Premian a tres valientes defensoras de los derechos humanos

Fabiola Lalinde, Islena Rey y Francia Elena Márquez, tres mujeres corajudas, de regiones y edades diferentes, tienen en común su capacidad para luchar por los demás sin importarles los riesgos que ellas corran por ello.

Septiembre 9 de 2015

En el Día Nacional de los Derechos Humanos, fueron anunciados los ganadores del Premio a la Defensa de los Derechos Humanos que otorga la organización sueca Diakonía.

Fabiola Lalinde y Francia Elena Márquez, dos mujeres que han tenido que enfrentarse a las amenazas y la indiferencia por su labor de defensa de los derechos humanos, estuvieron entre los galardonados.

Por su parte, Islena Rey Rodríguez, fundadora del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta (CCDHM), quien ha sido víctima de atentados y estuvo a punto de morir por uno de ellos, ganó el premio Per Anger, que otorga el Foro de la Historia Viva, de Suecia.

Estas son sus historias:

Islena Rey Rodríguez

Lleva muchos años vinculada a los derechos humanos en Colombia y en especial en Meta, su departamento. En 1989, participó en la fundación del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta (CCDHM), una organización que ofrece asesoramiento jurídico y apoyo para denunciar delitos violentos y violaciones de los derechos humanos.

Ha sido víctima de amenazas y de varios atentados, en uno de los cuales estuvo muy cerca de perder la vida. Pese a ello y a las dificultades del Estado para brindarle seguridad, ha permanecido en su región y continuado con su labor.

“El premio Per Anger, es para mí, para el Comité y para la región de los Llanos Orientales de Colombia, un reconocimiento de alta significación y aliento para nuestro trabajo. Incide directamente en legitimar nuestro accionar permanente en la búsqueda de la verdad, el respeto y el reconocimiento a las y los defensores de los derechos humanos”, afirmó Islena.

El Premio Per Anger lo otorga anualmente el gobierno sueco a personas que, “con gran coraje y capacidad de iniciativa, haya llevado a cabo actuaciones humanitarias y a favor de la democracia sin beneficio propio”.

Islena recibirá el premio el 14 de octubre durante una ceremonia en la escuela Södra Latin en Estocolmo.

Fabiola Lalinde

Su hijo, Luis Fernando, de 26 años, militante del Partido Comunista, desapareció el 2 de octubre de 1984. Años después se supo que fue detenido por una unidad del Ejército, torturado y asesinado.

Fabiola puso en marcha la ‘Operación Siriri’, con la que decidió no descansar hasta descubrir la verdad sobre lo que había ocurrido con su hijo. El sirirí, según ha explicado la misma Fabiola, es un ave pequeña que persigue a los gavilanes que se llevan a sus pollitos.

Después de enfrentarse a autoridades que negaban lo ocurrido y convertir el de su hijo en el primer caso que tuvo una resolución de la OEA en la que responsabilizaba al Estado colombiano por su ejecución extrajudicial, Fabiola logró recuperar los restos de su hijo.

Pasaron 4.428 días, cuenta que ella también se encargó de llevar.

Diakonía le otorgó el premio a Toda una Vida reconociendo que “su búsqueda es referente en procesos de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales, cuando décadas atrás estos conceptos no eran nombrados”.

"Llegué a la conclusión de que los humanistas nunca mueren, porque ellos nos dejaron unos rastros", dijo Fabiola al recibir el galardón.
 
Francia Elena Márquez

Es presidenta del Consejo Comunitario del municipio de Buenos Aires, Cauca. Como líder afro ha denunciado el impacto ambiental que han sufrido las comunidades por cuenta de la minería.

Recibió amenazas en su contra y debió desplazarse de su región.

“Todo esto que hemos vivido ha sido por el amor que hemos conocido en nuestros territorios, el amor de ver germinar una palma de plátano, de un día soleado de pesca, de sentir cerca a la familia, defender nuestra permanencia y allí donde hemos crecido y no queremos salir porque esa tierra de las abuelas y los abuelos, puede ser también la tierra para nuestras nietas y nuestros nietos, nuestra tierra es nuestro lugar para soñar con dignidad nuestro futuro”, escribió en una carta que hizo pública después de su desplazamiento. 

Recibió el premio al Defensor o Defensora del Año, por su liderazgo enfocado en la defensa de los derechos étnicos y territoriales de las comunidades afrodescendientes.

Diakonía también otorgó premios a la organización Mujeres caminando por la verdad, organización de mujeres de la Comuna 13 de Medellín, en la categoría Procesos colectivos a nivel comunitario; a la Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria (COSPACC), Sobrevivientes del exterminio de la Asociación Departamental de Usuarios Campesinos de Casanare, en la categoría Proceso Colectivo a Nivel ONG, y a Cocomacia, organización encaminada a visibilizar, denunciar y acompañar a las comunidades del Medio Atrato y municipios aledaños, en la categoría de Toda una Vida.