Inversión privada le dará la mano a las regiones apartadas

Fondos de capital privado irán a regiones a las que tradicionalmente no llegan los recursos porque no existe canal para hacerlo. El fondo estadounidense Acumen y la agencia Usaid se aliaron para este fin.

5 de octubre de 2015
Foto: Carlos Pineda. Archivo Semana.


Se prevé que los recursos vayan para la Colombia rural, dentro de esta para las zonas más afectadas por el conflicto, y allí para los sectores más vulnerables (las mujeres, los jóvenes, las etnias). Esa es la priorización en escala que, en principio, han establecido el fondo estadounidense Acumen y la agencia internacional para el desarrollo de los Estados Unidos –Usaid-.

Esta alianza que arranca con una inversión inicial de 4 millones de dólares rastreará en Colombia empresas sociales con ánimo de lucro que de alguna forma rompan los círculos de “pobreza monetaria y multidimensional”, pues busca afectar positivamente los entornos donde se inyecte capital y lo hará de manera “paciente”.

Paciente en el sentido de que no busca retorno inmediato, de que acompañará técnica –y no solo financieramente- el modelo de negocio escogido, y que persistirá en su apoyo por varios años –incluso por una década y más- así las condiciones sean adversas.

Esto porque lo que busca ambos inversores es canalizar recursos que vienen de las donaciones y de la filantropía (aquella inversión que da bienestar a otros). Lo hace apalancando modelos de negocio que si son ‘amadrinados’ en sus primeros años de vida económica, luego pueden caminar solos.

Este apoyo, explicó Virgilio Barco de Acumen, se logra estableciendo un gobierno corporativo en la que, en principio, intervienen los inversores para entrenar a las juntas directivas en la toma de decisiones, seguimientos a los planes de inversiones y operativos, para gradualmente ir cediendo las acciones de capital extranjero a gestores locales y nacionales, pues necesariamente hay estrategia de salida por parte de Acumen y de Usaid. Aunque es “capital paciente”, en todo caso no son recursos que permanezcan en el tiempo de forma indefinida.

Por eso estos recursos buscan modelos de negocio, así sean incipientes, y por eso plantean que tienen que arrojar márgenes de utilidad. La idea es que los socios locales vean que esto se trata de hacer empresa y no de vivir de programas de asistencia social. Aunque esto no preocupa a Acumen y a Usaid porque dicen que lo que han visto en Colombia es casos inspiradores de emprendimiento social. Estos liderazgos colectivos son los que quieren fortalecer.

Las zonas donde lo harán son los llamados municipios de consolidación territorial, para armonizar las pretensiones de este fondo de inversión con las políticas públicas colombianas. Las poblaciones colombianas que hacen parte de las zonas de intervención de consolidación territorial son los Montes de María (cuatro municipios), Catatumbo (7 municipios), Arauca (7 municipios), Nudo de Paramillo (15 municipios), Cauca (7 municipios), Tumaco, Macarena (9 municipios), Tolima (4 municipios) y Putumayo (4 municipios).

“Buscamos reconciliar a las dos Colombias”, dijo durante la presentación de este fondo Peter Natiello, de Usaid, agencia también aliada de Reconciliación Colombia. Este portal de información es parte de esta última iniciativa de país.

Según la hoja informativa de Usaid sobre el Fondo Invirtiendo para la Paz, como se llama a la alianza entre Acumen y la agencia internacional para el desarrollo de los Estados Unidos –Usaid-, el crecimiento de la economía colombiana durante la última década esconde una creciente dificultad entre las zonas urbanas y rurales del país.

“En 2012, la tasa de pobreza en las zonas rurales fue de 1,65 veces la tasa en las zonas urbanas y la tasa de pobreza extrema en las zonas rurales fue de 3,45 veces la de las zonas urbanas. Según el Censo Agrario de 2015, 44.7 por ciento de los colombianos en las zonas rurales aún viven en la pobreza”, dice la comunicación fechada en este octubre.        

Usaid espera que se realicen al menos ocho inversiones  que impactarían directamente a cerca de 1.500 familias, es decir a unas 6.000 personas. La idea es que la inversión inicial de 4 millones de dólares pueda apalancar recursos adicionales por otro tanto también del sector privado.