¡Es gratis y todavía puede ir a Expojóvenes!

Un pabellón en Corferias y espacios culturales y deportivos al aire libre buscan incentivar la participación de los jóvenes en el tema de construcción de paz y de reconciliación. Esta es la mirada de un joven sobre un espacio creado para los jóvenes.             

Por John Ander Forero Muruaga
Director de Cultura Urbana Inteligente

25 de septiembre de 2015

Un garbeo por la ciudad de Bogotá resultó esta vez ser una invitación alucinante a construir desarrollo –sustentable, por supuesto- lejos del fastidioso concepto de crecimiento económico. Así que me encontré en Corferias con un espacio que busca restablecer el diálogo entre las instituciones y las gentes.

Resulto yo en la capital de Colombia por asuntos laborales, y me entero de una apuesta maravillosa, de esas que no aparecen en las noticias del medio día y que mucho menos replican en la noche: ‘Expojóvenes: ven, inspírate y sé protagonista del país que quieres vivir’.

Corferias es por excelencia un espacio promotor de calidad de vida y de desarrollo. Esta no solo se mide en indicadores (¿maquillados?) de pobreza o de accesibilidad, sino en talento humano, destreza artística y técnica, creatividad e inventiva al ciento por ciento. Si nuestras sociedades son mentalmente sanas, de seguro tendrá mejor nivel de vida, eso es claro. No siendo tampoco lo único. La inclusión de todo tipo de población, sin rasgos, ni preferencias también es muy relevante. Y es aquí donde entra en juego el tema de los adolescentes y de los jóvenes, aquellos que, gracias a no estar moldeados por el sistema genérico, son caóticos, estocásticos y experimentales.

Veo el cartel de Expojóvenes y pensé en un espacio que, sin duda, puede contener propuestas innovadoras desde los jóvenes y para toda la sociedad, especialmente para sí mismos. Decido ir a observar la dinámica. Además, entrada libre: ¡hombre! ¡Esto debiera resonar mucho más!

Allí me encuentro con exhibiciones de expresiones que se han venido tomando las calles -al menos, el ‘septimazo’: slackline, skate, fútbol freestyle, grafiti, muralismo y hasta dinámicas de bicipaseos para la construcción de territorios de paz con el movimiento “#SoyPazicleta”. Esto acompañado de conversatorios, salas de lectura, muestras de teatro y cine a pequeña escala, exposición de pinturas, tecnologías y otro que llamó bastante mi atención: “Massa”, una empresa que busca capacitar comunidades e intervenir espacios con base en el diseño, impresión y ensamble de piezas enumeradas, del mismo tamaño todas, con las cuales se pueden armar todo tipo de figuras, y a la escala que se desee. Todo esto me recordó la explosión artística y deportiva urbana de algunas ciudades en Estados Unidos, Francia y Alemania en los 70’ y los 80’, cuando se tomaba posesión de sus calles como si fueran hojas en blanco y como si todos sus jóvenes fueran escritores, ¡ojalá todas las ciudades en Colombia se reescriban!

Toda esta variedad de talento humano juvenil está acompañada de instituciones como la Bogotá Humana, Colombia Joven, el SENA, cajas de compensación familiar como Compensar, Unidad para las Víctimas, Ministerio de Cultura y Naciones Unidas con su Fondo de Naciones Unidas para la Infancia –Unicef- y su stand ‘Somos Paz’. Muchas de estas participan con iniciativas en esta que se anuncia como la primera versión de Expojóvenes. Perdonen a las que no mencioné; son muchas. ¡Lo importante es que se ve clara la apuesta institucional por darles una activa participación a los jóvenes!

La idea es que de verdad funcionen como garantes de este proceso –que en mi opinión personal debiera trabajar durante el año con los siguientes expositores para que la lectura sea más clara y los esfuerzos logren obtener mayores resultados-. Es importantísimo que los jóvenes tengan una orientación puntual sobre sus acciones. El libre albedrío no consiste en aplicar cualquier acción, sino en aplicar cualquier concepto en un contexto determinado, el que queramos –ahí sí: el que nos dé la gana-.

A mi percepción, un excelente espacio con opciones de un ejercicio provechoso para realizar año tras año, y entregar productos específicos de éste a través de los jóvenes involucrados. ¡Si hacen otro claro que volveré!