El arrepentimiento de ‘El Alemán’

El excomandante paramilitar dice que salió de la cárcel con un espíritu renovado y ha pedido perdón en distintos escenarios. Las víctimas están inquietas con su libertad.

6 de agosto de 2015

Víctima y victimario estaban sentadas frente a frente.

De un lado la periodista Maria Jimena Duzán, quien perdió a su hermana Silvia a manos de los paramilitares, y del otro Freddy Rendón Herrera, quien por muchos años fue conocido como ‘El Alemán’, un temido jefe paramilitar que comandó el bloque Élmer Cárdenas que controló el Urabá chocoano durante casi una década.

“Quiero aprovechar, en nombre de las Autodefensas, para pedirle perdón a usted y a su familia por la pérdida de su hermana a manos de un comandante o un grupo de las autodefensas en el Magdalena”, le dijo el ex paramilitar.

Maria Jimena lo miró fijamente. Rendón también lo hizo, pero lo alternó con miradas largas hacia el piso.

“Sé que esto no es fácil. Esta guerra nos ha tocado a todos y a su familia le ha tocado”, insistió ‘El Alemán’. “Le pido que acepte esa solicitud de perdón y… seguramente las personas que participaron en la misma también lo harán en su momento”.

La escena no ocurría en alguna audiencia de perdón. Era una entrevista en vivo y en directo para el programa ‘Semana En Vivo’ que presenta la periodista, y que se llevaba a cabo desde algún lugar de Medellín.

De hecho, era la primera entrevista en televisión al excomandante paramilitar luego de recuperar su libertad, porque a pesar de que la justicia lo condenó a 645 meses (53 años y nueve meses) de prisión por “planear, direccionar y ejecutar varios delitos, entre ellos homicidios en persona protegida y  reclutamientos ilícitos de menores”, terminó pagando sólo ocho años por acogerse a la Ley de Justicia y Paz y, según determinaron las autoridades, cumplir con los requisitos de verdad y reparación a las víctimas.

¿Arrepentimiento real?

Esta no es la primera vez que Rendón pide perdón. Ya lo ha hecho varias veces, incluso desde antes de salir de la cárcel. Una de las más significativas fue en abril de 2014 cuando se realizó una audiencia de Justicia y Paz en Necoclí (Antioquia), en la que reconoció varios de sus crímenes, especialmente el del reclutamiento de niños.

También lo ha hecho en encuentros con algunas organizaciones de víctimas dentro de las cárceles de máxima seguridad. En uno de esos ejercicios con las madres de los desaparecidos se comprometió a colaborar en la búsqueda de sus hijos.  

Incluso ayer, en la entrevista de Maria Jimena, aprovechó para ratificar ese compromiso y expresar su deseo de crear una organización que ayude en ese sentido.

Pero a pesar de sus muestras de arrepentimiento y de tantas solicitudes de perdón, la libertad de ‘El Alemán’ ha sido cuestionada por varias organizaciones y ha generado temor en muchas de las víctimas que dieron testimonios en su contra.

Mientras tanto en Necoclí, donde muchos presumen que llegará tarde o temprano, hay expectativa, y desde que comenzaron los rumores sobre su posible salida de la cárcel, en marzo de este año, varias organizaciones mostraron su preocupación.

Una representante de la organización Tierra y Vida, capítulo Urabá, por ejemplo, le dijo a Verdad Abierta que lo más triste es que “muchos de los casos de homicidios y desapariciones siguen sin resolverse”.

Una de las principales preocupaciones de las víctimas tiene que ver con el tema de tierras. Pues muchos de los casos de restitución siguen abiertos. Sobre eso, Rendón le respondió a Maria Jimena que a él le indilgan ser el dueño de cerca de 80.000 hectáreas de tierra entre el río Jiguamiando y el río Atrato, pero afirmó que eso no era cierto.

También repitió, con mucha insistencia, que las víctimas no tienen nada que temer. “Estos nueve años después de mi desmovilización han sido un camino de reconciliación conmigo mismo. Desarmé mi espíritu”.

Por otro lado, la libertad de Rendón también ha sido interpretada como un mensaje a la Mesa de Conversaciones de La Habana de que los compromisos pactados entre los insurgentes y el Estado se van a cumplir.

De eso es consciente el excomandante paramilitar, quien durante la entrevista no ahorró elogios y voces de apoyo hacia el proceso de paz. E incluso se mostró dispuesto a visitar la isla con otros paramilitares desmovilizados para aportar experiencia e ideas.

“A Iván Marquez le diría que quiero estrechar su mano y hablar con él. Este país no da espera a que un colombiano más muera”, afirmó.

Lo cierto es que las palabras no son suficientes para quienes sufrieron por su culpa. Sólo el tiempo dirá si el arrepentimiento del otrora poderoso y temible comandante paramilitar es cierto y si los habitantes del Urabá podrán respirar tranquilos.