Paradojas de la condena de 18 años a Feliciano Valencia

Resultan sorprendentes los años a los que fue sentenciado el líder indígena caucano al compararlos con solo dos de los múltiples casos que hay en la justicia colombiana.

16 de septiembre de 2015

Este miércoles el país amaneció con la noticia de la captura del líder indígena caucano Feliciano Valencia. La justicia lo condenó a 18 años por secuestro simple al retener en 2008 y por 14 horas a un militar, a quien le dieron latigazos recurriendo a su jurisdicción, pues este también era indígena. La captura fue hecha efectiva con el fin de privarlo de la libertad por ese tiempo.

Relata el Tribunal Superior del Cauca, donde Feliciano Valencia ejerce su liderazgo como autoridad de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, ACIN, que Valencia estaba al frente de la retención ilegal del cabo del Ejército Jairo Danilo Chaparral, a quien la guardia indígena condujo al reguardo al señalarlo como infiltrado en sus marchas. Iban con bastón de mando y con machetes, de esos que se usan en las labores del campo.

Aunque un Juez Penal del Circuito lo había absuelto en primera instancia, la Fiscalía apeló la decisión y ahora el Tribunal decide condenarlo a 18 años.

No deja de resultar paradójica la condena a 18 años por estos hechos frente a las sentencias que reciben personas que han participado en grupos armados ilegales y que ellos mismos han confesado la participación en homicidios, masacres, torturas, desapariciones forzadas y desplazamientos, acciones delictivas que pueden llegar a sumar unos 100 hechos.

Para no ir muy lejos, pueden solo tomarse como ejemplo dos casos recientes de personas que fueron mandos responsables de las autodefensas unidas de Colombia y que luego de pasar ocho años en la cárcel ya gozan de su libertad.

El primero de los casos es el exjefe paramilitar Freddy Rendón, alias el ‘Alemán’, quien, tras pagar la pena alternativa de Justicia y Paz, obtuvo la libertad. Rendón Herrera, como jefe de la estructura paramilitar Élmer Cárdenas (Chocó y Antioquia), tuvo injerencia en el secuestro de Piedad Córdoba, múltiples asesinatos, por lo menos 914 desplazamientos forzados y más de 10 casos de reclutamiento de menores

La Corte Suprema de Justicia le confirmó la sentencia de ocho años de prisión por secuestro simple, homicidio agravado, reclutamiento ilegal de menores, concierto para delinquir y porte indebido de prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares.

El segundo de los casos está relacionada con el exjefe paramilitar Rodrigo Pérez Alzate, alias ‘Julián Bolívar’. Esta persona fue condenada a ocho años por más de 100 hechos relacionados con su acción criminal.

Pérez Alzate había iniciado su actividad delictiva en 1995 al conformar una convivir cuando era comerciante del municipio de Yarumal (Antioquia) luego se había unido al grupo de Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, en el bajo cauca antioqueño. 

Durante su proceso confesó la muerte de 45 personas y la desaparición de otras 20. El Bloque Central Bolívar tiene un registro de 20.868 víctimas en el Sistema de Información de Justicia y Paz.

Como portavoz de las comunidades indígenas, Feliciano Valencia participó en el segundo encuentro regional que en 2014 organizó la iniciativa de país Reconciliación Colombia