‘Cuando una sociedad respeta la vida, respeta los demás derechos’

Con La vida es sagrada, dedicada a retratar la vida de Mockus, el director danés Andreas Dalsgaard confirma su profunda preocupación por documentar los cambios y transformaciones socio-culturales. Aquí una muestra.
 
Felipe León
Realizador de Cine y Televisión de la Universitaria Agustiniana
Especial para Reconciliación Colombia

26 de agosto de 2015

La vida es sagrada es un retrato cinematográfico y un recorrido histórico que da testimonio de cinco años de la historia de Colombia a través de uno de sus personajes más singulares y polémicos: el profesor Antanas Mockus.

Es una mezcla de reportaje en extenso a una persona a través de su experiencia de vida pública y, a la vez, un viaje por la cultura ciudadana. Un relato contado a partir de las miradas de Katherine Miranda, de 22 años, líder del movimiento juvenil del Partido Verde, y del propio Mockus, que expone en la pantalla grande algunos de los momentos más íntimos de su campaña electoral para las elecciones presidenciales del 2010, y cómo transcurren los años posteriores a esta.

Con La vida es sagrada el director danés Andreas Dalsgaard, conocido por la realización de otros films como The Human Scales (2012) y Cities on Speed: Bogotá Change (2009), confirma su profunda preocupación por documentar los cambios y transformaciones socio-culturales.
 
Veamos. La primera parte del documental, llamado por el director Esperanza, nos enfrenta con un país marcado por la violencia y la corrupción, con la opción de cambio a través de las nuevas formas de hacer política que buscó escribir la historia colombiana con lápices y no con sangre, a decir de la filosofía ‘Mockuciana’.
 
Así da cuenta de que este filósofo y un grupo de jóvenes entusiastas que se aglutinó en lo que se conoció como la ola verde lograron generar otra mirada de una parte importante de la población –Mockus fue una fuerza real electoral-, la que se expandió rápidamente con ideas materializadas en símbolos y arengas, con el objetivo de concientizar a los ciudadanos que la vida y los recursos públicos son sagrados. Y sí, aún ante diversos sectores de oposición, estos jóvenes demostraron que es posible generar transformaciones sociales de manera pacífica, dejando la corrupción a un lado.
 
Ya para el segundo capítulo del documental, titulado Paz, la derrota en las urnas frente a la victoria de su opositor muestra a un Mockus ‘más humano’, hijo y esposo, que devela sus miedos y se cuestiona sobre su recorrido en la política; sobre lo que pudo y no fue. Al lado de esta reflexión, el autor le da especial relevancia al papel de los jóvenes, a través de Katherine, quien trabaja incansable y hasta ingenua en la política, para hacer de este un mejor país, uno más transparente.

El documental alcanza a registrar otro suceso de gran importancia en Colombia: los diálogos de paz, y con estos, las nuevas elecciones que se avecinaban. Aquí Dalsgaard muestra a un Antanas uniendo fuerzas con su antiguo contrincante, abriendo lo que podría considerarse quizá como un camino a la reconciliación y al reconocimiento de que cada vida es sagrada, por encima del tinte político.

La vida es sagrada es un homenaje a un polémico y singular personaje de la vida colombiana y también a cómo, a partir de los aciertos y los errores, como él mismo lo señala, es posible aprender y llegar a la reconciliación. “El sueño no se nos agotó, estamos empezando”, comentó Katherine después de ver el documental en el que fue una de sus protagonistas. Mientras que el exalcalde de Bogotá resaltó la importancia de la confianza en el otro.

El documental se presentó en la segunda edición del Festival Ambulante este 24 de agosto en el teatro México.