“Lo que no quiere el Gobierno es un cese al fuego prematuro y chambón”: Jaramillo

El alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo, y el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle, explicaron en una rueda de prensa los detalles del acuerdo alcanzado en La Habana que busca agilizar las conversaciones de paz en La Habana y entre tanto desescalar el conflicto en Colombia.

Julio 13 de 2015
Foto: Presidencia 


“El propósito es crear confianza, bajar la temperatura de la confrontación y abrir un espacio para que rápidamente se logren avances en lo que falta”, explicó De la Calle.

Precisó que es diferente el cese al fuego bilateral y definitivo, que deben acordar las partes en la mesa, y el desescalamiento del conflicto, que comenzará a partir del próximo 20 de julio.

“Lo que el Gobierno no quiere es entrar en un cese bilateral prematuro y chambon que nos va a llevar a experiencias nefastas del pasado”, señaló Jaramillo, quien explicó que un cese bilateral al fuego requiere un mecanismo de verificación muy robusto que le dé garantías a ambas partes.

De la Calle agregó que por la complejidad del territorio colombiano, este mecanismo podría ser uno de los más grandes que se hayan puesto en marcha en el mundo.

Los dos funcionarios no dieron detalles sobre cuáles serán las medidas de desescalamiento que adoptará el Gobierno en respuesta al cese unilateral al fuego ordenado por las Farc, pero De la Calle explicó que “los elementos de carácter militar del desescalamiento serán definidos por el Gobierno y serán adoptados de manera progresiva en función de la manera como las Farc cumplan los compromisos que han adquirido”.

Jaramillo, finalmente, señaló que en los próximos meses el Gobierno no solo evaluará que se haya cumplido el desescalamiento por parte de las Farc, sino que se hayan agilizado las negociaciones en La Habana.

En cuatro meses, según De la Calle, lo que debe ocurrir es que se cumplan las medidas de desescalamiento y que las partes sean capaces de avizorar que es posible alcanzar acuerdos en los temas de justicia, víctimas, cese bilateral al fuego definitivo y garantías para la seguridad de los miembros de las Farc que dejen las armas.