expresado la necesidad de que se abra formalmente la etapa pública de conversaciones entre el Eln y el Gobierno nacional, porque el conflicto político, social y armado es uno solo”, dijo a la prensa Carlos Antonio Lozada, miembro del equipo negociador de las Farc, el pasado 2 de mayo, fecha en que aparentemente ya se había producido el encuentro entre ‘Gabino’ y ‘Timochenko’.

Lograr la participación del Eln en el proceso de paz (aunque se daría en una mesa de negociación distinta a la de las Farc) puede ser crucial para un eventual posconflicto.

Si se firmara la paz con las Farc y no con el Eln, no solo habría una prolongación de la guerra (como ya ocurrió en el pasado cuando se desmovilizó el M-19), sino que desde el punto de vista militar se correría el riesgo de que ese grupo tomara los espacios que dejara las Farc.

Como lo han reconocido los grupos guerrilleros, pueden ser dos las mesas de negociación pero el proceso de paz es uno solo.