Ruta de empleo con atención diferencial para las víctimas

Una de las apuestas gubernamentales para cerrar la profunda brecha económica y social con personas que han sido víctimas del conflicto armado se centra en acompañarlas y capacitarlas para que puedan insertarse en un mundo laboral cada vez más exigente.  

28 de octubre de 2015
 
En el 2014, la Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo logró ubicar laboralmente a 680 personas que individual o colectivamente sufrieron uno o varios daños por hechos ocurridos a partir del primero de enero de 1985 y relacionados con el conflicto armado. Esta es la fecha establecida por ley para definir a una persona como víctima.

El número de ubicados es considerable si se tienen en cuenta las grandes desventajas que tienen estas personas al intentar colocarse laboralmente.
 
De tiempo atrás, el Gobierno ha dedicado buena parte de su esfuerzo a trazar una ruta de empleo inclusivo para las personas que deciden dejar las armas –a través de la Agencia Colombia de Reintegración –ACR-. La idea es que lo haga con la misma dedicación para aquellas que han sufrido esa violencia, esta ruta la establece la Ley 1448 de 2011 –o Ley de Víctimas- como una de las formas de reparación.
 
A partir de ese ejercicio, la Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo, adscrita al Ministerio de Trabajo, ha buscado especializarse en empleo con atención preferencial hacia esta población, en lo que corresponde con el mandato de la Ley de Víctimas. La idea es crear canales excepcionales –desde el punto de vista de flexibilidad y acompañamiento institucional- para personas que lo necesitan, pues han sufrido graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.
 
Excepcionales en varios sentidos: los funcionarios de esta Unidad reciben una capacitación especial para atender a este tipo de población. Las personas en condición de víctimas reciben una capacitación en habilidades blandas relacionadas con las pruebas sicotécnicas que realizan las empresas; formas deseables de contestar en entrevistas; preguntas necesarias de hacer a la hora de evaluar la vacante a proveer.

También, los Centros de Empleo de Colombia dispuestos en todo el país y que atienden público en general están especializando unidades dentro de estos para ocuparse de esta población.  Hay atención diferencial básica en Antioquia, en 12 Centros; en Arauca, 1; Atlántico, 2; Cauca, 1; Cesar, 1; Córdoba, 1; Cundinamarca, 1; Meta, 1; Nariño, 1; Norte de Santander, 1; Santander, 2; Sucre, 1; Valle, 1. Y hay atención especializada en los Centros de Empleo de Bogotá, Cundinamarca, Atlántico, Bolívar, Magdalena y Valle.
 
El propósito es que a las víctimas del conflicto armado les quede claro la oferta que maneja la Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo para apliquen a las vacantes disponibles y no se desgasten en recurrir a entidades que no están buscando empleados. De hecho, el acompañamiento del Servicio de Empleo contempla presentarles a las víctimas que recurran a esta Unidad las ofertas laborales según su perfil y si la persona está de acuerdo, el funcionario será el encargado de enviarles a las empresas la hoja de vida para que sea tenida en cuenta durante los procesos de selección.
 
La red de prestadores del Servicio de Empleo está conformada por las Agencias de Empleo de las Cajas de Compensación Familiar, Alcaldías, Gobernaciones, la Agencia de Empleo del SENA, agencias privadas de gestión y colocación y bolsas de empleo.
 
David Quintero, asesor del proyecto de atención diferencial a víctimas del conflicto armado del Servicio Público, le explicó a este portal de información que de lo que se trata es de eliminar las barreras que enfrentan las víctimas para acceder al mercado laboral. “Es darles la posibilidad de que inicien una nueva vida”, dice Quintero.
 
Lo que en la práctica hace el Servicio Público de Empleo es generar el encuentro entre la oferta y la demanda laboral del país. Obviamente como lo evidencia el artículo escrito por este portal (cuyo link está en las primeras líneas de este texto) y que toma como base la realidad con la que se ha encontrado la Alta Consejería Distrital de Víctimas falta mucho trecho para que las ofertas de empleo cumplan con la labor de reparación transformadora que necesitan las víctimas.
 
Temas como la gran distancia que existe entre el empleo y la residencia de la víctima (en costos de pasajes y en tiempos de llegada y de salida a la casa) generan las primeras barreras. Son personas que salen de sus sitios de residencia a las 4:00 o 4:30 de la mañana y están de retorno a las 7:00 de la noche, con un horario exigente, condiciones laborales precarias y con hijos y adultos mayores a cargo.
 
Si Usted es una persona que ha sido víctima del conflicto o conoce a alguna en esta situación que pueda interesarle esta información puede acceder a este link para encontrar información de contacto que lo relacione con oportunidades de trabajo  o quizá para mejorar sus condiciones de empleabilidad.