Premio a la estrecha alianza entre asociaciones comunitarias y empresas

Estas son las cuatro iniciativas empresariales que fueron galardonadas en la octava versión del Premio Emprender Paz. Son del Putumayo, Buenaventura, comunidad arahuaca Kankawarwa y Turbo (Antioquia).

17 de septiembre de 2015

67 familias productoras de pimienta del Valle del Guamuez, en el Putumayo; 30 familias víctimas del desplazamiento forzado dedicadas a la producción y comercialización de bananito orgánico en Buenaventura, Valle del Cauca; 13 familias indígenas arahuacas de la comunidad kankawarwa, Magdalena, que cultivan y comercializan cacao, y 807 familias de Turbo, Antioquia, que producen y comercializan cacao fino y de aroma, plátano hartón verde, arroz secano y caucho natural recibieron la noche del martes en Bogotá un reconocimiento por su impacto, tesón y persistencia a través del Premio Emprender Paz.

“Somos orgullosamente rurales, orgullosamente campesino. Como arrieros por la paz queremos enseñarles a nuestros jóvenes y a nuestros niños a amar el campo”, dijo muy emocionada la portavoz de la Cooperativa de Trabajo Asociado Productores Agropecuarios Solución Integración y Vida –Proasiv-, Yesenia Luna, quien agregó que como la paz se hace en las regiones, el proyecto de sustitución de cultivos de uso ilícito por cacao fino y de aroma, plátano hartón verde, arroz secano y caucho natural es su grano de arena en la construcción de paz.

Las cuatro iniciativas asociativas y comunitarias recibieron el apoyo determinante del sector privado para su viabilidad y sostenimiento por lo que se les considera prácticas empresariales ejemplares por estas razones:

- Sobresalen por tener un impacto importante en la generación de oportunidades sostenibles para comunidades afectadas por el conflicto armado o en riesgo de serlo.
- Se destacan por su capacidad para ser replicadas en distintos contextos.
- La organización que la desarrolla tiene un alto nivel de involucramiento con la iniciativa.

Esta es la versión número ocho del Premio, que nació como ‘la apuesta empresarial’ de reconocimiento a las acciones que trabaja el sector privado con enfoque de construcción de paz. Desde 2008, el Premio ha galardonado 28 proyectos.

En el caso de la Asociación Agropimentera del Valle del Guamuez, sus asociados recibieron capacitaciones en escuelas de campo agropecuarias para el manejo agronómico de sus cultivos, asesorías en temas socioempresariales y sicosociales. En el caso del Proyecto Cacao Kankawarwa, la Compañía Nacional de Chocolates promovió la formación técnica en el manejo agronómico del cultivo de cacao y cultivos de pancoger. En el caso de la Cooperativa de Trabajo Asociado Productores Agropecuarios Solución Integración y Vida  -PROASIV-, esta ha brindado asistencia técnica, insumos, herramientas y acompañamiento socio empresarial a familias del Urabá antioqueño. Por último, la Asociación Agropecuaria Vida Ambientalmente Sana –VAS- ha potencializado los cultivos que se realizan de manera ambientalmente responsable y aprovechando técnicas ancestrales mediante la asistencia técnica.

Pontus Rosenberg, jefe de misión adjunto  de la Embajada de Suecia, uno de los promotores del galardón, comentó que hay muchas interpretaciones sobre el conflicto, sus orígenes y desarrollos, pero si hay una cosa en la que ha encontrado que los colombianos tienen consenso es en “que el campo colombiano ha sido el epicentro del conflicto”. Por esta razón, valora el hecho de que el premio destaque a “iniciativas agrícolas que buscan oportunidades de negocio lícito y que contribuyen a mitigar el conflicto y a generar desarrollo”.

Las iniciativas aplaudidas este miércoles fueron evaluadas por un panel de expertos conformado por Frederic Massé, director del Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales –CIPE- de la Universidad Externado; Eduardo Villar Borrero, presidente de la Fundación Social; Eulalia Arboleda, consultora independiente para temas de microfinanzas, y Ricardo Ávila, director de Portafolio.

Esta es la ficha bibliográfica elaborada por el Premio Emprender Paz de los ganadores de esta octava versión:

· Asociación Agropimentera del Valle del Guamuez, ASAPIV:           

La iniciativa tiene un aporte significativo en construcción de paz al brindar oportunidades sostenibles a agricultores víctimas del conflicto que erradicaron cultivos de uso ilícito a través del cultivo y la comercialización de pimienta. La iniciativa ha permitido el retorno de personas en situación de desplazamiento y ha generado capacidad instalada en los productores, a través del acompañamiento técnico, social y ambiental recibido. Al comercializar la pimienta de manera directa ha contribuido a mejorar los ingresos y  las condiciones de vida de 67 familias asociadas.            

· Proyecto Cacao Kankawarwa de la Compañía Nacional de Chocolates:

La iniciativa ha contribuido a crear nuevas perspectivas y alternativas educativas, económicas y comerciales a familias de la comunidad arhuaca de Kankawarwa (Kankavarua) a través de la producción y comercialización de cacao. El proyecto promociona e implementa tecnologías ambientalmente amigables y ancestralmente apropiadas para mejorar las condiciones de vida, restaurar la biodiversidad, recuperar el territorio autónomo y el gobierno propio.        
 
· La Cooperativa de Trabajo Asociado Productores Agropecuarios Solución Integración y Vida  -PROASIV-:               

Ha permitido que familias víctimas del desplazamiento forzado y campesinos que han sustituido cultivos de uso ilícito mejoren su calidad de vida gracias a los proyectos de cultivo de cacao, plátano, arroz y caucho. De igual manera mediante el programa arrieros por la paz ha contribuido a la reconstrucción del tejido social.

· La Asociación Agropecuaria Vida Ambientalmente Sana –VAS-: 

La iniciativa contribuye a la construcción de paz, al beneficiar a población desplazada que ha encontrado condiciones para retornar a la zona, gracias al proyecto de cultivo y comercialización de bananito, brindando una fuente de ingresos sostenibles a la comunidad. Gracias al trabajo desarrollado por la Asociación, que incentiva a la población de manera conjunta, se ha reconstruido el tejido social.
 
El premio es apoyado por la cooperación alemana GIZ, la Konrad Adenauer Stiftung, el Gobierno de Suecia y la Fundación Social y sus empresas. El mensaje que dejó la agencia GIZ a las empresas es que estas no desistan de su apoyo a estas iniciativas, “así no haya reconocimiento del mercado”, pues el galardón “incentiva contextos pacíficos, más allá del beneficio económico que pueda obtener el sector privado”.