Un sacerdote colombiano enseña sobre perdón a los mexicanos

Se trata Leonel Narvaez quien como presidente de la Fundación para la Reconciliación dirige una serie de talleres sobre el perdón. Viajó a México donde lo recibieron muchos de los papás y mamás de hijos que han muerto de las formas más horrorosas posibles. Dijeron que la serie de reflexiones sobre el perdón les cambió su perspectiva de ver el mundo.
 
16 de agosto de 2015

 
Desde el primero de sus párrafos la carta es reveladora por su contundencia y por la calidad de las personas que la suscriben: las víctimas directas de uno de los más dolorosos incendios sucedidos en México, en 2009, donde un accidente por las precarias condiciones de seguridad del lugar, ocasionó la muerte de 49 niños –casi todos menores de seis años de edad- y dejó heridas severas en muchos otros que lograron salvarse.
 
La carta comienza diciendo: “Nosotros, un singular grupo de personas que hemos vivido un marcado y lacerante dolor a partir de la pérdida de nuestros pequeños hijos el 5 de junio de 2009. Nosotros, familias y amigos que hemos vivido de cerca acompañando este caminar de luto y lucha..., decidimos hacernos un espacio y regalarnos un tiempo para aprender a ver los hechos, nuestra vida y nuestro futuro con otra mirada: la de la compasión”.
 
A partir de allí este grupo, el de padres de los niños que murieron quemados en el incendio de la Guardería ABC de México, narra la experiencia que han vivido tras el acompañamiento asertivo a su dolor y que prácticamente los ‘resucitó’ de los sentimientos de odio, de venganza y de rencor con el que a partir de ese hecho vieron a su alrededor.
 
Los padres de aquellos pequeños niños se organizaron bajo el lema de ‘Ni perdón, ni olvido’, con el cual movilizaron a miles de mexicanos, hastiados no solo de la absurda violencia, sino de la desidia institucional que por lo menos envuelve al caso de este incendio.
 
Tras participar en la serie de pasos que brinda el taller que dirige un sacerdote vestido de laico, el colombiano Leonel Narváez, decidieron dejar atrás el lema de ‘Ni perdón, ni olvido’ y reinventarse uno que hablara más sobre su estado actual: ‘Nunca más’.
 
El proceso transformador es descrito así por quienes suscriben la carta: “Este dolor, como el de muchas personas en este país y en el mundo, “ha sacado lo peor de nosotros”, a través de la rabia, el rencor, los deseos de venganza, las emociones que  aunque inicialmente nos sirvieron, a la larga, nos han disminuido como personas, acabaron nuestra salud, nuestras relaciones interpersonales y, por supuesto, han dañado a nuestra familia. Pero nuestra humanidad, que ha sido trastocada por el dolor más lacerante que cualquier padre y madre puede sufrir, también nos ha impulsado  a “sacar lo mejor de nosotros”, y eso lo queremos hacer crecer y compartir por la sensibilidad, la solidaridad, la empatía y el coraje para buscar la verdad, la justicia como condiciones para la paz: ¡nuestra paz!”.
 
Es decir, este grupo de padres propone que México todo siga el camino para salir de los sentimientos del odio y de la venganza hacia otro estadio en el que el perdón es una opción para afrontar un futuro esperanzador. “El tiempo y la vida nos han puesto en la necesidad de aprender que el perdón es una decisión personal, es ir haciendo un camino en el que nos liberamos de aquello que nos autodestruye y nos conduce a salir de nuestra condición de víctimas. (…) El perdón no ha cambiado nuestro pasado, pero si nuestro futuro”
 
¿Pero quién es este colombiano que fue capaz de sacar lo mejor de estos mexicanos que aseguraban que hasta entonces el episodio de la muerte de sus hijos había sacado lo peor de ellos?
 
El padre Narváez es filósofo, teólogo y sociólogo con posgrados en las universidades de Cambridge, Inglaterra, y de Harvard, en Estados Unidos. Pero más que sus títulos, habla su experiencia: durante más de 30 años ha tenido relación directa con aquellas personas devastadas por un insuceso en sus vidas, lo que le dio pie para tratar de crear una fórmula contra las consecuencias que le quedan en el corazón y en el alma a quienes tienen que soportar lo insoportable. Una fórmula para contrarrestar lo que él llama “un virus infeccioso” que se va propagando en el tejido social y puede carcomer a toda una sociedad.
 
Narvaez quizá descubrió esta vocación en su trabajo de sus primeros años como coordinador de desarrollo social en medio de las tribus nómadas del Desierto del Shalbi en Kenya, Sudan y Etiopía,a las que observó con atención durante diez años. Ya en Colombia y como investigador social tuvo contacto directo y sostenido con los hoy jefes de la guerrilla de las Farc y esto le permitió, por ejemplo, facilitar la liberación de decenas de secuestrados.
 
A partir de ahí se ha dedicado a dictar tallares de perdón y de reconciliación a través de unas escuelas que ha dado en llamar las Espere. Dicta cursos en Colombia y en el exterior.
 
El padre Narvaez contrasta esta situación con la que viven los padres de los 43 jóvenes estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa (26 y 27 de septiembre de 2014) en circunstancias muy confusas donde estaría involucrada la policía local. Aunque podríamos decir que este última es aún un episodio muy reciente y aún en una lentísima evolución hacia dar claridad a los hechos.
 
Si usted desea leer la carta completa de los padres de la Guardería ABC puede hacerlo en: