Acciones Reconciliadoras

“Es muy importante poder transitar desde el ejemplo”

En la entrega de resultados por categorías de la primera versión del Reconocimiento a los Mejores Gobernantes por la Reconciliación, los alcaldes finalistas y otros mandatarios locales participantes reflexionaron sobre la importancia de aprender de las experiencias de política pública enfocada a reconciliación y construcción de paz que ya han demostrado generar cambios transformadores en las comunidades.

Octubre 10 de 2015
Foto: Colombia Líder


A partir de tres experiencias locales como la de Fundación, Magdalena; San Carlos, Antioquia y Viotá, Cundinamarca; se hizo evidente que la reconciliación se hace a diario y desde todos los lugares de Colombia. Estos tres buenos ejemplos desde los gobiernos municipales, dan cuenta del trabajo que puede hacerse con las comunidades más allá de generar espacios de perdón. La memoria, el retorno, la atención a víctimas, la reconstrucción de confianza y la consigna de dejar atrás los estigmas, son sólo unos de los enfoques que hoy fueron presentados en el espacio organizado por Colombia Líder, en asocio con Reconciliación Colombia y OIM/USAID.

El alcalde de Viotá, Óscar Quiroga, le contó al auditorio que al iniciar su administración encontró un municipio en el que existía una ruptura del tejido social, falta de oportunidades, miedo generalizado, falta de gobernabilidad, falta de capacidad productiva y desconfianza en las instituciones. Ha trabajado fuertemente para recuperar la fuerza productiva y generacional en el municipio, además de comprender la importancia de que Viotá no sea visto como un territorio marcado por el conflicto, sino como uno que trabaja en el posconflicto.

Para María Patricia Giraldo, alcaldesa de San Carlos, Antioquia y finalista de esta primera versión del reconocimiento, “Colombia puede aprender sobre la capacidad de resiliencia de la comunidad de San Carlos, de su poder de sobreponerse a la adversidad de la guerra y del dolor. A pesar de las desapariciones, el desplazamiento, de ver su municipio destruido, decidieron volver y comenzaron su proyecto de vida”. 

Cabe recordar que en este municipio del oriente antioqueño hubo más de 600 muertos, más de 300 desaparecidos y 20.000 desplazados (80% de su población). Hoy en día, la comunidad de San Carlos ha retornado y víctimas y victimarios conviven en el mismo territorio. El retorno a San Carlos es dinámico y requiere del mayor y más cercano acompañamiento institucional. Para Giraldo es fundamental que la próxima alcaldesa siga apostándole a la reconstrucción del proyecto de vida y al retorno. “El retorno es dinámico (si tengo 30 familias y sólo he podido atender a 15, hay que enfrentarse muchas veces a la insatisfacción de esas 15), por lo que se debe seguir consolidando el acompañamiento a las víctimas, ser un gobernante cercano, de a pie, humano”. 

Para el Asesor de paz de la Gobernación de Antioquia, Iván Marulanda, “no existe un referente fáctico de la vida en paz, por lo que es muy importante poder transitar desde el ejemplo”. 

Este Diálogo con los Protagonistas contó con los alcaldes o delegados de las alcaldías de Palmira, Samaná, Villanueva, Viges, San Bernardo del Viento, Fundación, Anapoima, Amalfi, Tota, Pesca, Pasto, San Carlos y delegados de las Gobernaciones de Casanare, Antioquia y Quindío. Aunque muchos de estos gobernantes locales han emprendido un trabajo significativo en reconciliación, también hubo un mandatario que confesó que con las experiencias que había conocido en la jornada, era claro que podía hacer más por su municipio en materia de construcción de paz. 

La primera jornada de Diálogo terminó con la inspiradora presentación de Jesús Abad Colorado, fotógrafo de los episodios más dolorosos del país y testigo de la valentía de miles de hombres, mujeres y niños colombianos. Le habló a los gobernantes locales, “lo que yo he oído hoy me muestra el compromiso que tienen con el país. Ustedes están cargando un ladrillo”. 

A continuación, algunos apartes de su intervención:

Quiero recordarles hoy la importancia de la memoria. Los hijos llevamos sobre el rostro la imagen de un padre, una madre, un abuelo, un tío. Llevamos su memoria en el rostro.

Nuestros niños y niñas no pueden seguir creciendo bajo los señalamientos, ni mirar a través de los cristales rotos de los enfrentamientos.

En la guerra no solamente se han perdido vidas, también los bosques han sufrido heridas.

Le va quedando a los campesinos la basura de la guerra.

Yo no nací para ver la guerra. En este país tenemos que ver con otros ojos la vida. 

Los campesinos quieren recuperar la tranquilidad la noche. El país quiere recuperar la noche, la cancha, la escuela.

La memoria de los ausentes nos tiene que comprometer con la vida.