Las reflexiones de los mejores mandatarios locales en reconciliación

Varios de los alcaldes y gobernadores finalistas del premio a las mejores políticas en reconciliación hablaron sobre sus programas y proyectos en Bogotá.

15 de octubre de 2015

18 de los gobernantes locales que terminan sus mandatos el próximo 31 de diciembre están cerca de ser reconocidos como los mandatarios con las mejores políticas de reconciliación en el cuatrenio que termina este año.

Se trata de 15 alcaldes y de tres gobernadores que son finalistas del reconocimiento que entregan Colombia Líder, OIM, USAID y Reconciliación Colombia, para resaltar a quienes ya están construyendo políticas de construcción de paz desde sus territorios.

Varios de ellos estuvieron en Bogotá este miércoles 14 y este jueves 15 de octubre en un evento organizado por Colombia Líder para que compartieran sus experiencias, reflexionaran sobre los retos de sus sucesores y contaran cuales eran sus principales políticas en materia de reconciliación.

Reconciliación Colombia estuvo presente en las dos jornadas y estas son sus principales reflexiones:

Giovanni Díaz Ramos - Combita (Boyacá)

“Es necesario hacer un trabajo vehemente en reconciliación. Porque no sólo es terminar el conflicto, también es garantizarles los derechos humanos a las personas. Nosotros tenemos un programa para que los jóvenes del municipio se apropien del tema de los derechos humanos”.

“En el municipio viven unas 12 o 13 familias víctimas. Nosotros los hemos articulado a casi todos los proyectos productivos que tenemos: una planta para la producción de lácteos, la entrega de tractores, los centros de acopio, etcétera”.
 

María Patricia Giraldo - San Carlos (Antioquia)

“La reconciliación es un proceso a largo plazo para reconstruir las relaciones rotas durante el conflicto. Y el primer paso para nosotros fue recuperar la confianza entre los dirigentes y los ciudadanos. Para eso trabajamos con ellos, montamos los presupuestos participativos, y les demostramos que los recursos sí se ven”.

“El principal obstáculo de la Ley de Víctimas ha sido la falta de colaboración de la empresa privada, porque el Estado no tiene suficientes recursos. Hay otro que es lograr que las víctimas que viven en los sitios más alejados accedan a los beneficios de la ley”.


Hansy Zapata - Tenjo (Cundinamarca)

“Una ciudad, como la nuestra, puede aportarle conocimientos a la sociedad para mirar hacia la paz. Nosotros tenemos pocas víctimas, pero estamos a solo 13 kilómetros de Bogotá y eso nos causa algunos problemas de microtráfico y violencia que hemos solucionado con programas con los jóvenes”.

“Nosotros no tenemos víctimas, pero si tenemos oportunidades, por lo que vamos a ser receptores de desplazamiento. Hoy, municipios como este tienen la responsabilidad de abrir espacios para personas que sufrieron por la violencia y hoy quieren vivir en paz”.


Óscar Mario García - Amalfi (Antioquia)

“Diseñamos una estrategia llamada ‘Amalfi te necesita’. Con ella recorrimos el municipio, que ha sido azotado por la violencia, y recuperamos la confianza. Nuestra fórmula es ‘afecto + respeto = oportunidades’. Nuestra idea fue incluir a todo el municipio en la construcción del plan de desarrollo y de las principales políticas”.

“Estamos trabajando en la empleabilidad de los desmovilizados y de las víctimas. Los incluimos en algunos de nuestros proyectos, como el de fortalecimiento vial y aporte pecuario. Gracias a este último ellos montaron proyectos de café y fique”.


Luz Stella Durán - Fundación (Magdalena)

“Nosotros apostamos a que las víctimas y desplazados pudieran estudiar, capacitarse y tener mejores oportunidades. Hoy ellos están trabajando y tienen ingresos”.

“Tenemos un proyecto cafetero con la Unidad de Víctimas. Ellos ponen recursos importantes, y nosotros junto con los municipios de Algarrobo y Aracataca ponemos otro tanto. Se han beneficiado 279 víctimas afrodescendientes y discapacitadas que hoy tienen 0,75 hectáreas de café cada una”.


Wilder Iberson Escobar - Samaná (Caldas)

“Llegamos a donde las diferentes poblaciones y armamos con ellos el plan de desarrollo. También trabajamos con las Juntas de Acción Comunal y con asociaciones rurales para acceder a recursos del Ministerio de Agricultura o del Ministerio de Vivienda”.

“Nosotros le dimos a la Mesa Municipal de Víctimas mucha participación en nuestra administración. En ella están ocho organizaciones de víctimas y una de defensores de derechos de las víctimas. A ellas las consultamos para definir la política pública de salud, educación, etc”.


José Nadin Arabia - Caucasia (Antioquia)

“Con pocos recursos  logramos que la tierra de macacos, mancusos y alemanes saliera adelante. Hoy tenemos el programa ‘Retorno a Caucasia’ y capacitamos a las víctimas. Como no tenemos recursos les decimos a los finqueros que nos alquilen parte de sus tierras y allí ubicamos a 5.000 familias para que la trabajen”.

“Desarrollamos planes de trabajo con las víctimas. Cinco organizaciones están en un programa para construir sus propias viviendas, y les pagamos la mano de obra. Lo más importante es que ellos son muy unidos y cuando ven alguna víctima que pasa problemas, la ayudan”.


Héctor Londoño - Envigado (Antioquia)

“Hay que capacitar a la gente para que no se vuelvan a presentar las cosas que sucedieron. Nosotros, por ejemplo, tenemos un equipo de sicólogos y trabajadores sociales que van a todas las instituciones educativas para hablar con los estudiantes. Eso es importante porque nos dimos cuenta de que en los colegios había bulling contra los niños desplazados”.

“Hemos cumplido totalmente la Ley de Víctimas. Les damos 3 millones para que puedan cultivar la tierra y les llevamos mercados para que esos recursos los usen en impulsar sus proyectos productivos”.


Carlos Andrés Trujillo - Itagüí (Antioquia)

 “Nosotros pedimos perdón en nombre del Estado, porque en algún momento el Estado dejó de hacer lo que le tocaba”.
“Hemos invertido 15.000 millones de pesos para apoyar a más de 6.000 familias víctimas. Hemos garantizado la no repetición, los formamos para que puedan trabajar y tratamos de vincularlos al sector privado para que les de empleo”.

Francisco Fuentes - Popayán (Cauca)

“Popayán, como todo el sur de Colombia, sufrieron las consecuencias de este conflicto absurdo. A través de organizaciones internacionales le ofrecimos atención a todas las víctimas y a las personas que sufrieron por culpa del conflicto armado”.

“Hay muchas personas que llegan a establecimientos educativos luego de su desplazamiento. Por eso invertimos en nuestros colegios y escuelas. En infraestructura, en tecnología y en educación".  


Rodrigo Guerrero - Cali (Valle del Cauca)

 “Nosotros hacemos un gran esfuerzo por devolver a los desplazados a sus lugares de origen. Lo hicimos con algunos Embera de Risaralda que estaban viviendo en Cali. Junto con la Gobernación de Risaralda logramos reubicarlos en su lugar de origen. La ciudad dio plata para eso”.

“El Gobierno Nacional dice ‘tomen estas víctimas, atiéndanlas y repárenlas’, pero no nos dan los recursos para hacerlo. Eso toca tenerlo en cuenta porque es muy importante”.


Temistocles Ortega - Gobernador de 
Cauca

“Lo que se viene no es fácil. Necesitamos líderes que sean capaces de salir adelante y solucionar problemas estructurales. Hay dos retos: el primero es trabajar con la gente para hacerles entender que hay necesidad de acabar el conflicto. El otro es convencer a la clase dirigente que tiene que ceder un poco a favor de los más débiles y hacer reformas”.

“El papel del sector privado va a ser gigantesco. Nosotros tenemos un gran emporio industrial en el norte del departamento. Sin ellos no es posible la reinserción de los combatientes. Ellos ya están ayudando. También necesitamos a los empresarios del campo”.


Alan Jara - Gobernador de Meta

“El mayor reto es lograr que la comunidad entienda que la reconciliación es una necesidad. Y que sean capaces de ver al país no como está hoy, sino como debería ser. Hoy incluso perdonar está mal visto y la gente confunde el perdón y la reconciliación con olvidar, justificar crímenes o ser ‘mejores amigos’, cuando no es eso. Se trata de tener un nuevo país”.

“El principal obstáculo de los desplazados es que llegan a un entorno que no conocen, están desarraigados y se encuentran con el rechazo de la comunidad. Nosotros creamos centros integrales para atender a esas víctimas con más servicios de los que obliga la Ley 1448: les ayudamos a crear sus emprendimientos y a construir nuevos proyectos de vida”.

 
* Cinco de los mandatarios finalistas no pudieron acudir a los encuentros