Cuatro sugerencias para hacerle frente a la concentración de los medios

Reporteros sin Fronteras hizo estas propuestas tras constatar que en Colombia los medios tienen una relación muy fuerte con las élites nacionales y locales. Estudio fue realizado por la Federación Colombiana de Periodistas.

15 de octubre de 2015

La organización internacional Reporteros sin Fronteras, a través de su portavoz Christian Mihr, planteó cuatro sugerencias concretas para hacerle frente a la dinámica de concentración de los medios que en Colombia registra el 74 por ciento de la audiencia en solo dos canales de televisión pertenecientes a los grupos Ardila Lülle y Santo Domingo, para solo citar el caso que evidencia la más alta concentración mediática desde tiempos históricos y cuyo fenómeno, en lugar de ceder, se acentúa, pues ambos grupos se han hecho a empresas mediáticas en impreso e Internet, además de tener medios radiales.          
               
Pero no son los únicos dos. En el país no hay una alta, sino altísima concentración de los medios. La conclusión general es que el 78 por ciento de la cuota de audiencia de la radio, la prensa y la televisión la tienen concentrada los ocho grupos más grandes.

Y los modelos de negocio influyen en el contenido de estas casas periodísticas con prácticas como las llamadas autopautas que promocionan los negocios de sus otras empresas o unidades, sin que eso quede claro para el público en general. Estas apreciaciones fueron comentadas al revelar el estudio ¿De quiénes son los medios? contratado por Reporteros sin Fronteras y desarrollado por la Federación Colombiana de Periodistas –Fecolper-, aplicando la metodología internacional que proveyó el proyecto.

Frente a este panorama, los retos que hacen de Colombia un país “de esperanza” por la pujanza económica y las expectativas que genera un buen final del proceso de paz pueden facilitarse así:

1. Si la sociedad civil está alerta sobre la influencia que ejercen los intereses económicos y políticos en los contenidos de los medios. Esto, a juicio de Mihr, se hace informándose y la manera de hacerlo es demandando investigaciones independientes que den evidencia de estas relaciones de interdependencia entre medios y poderes nacionales y locales (de orden político y económico).

2. Trabajar por que los medios vayan ganando en la transparencia de los datos que tienen que ver con sus modelos de negocios y formas de financiación. Es decir por que dentro de los medios exista información concreta y eficaz sobre la operación y financiación de los medios, tal cual como se exige de los gobiernos, las empresas y demás fuentes de información. Uno de los resultados que arrojó el estudio aquí reseñado es que de 40 medios a los que el proyecto les preguntó información, solo 5 contestaron de esta forma: uno de estos dijo que no iba a contestar; tres más lo hicieron con información precaria; y La Silla Vacía entregó toda la información, que además está pública en su portal.
 
3. Ocuparse por mejorar el acceso a la información de la pauta publicitaria. Esto porque puede dar luces de las agendas de quienes están detrás de los medios de comunicación. El estudio señala que una de las prácticas que ha hecho carrera es la llamada “autopauta” mediante la cual un medio publicita productos y servicios de sus empresas y otras unidades de negocio

4. Regulación y mejor aplicación de la norma.  Ojo, no se trata de censura, sino de regular la concentración económica de los medios de comunicación. A juicio de Reporteros sin Fronteras, ahí es donde debe estar el esfuerzo. Al evitar la mayor concentración de los medios, se facilita la apertura de agendas informativas y que otras voces entren a participar de las narrativas sociales que median los sistemas de información.

“En Argentina sucedió que se generó un enorme debate social” –dijo el investigador y docente argentino Guillermo Mastrini durante la presentación de este informe, y agregó-: “Nos la pasamos discutiendo el sistema de transporte público ¿y por qué no discutimos cómo los medios distribuyen la palabra, eso tiene que ver más con nosotros?”. Por eso invitó a generar consciencia de que somos ciudadanos de la comunicación, mientras que Christian Mihr hizo un llamado a ejercer una mayor presión pública para que estos temas y sus alternativas de solución se ventilen. “No estamos hablando de una tienda de flores en la esquina. Estamos hablando de que el camino del poder y del manejo de la opinión pública pasa por los medios”, señaló este portavoz de Reporteros sin Fronteras.

Usted puede consultar este estudio completo en Reconciliación Colombia nació como una iniciativa periodística de la revista Semana, hizo tránsito a una plataforma de la sociedad civil de la que participan otros sectores privados (incluidos otros medios de comunicación), organizaciones sociales, cooperación internacional e instituciones públicas. En la actualidad, está en tránsito hacia constituirse en la Corporación Reconciliación Colombia, como organización independiente de la que seguirá participando Semana, junto con un número representativo de por lo menos 70 firmas fundadoras.