Con la justicia como principal tema pendiente, arranca nuevo ciclo en La Habana

Este miércoles 17, negociadores del Gobierno y las Farc se encuentran de nuevo tras la aprobación de la Comisión de la Verdad en el último ciclo de negociaciones y en medio de la escalada violenta de ese grupo guerrillero.
 
Junio 16 de 2015
Foto: Archivo Semana
 
Aunque la aprobación de la Comisión de la Verdad, acordada en el último ciclo de negociaciones, es un avance significativo en la búsqueda de la paz, el tema de la justicia sigue siendo el punto neurálgico a resolver, como lo viene siendo desde hace ya varios meses.

Así lo reconoció el Presidente Santos, quien, durante su gira por Europa, manifestó que sin un acuerdo en el tema de justicia no podrá alcanzarse la paz.
“El equipo negociador vuelve esta semana con esta consigna, acelerar el proceso de paz (…) Habrá paz en Colombia si logramos acuerdo en tema clave, la justicia”, dijo Santos en entrevista con Blu Radio.
 
Aunque la Comisión de la Verdad constituye un hito en el esclarecimiento de los crímenes cometidos por todos los actores del conflicto en las últimas décadas, el tema de la responsabilidad penal por esos hechos continúa siendo el interrogante principal.
 
Así lo ha señalado el Procurador, Alejandro Ordoñez, quien criticó que “no hay una sola sílaba en el Acuerdo que condicione beneficios penales por la obligación de comparecer ante la Comisión de la Verdad y revelar la verdad sobre los crímenes atroces”. 
 
Y aunque el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, ha explicado que “la verdad no mata la justicia” y que la Comisión no sustituirá sino que será un mecanismo complementario al de la justicia transicional, encontrar una fórmula que defina qué tipo de penas deberán pagar los miembros de la Farc sigue siendo una de las principales preocupaciones de los equipos negociadores de ambas partes.
 
La terminación del conflicto
 
La escalada violenta que desató las Farc después de poner fin a la tregua unilateral que había declarado desde diciembre del año pasado, pone también sobre la mesa de negociación el tema del cese al fuego bilateral.
 
Las Farc, como lo han hecho desde el principio del proceso de paz, insisten en la necesidad de declarar inmediatamente el cese bilateral y las asociaciones defensoras de derechos humanos y organismos internacionales, como la ONU, también lo han pedido por razones humanitarias.
 
El Presidente, sin embargo, declaró que no se dejará presionar por las Farc con actos violentos a declarar un cese bilateral. Este cese tendrá que esperar hasta que el proceso esté lo suficientemente avanzado como para que pueda tener el carácter de definitivo. ¿Qué tan pronto llegará ese momento?, es otro interrogante que tendrán que resolver los negociadores.
 
El desescalamiento
 
Este ciclo también será importante para avanzar en las acciones de desescalamiento del conflicto que pese a los reveses que ha sufrido el proceso, siguen produciendo resultados.
 
Por un lado, el desminado humanitario, que en el anterior ciclo de negociación mostró ya resultados concretos en la vereda El Orejón, población elegida para realizar allí el primer proyecto piloto.
 
Por otro, la desvinculación de menores de las filas guerrilleras, que, según lo prometido este fin de semana por las Farc, podría llevar a que ese grupo guerrillero deje ir a los menores de 15 años que se encuentran en sus filas