Las fórmulas para refrendar los acuerdos de paz

Expertos aseguran que umbrales más bajos y votación en bloque son necesarios para que los colombianos puedan pronunciarse sobre lo acordado en La Habana.
 
Septiembre 17 de 2015
Foto: Archivo Semana.


En los últimos días, cuando un eventual acuerdo sobre los principales puntos que hacen parte de la negociación entre el Gobierno y el Farc parece estarse acercando, el tema de la refrendación ha saltado al primer plano.

Desde que comenzaron los diálogos, quedaron planteadas las dos posiciones diferentes de cada una de las partes: el Gobierno, partidario de un referendo, y las Farc, interesada en una Asamblea Constituyente.

Ahora, cuando la negociación está más cerca del fin, estas dos opciones se han ido replanteado.

El referendo, según lo que manifestó el propio Presidente Santos hace algunos días, ya quedo descartado porque “sería un suicidio”, y el interés de las Farc por la Asamblea Constituyente parece haber ido decayendo.

Con la presentación del Proyecto Acto Legislativo para la implementación de los acuerdos, el Gobierno ha propuesto la creación de una Comisión Legislativa Especial (a la que se conoce generalmente como Congresito), mientras que las Farc hablan de una Comisión de Acompañamiento para el Desarrollo Normativo de los Acuerdos, que, con algunas diferencias, apuntaría al mismo fin.

Las dos comisiones, sin embargo, resolverían el tema de la implementación, pero no el de la refrendación de los acuerdos.

¿Qué formulas existirían entonces para que los colombianos se pronuncien sobre los acuerdos?

En un conversatorio convocado por el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá, el Director de DeJusticia, Rodrigo Uprimny, señaló que la refrendación es riesgosa, pero es necesaria porque “genera una cierta irreversibilidad de los procesos”.

Según Uprimny, todas las fórmulas de participación popular a las que, a la luz de nuestra Constitución, se pueden refrendar los acuerdos, tienen sus defectos.

El referendo, por ejemplo, exige un alto umbral de participación (el 25% del censo electoral, lo que equivale a unos 9 millones de votos) y no se puede votar en bloque.

La Asamblea Constituyente, así mismo, tiene un umbral también muy alto (30% del censo electoral, que equivale a unos 11 millones de votos) pero además exige que sea voto favorable. Además, este mecanismo, según lo ha señalado el Gobierno, más que para refrendar los acuerdos serviría para reabrir la discusión.

“Los mecanismos de participación no fueron pensados para un acuerdo de paz”, dijo Uprimny.

Antonio Madarriaga, Director de Viva la Ciudadania, coincide con Uprimny en que son dos los elementos que requiere este mecanismo de participación que se diseñe: que tenga un umbral de participación más realista y que la gente tenga que votar sí o no sobre lo acordado.

“Sería absurdo que el proceso de negociación de todo este tiempo termine sometido a que se pueden modificar los contenidos de los acuerdos. Debe ser solo de sí o no”, dijo Madarriaga.

Tratando de solucionar esos dos puntos, el senador Roy Barreras anunció la presentación de un proyecto de ley estatutaria que establece un plebiscito para la refrendación del acuerdo de paz, que impondría el voto obligatorio y que daría a los colombianos una semana para votar.

“Hablar del voto obligatorio es odioso, pero estamos hablando de que 20 millones de colombianos se abstienen de participar en las urnas, este es más un llamado a que decidan sobre estos acuerdos y a que nos acompañen”, explicó el Senador, según cita Vanguardia Liberal.

El proyecto de Barreras no cuenta sin embargo con el apoyo de toda la bancada de la Unidad Nacional. Incluso, el Gobierno ha señalado que no es partidario del voto obligatorio.

Uprimny, por su parte, propone otra fórmula: no eliminar el umbral, sino reducirlo a un 13% para que sea acorde con nuestro contexto de participación.

“Si uno le quiere apostar a la participación, uno debería tener umbrales aprobatorios más pequeños. Si no, digamos que el discurso de la democracia participativa nos gusta, pero no queremos mucha participación porque nos asusta”, dijo Uprimny.