Desde el corazón de la Zona Cero, Papa lidera nueva visión del mundo

El Papa Francisco promovió un tremendo acto simbólico que busca superar los odios no solo creado entre fronteras terrenales, sino espirituales. Aquí lo que hizo hoy en la emblemática zona donde quedaban las Torres Gemelas.

Por Mayra Ríos
Comunicadora Social de la Universidad Javeriana

25 de septiembre de 2015

En el lugar que dividió la historia de los Estados Unidos en un antes y un después, el papa Francisco hizo algo inimaginable después del 11 de septiembre de 2011: reunió allí en el corazón de la Zona Cero de Nueva York a líderes religiosos de todas las creencias, lugares e imaginarios del mundo.

“Me llena la esperanza de asociarme a los líderes de las tradiciones religiosas. Espero que sea un signo potente de fuerzas de reconciliación, paz y justicia en esta comunidad y en el mundo”, dijo el máximo jerarca de la Iglesia Católica, hoy indudable líder mundial no por su profesión de fe, sino por sus hechos y actos que buscan generar una nueva visión del mundo.

El Pontífice visitó este viernes el monumento a las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001, “donde miles de vidas fueron arrebatadas en un acto insensato de destrucción. Aquí el dolor es palpable”,  dijo conmocionado.

Desde ese día, no solo los Estados Unidos, sino buena parte del mundo generaron una rígida barrera entre el mundo occidental y su entendimiento y juicio de valor contra todo lo que no se le pareciese. Por eso quizá son tan dicientes las palabras del Imam Sayyid M. Syeed, al Servicio de Noticias Religiosas. “Este encuentro es aún más importante para los musulmanes de lo que es para los católicos”.

El papa Francisco lo explica así: “Nuestras lágrimas por las destrucciones de ayer, que se unen a tantas destrucciones de hoy, lo simbolizan las fuentes de agua en el Memorial”.

“(…) Lloramos el dolor de sentir impotencia frente a la injusticia, al fratricidio, la incapacidad de solucionar nuestras diferencias dialogando. Lloramos la pérdida injusta y gratuita de inocentes por no poder encontrar soluciones en pos del bien común”.

Por eso y desde una mirada transformadora, el jerarca de la Iglesia Católica decidió invitar a líderes y lideresas de diversas y distintísimas confesiones religiosas a hacerse presente con él en la Zona Cero y compartir en el mismo espacio y en la misma ceremonia religiosa un fragmento de su fe, de la forma como ellos lo consideran mejor. Ese fue el momento de la fotografía que acompaña este artículo.

El Papa propone sembrar así esperanza para reconocer que la vida está destinada a triunfar “sobre los profetas de la destrucción, sobre la muerte”.

El acto simbólico dejó conmocionada a la humanidad traspasando las barreras religiosas, políticas, sociales y culturales, como un encuentro sincero para aportar a los procesos de reconciliación y de paz.