Religiones de Colombia se unen frente a la crisis en la frontera

En una declaración  conjunta, líderes de diferentes confesiones religiosas hicieron un llamado al gobierno de Venezuela para permitir que los deportados regresen por sus pertenencias y ahí sí retornen a Colombia dignamente.

Septiembre 9 de 2015


Cada vez con más frecuencia, los líderes de distintas congregaciones religiosas y espirituales se están poniendo de acuerdo para suscribir declaraciones conjuntas y planear acciones colectivas que les permitan trascender e impactar, dado el momento histórico que requiere de su capital social.

Por ejemplo, la mañana de este miércoles se reunieron en el marco de la Semana por la Paz para manifestar la necesidad de superar la situación humanitaria que se presenta con los colombianos deportados en Venezuela. “No sólo debemos rezar por la paz, sino actuar por la paz”, afirmó el rabino Alfredo Goldsmith, representante de la comunidad Judía en Colombia.

El maestro Densho Quintero, por su parte, dijo que la paz a veces se considera como un factor climático, es decir, en el que no se puede incidir. Y como esto no es así, hizo un llamado a tomar acciones concretas frente a la situación que se agudiza en Cúcuta (Norte de Santander).

Entre los varios pronunciamientos que llamaron a la unidad como país, Archimandrita Timoteo, representante de la Iglesia Ortodoxa Griega, agregó: “Cuando ponemos las ideologías por encima del ser humano, entonces estamos sometiendo al ser humano a las ideologías”.

“Queremos manifestar ante la opinión pública, nuestro compromiso personal y el de nuestras comunidades de fe para contribuir conjuntamente en la construcción de una Colombia reconciliada y en paz”, se lee en el manifiesto suscrito por las congregaciones religiosas que varios de sus portavoces leyeron en voz alta.

Agrega la declaración: “Estamos  convencidos de que el proceso de paz y la reconciliación nacional requiere de un componente espiritual que ayude a los colombianos a sanar las heridas de la violencia, las tensiones del odio y de la venganza”.

En el documento, se rechaza de forma clara las deportaciones arbitrarias ordenadas por el gobierno venezolano y los maltratos a los que han sido sometidas centenares de familias.  También exhortan al gobierno venezolano a suspender el cierre de la frontera, las expulsiones de colombianos, y a permitir a quienes ya han sido expulsados, recuperar sus enceres y ser trasladados de manera digna y segura a Colombia.

Al final del documento hacen un llamado a los gobiernos de Colombia y de Venezuela para que favorezcan un clima de diálogo que abra la posibilidad de una solución concertada a la compleja situación humanitaria en la frontera.

Invitaron a la sociedad civil, otras iglesias y cooperación internacional en América Latina a asumir un rol más activo en la defensa de los derechos fundamentales. Reconciliación Colombia, iniciativa de país a la que pertenece este portal de información, ha venido convocando a líderes religiosos y espirituales a sumar esfuerzos para lograr una transformación real y colectiva, por la importancia de los ejes espiritual y social de las confesiones de fe en el país.

La iglesia Católica venezolana ha venido expresando también su dolor por la situación de los deportados colombianos y ha rechazado la forma como el gobierno venezolano decidió actuar en la frontera colombo-venezolana.