Aumentó el apoyo de los colombianos al proceso de paz

Aunque el 54 por ciento de los colombianos está de acuerdo con buscarle una salida negociada al conflicto, sigue el pesimismo en cuanto a que se logre un acuerdo final con las Farc. Encuesta de Gallup.

3 de septiembre de 2015

Parece que las medidas de desescalamiento están haciendo efecto en la opinión que los colombianos tienen del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc.

La última encuesta de Gallup, dada a conocer esta semana, registra que en los últimos meses se ha dado un aumento de los colombianos que apoyan el proceso de paz.  

Los resultados muestran que actualmente un 54 por ciento de los colombianos encuestados apoya una salida negociada del conflicto y un 60 por ciento está de acuerdo con que el Presidente Santos haya iniciado las negociaciones que actualmente se adelantan en La Habana. Ese porcentaje es seis puntos más alto que el registrado hace dos meses.

También ha bajado el porcentaje de colombianos que prefieren una solución militar al problema de las guerrillas. En julio eran el 46 por ciento y superaban a los que apoyaban el diálogo, hoy son el 40 por ciento y están por debajo.

Lo cierto es que el panorama ha cambiado. A comienzos de julio, cuando se hizo la última medición de Gallup, la confrontación armada en Colombia estaba en su máximo nivel y las Farc estaban volando torres de energía, contaminando los ríos con petróleo y hostigando puestos de Policía. Muchos creían que el proceso no tenía futuro y que su rompimiento estaba próximo.

Todo cambio cuando las Farc y el Gobierno anunciaron un plan, que entró en vigencia el 20 de julio, para desescalar el conflicto en Colombia y acelerar las negociaciones en La Habana.

Desde entonces la calma volvió al país y el nivel de confrontación bajó de forma notoria. Aunque las acciones armadas no han desaparecido completamente, pues se han presentado al menos tres acciones violatorias confirmadas del cese y el uribismo denuncia que siguen las amenazas, el narcotráfico y la minería ilegal en algunas regiones.

Pero la baja en la confrontación es tan notable que el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) anunció que agosto había sido el mes con menor actividad violenta por el conflicto desde 1974.

Por otro lado, han llegado varias señales de La Habana que muestran que el proceso está madurando y avanza a paso firme. Las Farc y el Presidente Santos coincidieron la semana pasada en que durante las últimas semanas se han dado avances significativos en los temas de cese al fuego, justicia transicional y reparación a las víctimas.

También el plazo de cuatro meses que se puso el Primer Mandatario para decidir si continua el proceso y que se vence en noviembre, fue aplaudido por varios colombianos que piensan que así la negociación no se va a extender más allá de lo necesario. 

Eso, al parecer, ha impactado en la opinión pública, aunque no ha logrado cambiar el pesimismo y la sensación de que el proceso no va a llegar a buen puerto. La misma encuesta de Gallup muestra que sólo el 39 por ciento de los colombianos encuestados creen el Gobierno y las Farc llegarán a un acuerdo final. Aunque ese mismo porcentaje estaba en 33 por ciento hace dos meses, sigue siendo un dato preocupante.

Tal vez influya en el pesimismo el hecho de que la opinión que los colombianos tienen de las Farc es una de las más desfavorables de toda la encuesta
 (90 por ciento) . Sólo los supera  el presidente de Venezuela Nicolas Maduro, quien tiene una imagen negativa del 94 por ciento debido a la actual crisis fronteriza.

Lo importante ahora es que el Gobierno y las Farc aprovechen el buen ambiente que han logrado reconstruir en la Mesa y que al parecer está llegando a la opinión pública. Un retroceso, como el que se presentó en abril con el asesinato de los 11 militares en Buenos Aires (Cauca), sería mortal y acabaría con las esperanzas de paz de los colombianos.