Mujeres de las regiones se toman la sede de la Unidad de Víctimas

Son representantes de emblemáticos movimientos en sus territorios. Permanecen pacíficamente en la sede de la Unidad. Este es parte del comunicado que difundieron.
 
20 de mayo de 2015
 
Vienen de Bolívar, Sucre y Santander, tres de los departamentos donde el conflicto que ejercen los armados se ensañó con los civiles, y principalmente con las mujeres. Llegaron a la sede principal de la Unidad de Víctimas, en el centro de Bogotá, y allí se quedaron. Ellas llaman a ese acto una toma pacífica.

Se trata de procesos emblemáticos en Colombia: las iniciativas Narrar para Vivir, representado por Eulalia Escalante; la Liga de Mujeres Desplazadas, cuya portavoz es Eidanis Lamadrid; el proceso de lideresas de las Palmas- Bolívar, con vocería de Rosa Serpa; las mujeres líderes de Riachuelo, Charalá, representado por Blanca Pinzón; el movimiento de Bajo Simacota, cuyas víctimas delegaron a Ómar Tavera; y el proceso de la Libertad, Bolívar, que tiene como portavoz a Ángela Cerón, de Iniciativa de Mujeres por la Paz.

Es decir, es una protesta que tiene rostros, que tiene mujeres (y un hombre) que se arriesgan a dar la cara y a exponer su nombre y su apellido en un país que quiere hacer el tránsito hacia la paz y la reconciliación, pues confían en que su protesta pacífica les garantizará su seguridad.
 
El proyecto Reconciliación Colombia buscó a la Unidad de Víctimas para conocer su opinión sobre los reclamos de estas mujeres cuyos procesos son todos “sujeto de reparación” por la ley 1448 o Ley de Víctimas y la Unidad dijo que está preparando una respuesta. Cuando la respuesta sea publicada, Reconciliación Colombia la difundirá.
 
Las mujeres que aparecen en esta fotografía, enviada también por ellas desde adentro de las oficinas de la Unidad, están haciendo en concreto reclamos de buen trato por parte de los funcionarios de las Unidades Territoriales de estas tres regiones. Los resumen en estos puntos:
 
1.    La emisión de un comunicado público por parte de la UARIV pidiendo a unidades territoriales respeto y compromiso con las víctimas.

2.    El inicio de procesos disciplinarios para los funcionarios que han maltratado y menospreciado a las víctimas

3.    El cambio de los directores territoriales de las seccionales de Bolívar y Santander, así como de los funcionarios de estas seccionales encargados de las reparaciones colectivas.

4.    Que la Unidad de Víctimas del nivel nacional explique los compromisos en recursos que ha realizado con las Administraciones Locales para reparaciones colectivas.

5.    Que los planes de reparación los apruebe toda la comunidad y no solo algunos líderes.

6.    Que se contrate a los profesionales de la misma comunidad para que realicen el restablecimiento emocional, la atención psicosocial y las garantías de los derechos de las víctimas, y éstos no queden a cargo de los líderes.

7.    Revaluar los procesos de retorno.

8.    Garantizar la protección de ellos y sus comunidades al momento del regreso.

Como garante de este acuerdo piden la presencia del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien como senador de la república fue el ‘padre’ de la Ley de Víctimas, en la que ahora se amparan para realizar esta toma pacífica.