Un ministro de Defensa para la paz

Luis Carlos Villegas, cercano a los empresarios y uno de los primeros negociadores en La Habana, tendrá que alinear a las tropas con el proceso de paz y prepararlas para una eventual terminación del conflicto.

20 de mayo de 2015
Foto: Guillermo Torres. 


El último ‘enroque’ del Presidente Juan Manuel Santos en su gabinete de ministros no tomó a todo el mundo por sorpresa. Luis Carlos Villegas, ex presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), venía sonando desde hace algunas semanas como el reemplazo de Juan Carlos Pinzón en el Ministerio de Defensa.

La decisión, que fue formalizada este martes, es un claro guiño a la Mesa de La Habana y a los empresarios del país.

Villegas no sólo fue uno de los primeros negociadores plenipotenciarios del Gobierno en el actual proceso de paz, en donde estuvo sentado frente a frente con las Farc durante casi un año, sino que también hizo parte de algunas de las discusiones con la guerrilla en el fallido proceso de paz de El Caguán.

Sin embargo, es más reconocido por haber estado al frente de la ANDI desde 1996 hasta 2013 y por haber logrado sacar adelante un gremio que, cuando él llegó, estaba dividido. Esa experiencia lo convirtió en una de las personas más representativas del empresariado colombiano y alguien en quien los empresarios confían plenamente.

Además no es ajeno al conflicto armado. Su hija Juliana, de 18 años,  fue secuestrada por las Farc el 28 de noviembre del año 2000, en medio del proceso de paz de El Caguán. La guerrilla la liberó cuatro meses después aduciendo un gesto de buena voluntad, pero el hecho cayó como un baldado de agua fría sobre el país.

Sin importar ese suceso, Villegas viajó a El Caguán dos meses después para participar como representante de la ANDI en la negociación. Cuando un periodista de El Tiempo le preguntó qué había sentido al encontrarse con los secuestradores de su hija, dijo que su presencia era necesaria y agregó que “la paz se hace entre los que se han herido”.

Su experiencia como negociador, su convencimiento por la paz, su cercanía con los Estados Unidos –en donde se ha desempeñado como embajador desde el 2013– y la confianza que el empresariado colombiano tiene en él, convierten a Villegas en un ministro de Defensa con la capacidad de liderar el tránsito de las instituciones militares y de la Fuerza Pública en un eventual posconflicto.

Un punto que juega en su contra, sin embargo, es su falta de conocimiento y experiencia en el mundo militar.  Para algunos analistas, tendrá que llegar a convencer a las tropas de su liderazgo y a alinearlas con el proceso de La Habana, que aún genera resistencia en algunos sectores.

Por ahora, los oficiales retirados ven con buenos ojos su llegada. El general (r) Jaime Ruiz Barrera, presidente de ACORE, le dijo a Semana.com que “Villegas es una persona que conoce a las FARC, conoce sus intenciones y sus posiciones. Es decir, no es una persona que va a tragar entero las cosas que se han pretendido imponer. Eso nos da una garantía de seguridad, es un hombre de posiciones firmes”.

La mayoría de los congresistas, por otro lado, se han mostrado a favor del nombramiento de Villegas. Sólo los del Centro Democrático han expresado algunos reparos, pues piensan que la salida de Pinzón se debe a una retaliación por estar en desacuerdo con la suspensión de las fumigaciones con glifosato y por usar un lenguaje fuerte contra las Farc.

Lo cierto es que Pinzón, quien ahora ocupará la Embajada de Colombia en Washington, sale como el civil que más tiempo ha pasado al frente del Ministerio de Defensa y como un ministro exitosos, pues durante su gestión las tropas mataron a ‘Alfonso Cano’, máximo comandante de esa guerrilla.

Luis Carlos Villegas tendrá que llenar sus zapatos y, al mismo tiempo, liderar a las Fuerzas Militares en una posible transición hacia la paz.