Acciones Reconciliadoras

Rigoberta Menchú pide libertad para Feliciano Valencia

La Nobel de la Paz guatemalteca vino al país a participar del Congreso Latinoamericano de Investigación Educativa que se centró en educación para la paz y el posconflicto. Dijo que conoce la trayectoria del líder indígena caucano y que con su apresamiento no se puede hablar de reconciliación.
 
Mayra Alejandra Ríos Aguilar
Comunicadora social Pontificia Universidad Javeriana
Especial para Reconciliación Colombia
Foto: Carlos Rodríguez/ANDES Creative Commons.

 
21 de octubre de 2015
 
Para la Nobel de Paz Rigoberta Menchú resulta un tanto raro discurrir sobre la reconciliación, conciliación, paz, posconflicto y los retos de estos conceptos complejos, mientras se encarcela a uno de los líderes que ha encarnado la lucha indígena en Colombia: Feliciano Valencia.
 
Por eso, al llegar al país Menchú alzó su voz ante los medios de comunicación para pedir su libertad. Y lo hizo así:

“Me ha dolido la captura de nuestro hermano Feliciano. Yo lo conozco. Él ha sido Premio Nacional de Paz. Él ha sido muy reconocido. En una ocasión que tuvimos un encuentro acá, él afirmó categóricamente que hay estigmatización de los dirigentes indígenas en las áreas de conflicto –dijo y enfatizó: Pido su libertad porque yo lo conozco. Conozco su trayectoria”.
 
Rigoberta Menchú es la primera indígena que obtiene el Nobel de Paz, galardón internacional que valoró su liderazgo en un país profundamente racista y cuyo conflicto armado golpeó fuertemente a los pueblos indígenas guatemaltecos. Por esta razón, y por la coyuntura colombiana, sus palabras resulta tan dicientes.
 
Y no se quedó solo con la referencia al encarcelamiento de Feliciano Valencia por 18 años. Pidió que el marco de paz que está discutiendo Colombia por su coyuntura aborde en su complejidad la discriminación, el racismo y los pueblos indígenas.
 
“Por eso nosotros hicimos un acuerdo específico sobre identidad y derechos de los pueblos indígenas. Eso nos ha dado una oportunidad de reivindicación en el entorno. Entonces, creo que aquí todavía no está claro en la agenda cómo se va a constituir la dignidad de los pueblos indígenas. Esto se tiene que hacer", recalca.

Rigoberta Menchú es una indígena Quiché, pueblo nativo desde tiempos precolombinos. Su liderazgo en la reivindicación de las luchas sociales de estas comunidades ancestrales es reconocido local e internacionalmente. Su trabajo que le ocasionó persecución política y exilio y el galardón del Premio Nobel de Paz en 1992 la llevó a ser reconocida como portavoz de estas causas. Un año después fue nombrada embajadora de Buena Voluntad de la ONU para el Año Internacional de los Pueblos Indígenas (Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena, Austria) y en el 96 fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO.
 
La Nobel de Paz es invitada de honor al Tercer Congreso Latinoamericano de Investigación Educativa –CLIE- que se llevará a cabo del 21 al 23 de octubre en Bogotá. Cuyo objetivo principal es que los asistentes tomen conciencia de la importancia de su profesión desde el contexto social e histórico del país.