Un lugar para resocializar a los presos que quedan en libertad

Una casa que perteneció al narcotraficante Gonzalo Rodriguez Gacha será desde ahora un espacio para que las personas que salgan de prisión reciban capacitaciones, cursos para su crecimiento personal y oportunidades de trabajo.

23 de julio de 2015

Una casa de estilo colonial en Bogotá, ubicada en la Avenida Caracas con calle 39, tendrá desde esta semana una misión muy especial: recibir a las personas que salgan de la cárcel luego de cumplir su pena para ayudar a resocializarlos y reinsertarlos en la sociedad.

Se trata de la Casa Libertad, creada por iniciativa del Ministerio de Justicia, el INPEC, Colsubsidio y la Fundación Teatro Interno, de la actriz Johana Bahamón. Un proyecto que se venía trabajando desde hace un par de años y que busca brindarles a estas personas un espacio para que reciban capacitación, vean talleres de arte, puedan montar sus emprendimientos y reciban asistencia en la búsqueda de trabajo.  

El lugar en el que funcionará es simbólico. Hace más de dos décadas la casa pertenecía a Gonzalo Rodriguez Gacha, alias ‘El Mexicano’, uno de los narcotraficantes más poderosos del Cartel de Medellín, el grupo delincuencial que se enfrentó a punta de bombas y atentados contra el Estado colombiano. Pero ahora se convertirá en el sitio para la resocialización de los presos, una labor en la que el sistema carcelario colombiano se ha quedado corto, en parte por el hacinamiento que según el general Jorge Luis Rodriguez, director del INPEC, está en el 55 por ciento.

 “Hay mucha gente que piensa que la gran reforma a la justicia es un proyecto de ley con varias reformas constitucionales. Para mí, la gran reforma es ver cuáles son los problemas actuales de la justicia y solucionarlos”, explicó el ministro de Justicia, Yesid Reyes, durante el lanzamiento de la Casa Libertad, este miércoles.

Según las cifras del ministerio, 365 personas quedarán en libertad este semestre sólo en Bogotá. Y la edad promedio del grupo es de 33 años, una edad productiva. Sin oportunidades de trabajo y de formación, muchas de estas personas reincidirían en el crimen. El proyecto de la casa pretende brindarles una oportunidad para rehacer su vida.

De hecho, esta iniciativa hace parte de un paquete que el ministerio está implementando para cambiar la cara de la justicia, una de las instituciones más desprestigiadas en Colombia según las últimas encuestas y sondeos.

En total son 26 proyectos que recibieron el nombre de ‘justicia para la reconciliación’. En términos generales lo que buscan es aumentar la construcción de cárceles municipales, disminuir y volver más eficiente la detención preventiva, mejorar el sistema de vigilancia electrónica, implementar el puesto de mediadores de los conflictos dentro de las cárceles y hacer real la resocialización de los presos.

La casa busca ayudar en ese último objetivo. Para eso, la Fundación Teatro Interno, que trabaja desde hace dos años con presos en las cárceles más importantes de Bogotá, utilizará el espacio para dar sus cursos de teatro y música, talleres de crecimiento personal, programas para dejar la adicción a las drogas y capacitación en creación de empresas.

Colsubsidio brindará orientación laboral, apoyo psicosocial y a través de su servicio de empleabilidad buscará ubicar a estas personas en empleos dignos y formales. Para lo cual, aceptan,
 necesitarán el apoyo de algunas empresas y de la sociedad. 

El Sena también apoyará a las personas que recién recuperan su libertad en formación y capacitación.Otras instituciones, como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y Bancamia impulsarán el proyecto.  La casa, además, tendrá su propia tienda, en donde se venderán los productos hechos por los presos y los recién liberados.

Por ahora sólo funcionará en Bogotá, pero la idea es implementar una casa similar en las ciudades principales y, a futuro, en todos los departamentos del país.