En El Orejón hay una mina cada 135 metros cuadrados

El Gobierno y las Farc presentaron un informe sobre el avance del desminado humanitario que adelantan en conjunto en una vereda de Antioquia. Luego de la muerte accidental de un soldado, se ajustaron las medidas de seguridad.

28 de julio 2015

Cuando empezó el proceso de desminado humanitario acordado por el Gobierno y las Farc en La Habana, se dijo que en ‘El Orejón’, la vereda de Briceño (Antioquia) en la que se iba a realizar el primer piloto, había más minas que personas. Un dato difícil de asimilar, incluso en un país que a diario ve las historias de dolor que causan este tipo de artefactos.

Pues este martes, el Gobierno y las Farc confirmaron la dimensión de la tragedia que viven los habitantes de esta vereda antioqueña. En un informe en el que hacen un balance de los avances del proceso de desminado humanitario, dicen que en El Orejón encontraron “una mina cada 135 metros cuadrados y  tres áreas peligrosas que suman 12 mil 500 metros cuadrados”.

Para Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno en La Habana, esas cifras deberían mover el corazón de los colombianos que viven en las grandes ciudades.
La experiencia del Orejón debe llevar a las ciudades, a todos los rincones, el mensaje pavoroso de una tragedia humanitaria sin precedentes. A veces nos preocupa que tantos colombianos en el ajetreo de la vida urbana olviden el sufrimiento de sus compatriotas en la Colombia profunda. Necesitamos más solidaridad. Más conciencia de la necesidad de poner fin a la violencia. 

Lo cierto es que esa situación ha hecho aún más complejos los trabajos para descontaminar de minas el territorio de la vereda. De hecho, las partes lamentaron la muerte accidental del soldado Wilson de Jesús Martínez Jaraba al tercer día del inicio de labores. Jaraba tenía más de 8 años de experiencia en desminado, pero murió al pisar una mina cuando reconocía el terreno en El Orejón.

Esa muerte llevó a que el desminado se suspendiera durante una semana y a que se revisaran los protocolos de seguridad en la zona. Finalmente, las partes decidieron incluir nuevas técnicas como “mayor presencia de caninos para la identificación de artefactos explosivos, profundizar en la técnica de remoción de tierra con el objetivo de cavar sendas con mayor profundidad y desminado manual, con el propósito de facilitar el ingreso de un barreminas”.

Según las partes, el impasse ya se solucionó y  ya están demarcados varios sitios, así como listos los caminos para que ingresen las maquinas barreminas. “En los próximos días empezará de nuevo la limpieza de artefactos explosivos con el propósito de descontaminar pequeños senderos”, dice el informe presentado por las partes.

Además, en paralelo se realizó un proceso de socialización con la vereda y se construyó con ellos –en un taller en el que participaron 70 miembros de la comunidad– un plan de reparación a la comunidad que incluye la creación de granjas integrales sostenibles, el mejoramiento de la producción y comercialización de café, el mejoramiento de la infraestructura productiva y el fortalecimiento de la participación ciudadana, entre otras acciones.

El balance destaca, además, que el proceso ha logrado afianzar la confianza entre la comunidad, los delegados de Gobierno, las Farc,  los desminadores humanitarios y los representantes de las organizaciones internacionales que están ayudando en el piloto. 

Luego de finalizar el proceso de El Orejón, se realizará el mismo trabajo en otras veredas de Antioquia y de Meta. 

La oficina del Alto Comisionado para la Paz también compartió un video que muestra algunos de los avances del desminado en El Orejón. Reconciliación Colombia lo comparte por considerarlo de interés general: