Las cartas de agradecimiento a los desminadores humanitarios

Más de 800 personas arriesgan su vida todos los días en operaciones para retirar las minas antipersonal de los territorios en donde vive población civil. Una campaña de Acción contra Minas busca resaltar su labor. 

14 de septiembre de 2015


El soldado Wilson de Jesús Martínez Jaraba murió cumpliendo una labor arriesgada, pero muy importante para el futuro de un país en paz: desactivar y quitar las minas antipersonal de los lugares en donde transita la población civil.
 
El accidente en el que perdió la vida sucedió en El Orejón, la vereda de Briceño (Antioquia) en donde según los expertos hay más minas que personas y en donde el Gobierno y las Farc adelantan el primer piloto de desminado humanitario conjunto. 


Martinez llevaba 9 años desminando y, según sus superiores, no le importaba arriesgar su vida con tal de proteger la de muchos que, por causa de un conflicto que la mayoría de veces les es ajeno, han quedado cercados en sus propios territorios.  

Su muerte llenó de luto la Mesa de Conversaciones de La Habana, entristeció a su familia  y dejó un vacío en sus dos hijas pequeñas, que nunca volverán a ver a su padre. Pero también puso sobre la mesa el valor de las personas que, como él, dedican su vida a limpiar de minas el suelo colombiano. 

Según la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Presidencia de la República (Daicma), son más de 800 personas, entre civiles y militares, las que realizan el desminado humanitario en todo el país. Lo hacen por medio de organizaciones internacionales certificadas, como Halo Trust, o en el Batallón de Desminado del Ejército Nacional.  

En conjunto han logrado destruir 1.535 artefactos explosivos en más de dos millones de metros cuadrados durante operaciones de Desminado Humanitario, y por esa labor ya hay cuatro municipios en Colombia declarados libres de sospecha de minas.


Para resaltar el trabajo de todos los desminadores que arriesgan su vida por el bienestar general y para honrar la memoria del soldado Martinez, fue que el Daicma creó la campaña ‘Cartas a un desminador humanitario’, que busca que los colombianos del común exalten la labor de los héroes que día a día despejan el territorio nacional. 

La iniciativa comenzó el 15 de agosto y a la fecha se han recibido al rededor de 100 cartas. Algunas hechas a mano, otras enviadas por correo electrónico, y algunos mensajes a través de la página de Facebook ‘Cartas a un Desminador Humanitario’  

El resultado ha sido emotivo. Angela Puentes, por ejemplo,  le escribió a mano una sentida carta  al soldado  Eiler Paul Urrutia, en la que le da “gracias por arriesgar su vida para que podamos correr libres y respirar el aire de este país”, y le dice que “los frutos de su trabajo son para su familia, para Colombia y para todo el planeta”. 

En otra, los niños Sebastián y Esteban Dimian le dibujaron un corazón con los colores de la bandera de Colombia a un desminador llamado Jose Daniel.

Juan Diego Medina, por su parte, optó por enviar una carta a todos los desminadores. En ella les dice que “es difícil permanecer días lejos del calor de hogar y es por ello que les envío el ánimo de millones de colombianos y de miles más que están por nacer en estas tierras dónde ustedes adelantan tan valerosa labor”.
 
El procedimiento para enviar una carta es muy sencillo. Los interesados deben escribir al correo
cartasaundesminadorhumanitario@gmail.com su carta dirigida a un "desminador" o a una "desminadora" humanitaria, y el equipo la hará llegar a alguno de los cientos que trabajan en los territorios. 

Al inicio lo hicieron de forma personalizada, pero la logística de entregar a los interesados el nombre de uno de los desminadores y luego garantizar la entrega de la carta se compilcó por el volumen de solicitudes recibidas. 

Según las autoridades, esta actividad es el inicio de una campaña pedagógica sobre el desminado humanitario, que se realiza desde hace varios años en Colombia. 


La campaña busca llenar de motivación a los desminadores. Pues como escribió en su cuenta de Twitter el general (r) Rafael Colón, director del Daicma y el encargado por el Gobierno Nacional del proyecto piloto de desminado humanitario conjunto: “Un colombiano que da su vida por los demás, merece inspiración”