En Bogotá habrá laboratorio para identificar NN

Este jueves, el alcalde Gustavo Petro le entregó al director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, tres edificios dentro del complejo del San Juan de Dios en los que habrá equipos especializados en la identificación de cadáveres que han sido sepultados en fosas comunes o como NN.

4 de junio de 2015
Foto: Archivo Semana.


En el corto plazo, y cuando los equipos especializados del Instituto Nacional Medicina Legal y Ciencias Forenses estén funcionando a toda marcha en la nueva estructura física donada por el Distrito Capital, Colombia dejará de sepultar a miles de sus muertos como NN. Aunque esta es una denominación técnica, no deja de ser odiosa para las familias de los seres queridos que no logran hallar y, por lo general, muertos en circunstancias confusas y violentas.

Al concretar el anuncio que había realizado el 9 de abril pasado, Día Nacional de las Víctimas, el alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, resaltó este paso al señalar que en Colombia “no solo la guerra trae como consecuencia cadáveres, sino sobrevivientes que se quedan con la zozobra de si hay cadáver o no”.

Por eso dentro del público que asistió a la entrega de estos tres edificios que, además, le dan vida al complejo del hospital San Juan de Dios (suroriente de la ciudad), estaban muchas de las mamás, papás, hermanas e hijos que se han agrupado en asociaciones de víctimas de la detención-desaparición forzada en Colombia. Entre estas la Fundación Nydia Erika Bautista y Asfaddes, a las que también se les asignó un espacio físico dentro de las nuevas instalaciones.

Para el alcalde Petro poner en funcionamiento el Laboratorio de Genética para la Paz envía un buen mensaje a estas familias dado que en muchos de los casos de las desapariciones forzadas el Estado ha sido responsable por acción –no por omisión-. “No es lo mismo seguridad del Estado a seguridad de la sociedad”, dijo el mandatario local, al resaltar que las instalaciones que adecuó y está cediendo para esta tarea van encaminadas a que se le devuelva la esencia de salud pública a la seguridad. “Hay personas que no se sobreponen jamás a esto”, dijo al comentar que el Estado debe acompañar a estas víctimas en sus derechos a obtener verdad para comenzar a transitar los caminos de la justicia y de la reparación integral.

El director del Instituto que liderará esta iniciativa le dijo a este portal que se trata de un nuevo modelo de trabajo que busca plantear soluciones científicas al problema de la desaparición. en el que participarán Medicina Legal, autoridades distritales y organizaciones de víctimas. “Estamos mostrando cómo un gobierno municipal puede presentar soluciones concretas a problemas que aquejan al país –dijo Valdés al explicar el convenio y agregó- no es un secreto que uno de los grandes problemas de Colombia es el fenómeno de la desaparición y el Estado tiene la obligación de identificar todos los cuerpos”.

El Laboratorio de Genética para la Paz funcionará en tres de las edificaciones del San Juan de Dios que luego de 17 años de abandono fueron rehabilitadas y adecuadas por el Distrito para este fin. En uno de los edificios, donde funcionaba el antiguo instituto inmunológico, estarán los equipos que van a soportar el trabajo del Banco Nacional de Perfiles Genéticos de las Personas Desaparecidas.

Según le comentó a Reconciliación Colombia, el director Valdés, ya hay 36 mil perfiles personas dadas como desaparecidas y aproximadamente 4.800 restos óseos de personas que aún no han logrado ser identificadas. También funcionarán aquí laboratorios para desarrollar nuevas formas de identificación humana y un área que administrará los familiares de personas desaparecidas, representados por la Fundación Nydia Erika Bautista y Asfaddes, como quedó arriba descrito.

En el segundo edificio habrá un laboratorio de biología dedicado a investigar e identificar casos de violencia contra la mujer y contra los niños, las niñas y los adolescentes. Valdés le comentó a este portal que aquí hay 30 mil casos represados porque no ha habido espacio en el Instituto para desarrollarlo.

En el último edificio, donde tenía lugar el tratamiento a enfermedades tropicales, será establecido uno de patología, que realizará necropsias para cuerpos que están allí por muerte por establecer o por muerte por causas naturales.

Será un equipo de 70 personas entre profesionales, peritos técnicos y asistentes en procura de devolver los restos óseos a las familias que han reportado a sus seres queridos como desaparecidos.