Para el Sumapaz el posconflicto comienza por discutir la reserva campesina ambiental

La localidad 20 de Bogotá representa el 47 por ciento de la superficie total de Bogotá. Es la principal zona rural de la capital y una de las riquezas hídricas no solo de Colombia, sino del mundo.

26 de agosto de 2015

Para don Parmenio Poveda, líder agrario de Sumapaz, el posconflicto comienza por enseñarles a los campesinos la forma como pueden mejorar la siembra de sus cultivos e incentivar la cultura de la agricultura orgánica, tal como se aplica en países como Guatemala y Venezuela.

Como dirigente de las organizaciones de base de Fensuagro y de Sintrapaz, ambas con presencia en la localidad 20 de Bogotá, ha podido visitar estos países y ganar experiencia en el valor de la asociatividad de los pequeños campesinos para apoyarse mutuamente en la tecnificación de sus suelos y oficios y, a la vez, armonizar lo que hacen con el cuidado del medio ambiente.
 
Don Parmenio explica que, por ejemplo, él dejó atrás el monocultivo de papa, en el que incluso llegó a hacer 110 cargas cada cosecha, para comenzar a sembrar pequeñas huertas que diversificaran sus cultivos al incluir los cubios y la papa criolla. Con eso dejó solo de pensar en abastecer a la Central Mayorista de Abastos y de ocasionar la erosión de su finca. Entre otras razones, por eso es amigo de la constitución de la reserva campesina, pues la filosofía de esta figura no es la de los monocultivos, ni la de la ganadería extensiva.

Quienes conocen al Sumapaz explican que la minería ilegal y también megaproyectos legales de grandes empresas nacionales amenazan con el ecosistema del Sumapaz y la pequeña propiedad de los campesinos. Se estima que en este territorio de 75.761 hectáreas viven 5.000 habitantes.

Las comunidades que históricamente han vivido en la región han propuesto una reserva campesina ambiental sobre 16 de las 28 veredas del Sumapaz, lo que abarca la totalidad del corregimiento de San Juan, más dos veredas del corregimiento de Nazareth. El Sumapaz conecta al centro del país, con el Huila y el Caquetá.
 
En San Juan, don Parmenio tiene su finca, una heredada por su papá Julio Alfonso Poveda, quien a sus 68 años fue asesinado en la carrera 30 con 27 sur de Bogotá, siendo dirigente agrario, en 1999. Don Parmenio recogió las banderas como líder agrario, pues “el mejor homenaje que puede hacer uno por su memoria es continuar su lucha”, le dijo a Reconciliación Colombia.
 
Propuestas como esta serán debatidas el viernes y sábado próximos, 28 y 29 de agosto, en el encuentro territorial de paz ‘Sumapaz, renace la esperanza’, que tendrá lugar propiamente allá, pues “esta administración ha hecho que esta localidad sea gobernada desde allí”, dice el alcalde local William Alexander Santoyo. Se prevé una asistencia de 350 integrantes de organizaciones sociales en una actividad promovida por la secretaría de gobierno, la alta consejería para las víctimas de Bogotá, el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, la Organización de Estados Iberoamericanos – OEI- y la Organización Pensamiento y Acción Social –PAS-.

Este es uno de la serie de 14 conversatorios que discutirá en las localidades de la ciudad el impacto para los bogotanos y habitantes de la capital los procesos de negociación en curso.
 
Los llamados ‘Encuentros Territoriales de Paz’ iniciaron el 15 de agosto en la localidad de Suba y el de Sumapaz será el segundo. Datos de la alta consejería para las víctimas distrital señalan que desde hace seis años la Junta Administradora Local fue desplazada, luego del asesinato de 3 ediles, entre 2008 y 2009.