26 años de la masacre de Tiananmén

Esta semana se cumplió un aniversario más de la sangrienta respuesta del Gobierno chino a las protestas estudiantiles que pedían más democracia. 

7 de junio de 2015 

Las imágenes son históricas. Un hombre desconocido, vestido con camisa blanca y pantalón negro, está parado, desafiante, frente a una fila de tanques de guerra que cruzan una amplia avenida y amenazan con llevárselo por delante. Las calles están vacías y la escena parece ocurrir en la más absoluta soledad. 

El primer tanque para cuando está a punto de arrollarlo. Intenta esquivarlo, pero este se mueve impidiéndole el paso. El movimiento se repite un par de veces, hasta que el hombre aprovecha un momento de quietud, se sube al tanque e intercambia unas breves palabras -hasta hoy desconocidas- con el soldado que lo maneja. 

Luego se baja y vuelve a oponerse a la fila de tanques hasta que dos hombres se acercan y lo sacan, alejándolo del lugar. 

El vídeo, que le ha dado la vuelta al mundo, es el ícono de la resistencia civil durante la Masacre de Tiananmén, una brutal respuesta del régimen comunista chino a una serie de protestas sociales que ocurrieron en ese país en 1989 y que pedían un cambió hacia la democracia. 

Las protestas habían comenzado el 15 de abril, convocadas por un grupo de estudiantes. Pero poco a poco otros sectores, como los campesinos y los trabajadores, se sumaron al movimiento, que tenía como epicentro la Plaza de Tiananmén. 

Una difícil situación económica (con la inflación y el desempleo disparados), más una generación sedienta de cambios políticos jugaban a favor de la movilización. 

El número de gente protestando en calle llegó a los 100.000 el 4 de mayo y el régimen chino, que había calificado desde un principio a los manifestantes de agitadores, empezó a planear una respuesta más fuerte. 

Esta llegó el 3 de junio. Tanques y soldados salieron a las calles con la orden de 'limpiar' la plaza y sus alrededores. Algunos manifestantes intentaron construir barricadas y otros huyeron, pero ambos esfuerzos fueron en vano. Al día de hoy no se han podido cuantificar los heridos y los muertos; las autoridades de Estados Unidos hablan de cerca de 800 fallecidos, pero la Cruz Roja China dice que la cifra puede llegar a los 2.600. 

26 años después 

Aún hoy es difícil hablar en China de lo que ocurrió hace 26 años en Tiananmén. 

El Gobierno de ese país sigue negando la represión a pesar de varias imágenes grabadas por periodistas occidentales que permanecen como prueba de la barbarie. 

Y aunque el país atraviesa un buen momento económico, hay denuncias que afirman que la persecución contra los activistas de derechos humanos continua. 

El tema de la masacre está vetado. De hecho el año pasado, cuando se cumplieron 25 años de lo ocurrido, el Gobierno ordenó militarizar la plaza para evitar cualquier acto conmemorativo. 

La censura también se aplica en internet. Según la organización GreatFire, que mide las acciones restrictivas de China en ese campo, cuando se acercan los aniversarios de las protestas, el Gobierno bloquea las búsquedas en google sobre lo ocurrido en Tiananmén. 

Donde si se conmemoran los hechos cada año es en Hong Kong, en donde en esta oportunidad el aniversario coincidió con tensiones entre el poder local -apoyado por el Gobierno chino- y un grupo de ciudadanos prodemocracia. 

Ese grupo se reunió el pasado jueves para recordar con velas y canciones a los caídos en la masacre. 

Una conmemoración que nunca han podido hacer la mayoría de chinos, que viven en la parte continental del país, en donde aún sigue mandando el mismo partido y el mismo régimen contra el que protestaron hace 26 años.